Iván Tabares Marín
A la física cuántica se le ha llamado la física de los
niños porque muchos de sus primeros investigadores eran jóvenes. Por ejemplo, Heisenberg tenía 23 años en 1925 cuando enunció su
principio de indeterminación, fundamental en esta ciencia. También podemos utilizar esa denominación para
resaltar el hecho de que muchos charlatanes utilizan esa ciencia para engañar
incautos o personas con mentalidad infantil: “Puesto que la mecánica cuántica
puede hacer que la naturaleza adopte tintes casi místicos, algunos se vuelven
susceptibles a ideas del todo injustificadas, lo que les puede llevar a aceptar
majaderías de índole sobrenatural”, según lo expresan Rosenblum y Kuttner en su
libro El enigma cuántico.
A las pocas personas que aun no tienen alguna
información sobre la ciencia que ha hecho posible los computadores, los
transistores, los teléfonos celulares y el escáner, debo contarles que la vieja imagen del mundo que
nos enseñaron Newton y los profesores que representaban el átomo como un núcleo
alrededor del cual giraban los electrones ya no tiene vigencia, aunque nos
permitió los primeros viajes al espacio interplanetario y trabajar con la
química que aprendimos en la secundaria.
En la nueva ciencia, la ley de la gravedad tienen otra
interpretación descubierta por Einstein con su famosa teoría de la relatividad,
en tanto que el mundo microscópico es explicado de manera novedosa por la
mecánica o física cuántica. Para abordar
estas dos nuevas versiones de la física debemos ser expertos en matemáticas
porque no existe hasta ahora otra forma de expresar o interpretar sus
experimentos. De lo contrario,
tendríamos que llegar a conclusiones absurdas si intentamos aplicar nuestro
lenguaje convencional a las realidades de lo infinitamente pequeño o lo
infinitamente grande.
Para la física cuántica el electrón se comporta en los
experimentos unas veces como partícula y otras como onda. Esta doble condición
de la materia sigue siendo objeto de debates pero ha sido utilizado para crear
los maravillosos aparatos electrónicos del mundo actual, con posibilidades
enormes en el futuro inmediato. Además,
cuando los investigadores tratan de describir lo que pasa en el mundo de las
partículas nos dicen cosas como estas: el electrón está a la vez en dos lugares
distintos; se comporta como si supiera que lo estamos mirando; los aparatos que
se utilizan para hacer los experimentos con las micropartículas afectan su
comportamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario