sábado, 14 de noviembre de 2015

Las guerras de Dios




El asesinato en Libia de 21 hermanos nuestros egipcios, realizado por Estado Islámico, y la amenaza contra todos los “cruzados”, lanzada por uno de los protagonistas de la masacre, son señales de que las guerras entre religiones o las viejas guerras de Dios van a marcar los próximos años de nuestra historia, especialmente si tenemos en cuenta que en Latinoamérica los terroristas de Mahoma cuentan con el apoyo de la izquierda, en particular del Movimiento Bolivariano, de Nicaragua y tal vez de Argentina. 

Comencemos por aclarar que los antepasados de los asesinados en Libia no tuvieron responsabilidad alguna en las cruzadas organizadas por la Iglesia romana o católica en la Edad Media, las mismas que ahora son utilizadas por los radicales para legitimar su barbarie, así como los terroristas de la FARC creen estar justificados porque sus crímenes son responsabilidad del capitalismo y del resto de colombianos.  Señalar culpables de nuestros pecados es fácil para tranquilizar la conciencia y eso lo hacemos todos.

Por otro lado, los coptos son cristianos.  Su visión de los evangelios surgió en los primeros siglos de nuestra era en esa discusión, todavía no definida, de si en Cristo coexistían dos naturalezas, divina y humana.  Los cristianos de Egipto prefirieron creer que Jesús era espíritu y que su cuerpo era solo apariencia.  Otras sectas consideraron que Jesús era solo hombre, mientras que los católicos se matricularon en la doble naturaleza, divina y humana.  ¡Qué enredo!

Este ataque a los cristianos contrasta con los repetidos atentados musulmanes contra judíos en Europa y América Latina.   Recordemos que la presidenta argentina acaba de ser acusada formalmente de encubrir la participación de Irán (de origen ario, como Hitler) en el atentado contra una organización judía de Buenos Aires hace varios años. Sabemos también que los terroristas huyeron a través de Colombia cuando las FARC no gobernaban todavía.  La guerra de Alá contra Yahvé tiene otros antecedentes distintos a la ocupación israelí del territorio palestino con el respaldo de Naciones Unidas en la mitad del siglo pasado, pues el odio teológico de los árabes (también semitas como los judíos) y de otros pueblos islámicos, como el odio de los cristianos, se expresó en todo Occidente durante más de veinte siglos.  A los católicos siempre se les ha enseñado que los judíos mataron a Jesús; pero ese cuento no es más que uno de los muchos mitos de los evangelios.  Las tres religiones monoteístas siguen en guerra.



No hay comentarios:

Publicar un comentario