miércoles, 22 de noviembre de 2023

El plan de Petro

 

El plan de gobierno del exguerrillero Gustavo Petro solo es original en sus caprichos o ideas obsesivas sin ningún respaldo en investigaciones serias en ningún país o universidad. Tales son, por ejemplo, la paz total o el pago mensual de un millón de pesos para evitar que los jóvenes maten. Ambos proyectos son ridículos, entre otras razones porque ignoran el carácter multicausal o multifactorial de la conducta humana.

Otras de sus reformas obedecen a los delineamientos generales de la Nueva Izquierda recogidos en la Constitución Nacional chilena que el pueblo rechazó en un plebiscito de 2022.

En su objetivo de hacer daño a nuestras instituciones democráticas, Petro cuenta con la ventaja del enfoque de género aprobado en forma irregular, mal definido en el Acuerdo de paz del Nobel y que la izquierda intentó entronizar en Chile por medio de aquella reforma constitucional. En ese propósito perverso, Petro cuenta con el apoyo de la Corte Constitucional, enredada en las diversas versiones existentes de ese enfoque, probablemente porque los cursos de Filosofía del Derecho de nuestras facultades están desactualizados. 

El Artículo 44 de la no aprobada Constitución mamerta de los chilenos comenzaba así: “Toda persona tiene derecho a la salud y al bienestar integral, incluyendo sus dimensiones física y mental”.

Texto mal redactado pues al decir que el derecho a la salud es integral, sobra la aclaración siguiente y, por otro lado, olvida la dimensión social consagrada por organismos internacionales. Además, al considerar la salud mental, entra en contradicción con el Art. 29 de la misma Constitución que prohíbe la atención psiquiátrica y sicológica de los enfermos mentales, llamados allí “neurodiversos”, porque estos “tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad y de su identidad” de esquizofrénico, bipolar o de la enfermedad del Alzheimer.

Ese Artículo 29 también es ambiguo al reconocer que el enfermo mental o “neurodiverso” tiene una identidad genética o biológica, no cultural; en cambio, la misma Carta desconoce la influencia biológica en la identidad de género y solo acepta la determinación cultural. Es inaceptable que la izquierda abuse de la poca o nula información de los países latinoamericanos en estos campos del derecho y la filosofía.

Como intenta Petro con su repudiada reforma a la salud, el numeral 5 de ese Art. 44 convierte en público el Sistema de Salud y condiciona a la ley la integración al Sistema de los prestadores privados. Recordemos que nuestra Ley 100 se inspiró en el modelo chileno y lo mejoró con el régimen subsidiado.

El numeral 9 del mismo artículo 44 dice que “la ley determinará el órgano público encargado de la administración de los recursos de los fondos”, exactamente lo que busca Petro. El numeral 10 establecía que “la atención primaria constituye la base del sistema”, como aquí. Para ser gobernante de izquierda no es necesario pensar; basta con seguir el libreto. Así, es imposible un acuerdo con Petro. Dr. Uribe Vélez, no se reúna con Petro, no pierda el tiempo.

lunes, 18 de septiembre de 2023

Del amor y otros demonios


 

Peter Watson escribió el libro La edad de la nada, subtitulado El mundo después de la muerte de Dios (2014). Watson nos recuerda que Sigmund Freud propuso que hay cuatro paliativos o conjunto de herramientas y técnicas de índole analgésica, cultural y psicológica que nos ayudan a sobrellevar la vida o a darle sentido: la religión, el arte, el amor y la intoxicación o adicción a sustancias psicoactivas.

 

Para Freud, la creencia en un Dios de amor y en una bienaventurada vida ultraterrena es “provocada por el deseo”. El arte no está al alcance de todos. El amor es el paliativo que se busca con mayor ahínco, ya que nos conforta enormemente y nos procura, con el sexo, las más intensas experiencias, aunque lleva aparejados grandes riesgos. Y la intoxicación es el método más tosco, pero también es el más eficaz como paliativo.

 

En una visión contemporánea habría que agregar otro paliativo que resume a todos los demás: las ideologías. Para un marxista clásico o ateo, su ideología cumple la misma función de Dios como paliativo que le da sentido a su vida. Y al fin de cuentas, la religión es ideología también como el arte, el amor y la intoxicación. En el caso del amor universal de Francisco de Asís, Freud planteaba críticas porque no elige un objeto y no todos los humanos son merecedores de amor.

 

Esta introducción apunta a analizar la curiosa teoría presentada por Gustavo Petro en La Conferencia Latinoamericana y del Caribe sobre Drogas, celebrada en Cali, según la cual, la soledad lleva a la drogadicción y, por tanto, su solución es “crear amor”. Aunque los seguidores de Petro, incluida la escritora y exguerrillera Laura Restrepo, dicen que tiene una inteligencia superior, la teoría planteada ante personajes cultos de muchos países me parece tan infantil como las que se le ocurren a Francia Márquez.

 

“Causa” es un concepto mitológico aplicado por la ciencia con ciertas reservas a los eventos físicos u objetivos. El comportamiento humano no surge de una sola “causa” porque es sobre-determinado o producido por múltiples factores. La falta de amor y la soledad no llevan necesariamente a la adicción. Usted puede estar solo o sin amor y darle sentido a su vida a través de la religión, el arte o la política sin tener que recurrir a un “porro”; o puede ser drogadicto teniendo mucho amor en su familia y en sus relaciones sentimentales. La teoría de Petro parece más bien una confesión, pues todos sabemos que él tiene sus adicciones y trata de justificarlas por su soledad o las terribles depresiones que siempre lo han acompañado, según cuenta en su biografía.

 

Hay muchas circunstancias no relacionadas con la falta de amor que facilitan el consumo de alucinógenos, como las estrategias usadas por los distribuidores para engañar a los niños; la protección de los campesinos cocaleros por parte del gobierno, el Acuerdo de paz, la no aspersión con glifosato, el Pacto de la Picota, etc.

 

lunes, 28 de agosto de 2023

La enfermedad del Presidente


Varios columnistas hemos dudado de la salud mental del presidente Petro porque conocemos sus memorias y por los numerosos síntomas y signos clínicos que revela. En la página 62 de sus memorias relata Petro sus síntomas emocionales o psiquiátricos que un médico diagnosticó como la enfermedad o síndrome del soldado: delirios o síntomas paranoides (“ver llegar un camión militar cerca y pensar que venían por mí”), caída del cabello, ataques de pánico, “comencé a sufrir unas migrañas espantosas”. Todos sus síntomas se debían, según él, al temor de formar parte de los grupos guerrilleros del M – 19 del sur del país.

 

El hecho de ser presidente de la República, con sus numerosos fracasos y errores, las denuncias de su hijo y de Armando Benedetti, el suicidio de uno de los oficiales de confianza, el escándalo de Laura Sarabia y la confrontación permanente con la Fiscalía, altas cortes, Procuraduría, medios o gremios económicos, y los resultados adversos de sus programas, son eventos mucho más graves que el terror de tomar un fusil. Es de sentido común suponer que su estado mental no es el mejor para la gran responsabilidad que asumió sin preparación.

 

Los defensores de Petro ignoran que muchas enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia simple, la psicopatía, el borderline o el narcisismo, pasan desapercibidas para los no expertos y, mucho más, para quienes viven la militancia en un partido como un culto o una secta religiosa y consideran a su líder un mesías, lo cual es manifiesto en los comentarios de los petristas en redes sociales y en la W Radio.  

 

El caso del psicópata o antisocial es particularmente significativo porque el 1 por ciento de los ciudadanos son psicópatas y porque pasan desapercibidos para sus familiares. En su familia puede haber un psicópata y usted no se ha dado cuenta. Por eso resultan ridículas las defensas de la salud mental de Petro presentadas por su ministro del interior y la muy inculta María José Pizarro.

 

Entre los síntomas mentales de Gustavo Petro que todos los colombianos vemos en sus acciones diarias sobresalen: miente continuamente, no tiene autocrítica o no reconoce sus errores, culpabiliza a otros de sus fallas, delira permanentemente; se cree un hombre especial que va a salvar el mundo de su destrucción y a Colombia de los abusos de la mitad de los colombianos que no votamos por él (mafiosos, blanquitos, autores de los falsos positivos); es mitómano, con delirios de grandeza y de persecución, cínico, confunde sus fantasías con la realidad; es incumplido como si los otros no merecieran ningún respeto; es amoral como su campaña que “corrió las líneas de la ética”.

 

Si Gustavo Petro tuviera autocrítica y estuviera convencido de su salud mental, aceptaría un examen médico-psiquiátrico que le piden algunos partidos; pero como no está obligado, nunca lo aceptará. Se acaba de presentar un proyecto de ley en el Congreso que obliga al presidente a realizarse un examen médico cada año. 

miércoles, 23 de agosto de 2023

La banalidad del mal

 


Hannah Arendt (1906 – 1975) era una filósofa judía alemana, discípula de Martín Heidegger, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX. Se hizo famosa porque presentó un informe muy controvertido para un periódico norteamericano sobre el juicio que se hizo en Jerusalén al nazi Adolf Eichmann en 1961 por su participación en el genocidio de varios millones de judíos durante la Segunda Guerra mundial (1939 – 1945).

De su análisis concluyó que el mal es una asunto intrascendente, insignificante o banal cuando es hecho por un don nadie, un ser humano que no piensa, absolutamente controlado por un líder como Adolfo Hitler o por su ideología. El don nadie es el hombre masa o masificado, que no piensa por sí mismo, según Ortega y Gasset. Para Heidegger, el don nadie es el “uno”, sin autenticidad, el alienado en el mundo y sin atributos.

La joven filósofa francesa Simone Weil, apodada “la Roja” por su vinculación temporal a la izquierda, había expresado la misma idea en 1937. Quien participa en una guerra civil como la española (1936 – 1939) o en una guerra por el poder se vuelve cómplice de asesinatos sin sentido, indiferente a la brutalidad desenfrenada. Es cuando cualquiera piensa que puede matar sin arriesgarse a sufrir un castigo o sin merecerlo; cuando no hay nada más natural que matar o cuando los seres humanos no tienen ningún valor. Es la banalidad del mal en la mente de un sicario o un guerrillero.

Veamos algunas razones de Hannah para llegar a esa conclusión: Eichmann renunció a sus cualidades humanas como si nada quedara en él que pudiera ser castigado o perdonado; jamás había hecho nada por iniciativa propia; aseguraba que solo había obedecido órdenes. La mayor maldad en el mundo es la que cometen los “don nadie”, seres sin convicciones, sin motivo alguno, sin ambiciones, sin intenciones malévolas; no piensan, sin moral, que se rehúsan a ser personas. A eso lo llamó Hannah “la banalidad del mal”.

Hice la investigación para esta columna en varios textos y en la película Hannah Arendt, La banalidad del mal, que se puede encontrar en la tienda de Apple TV. Si ella pudiera venir hoy a Colombia, habría encontrado una ratificación de su tesis en el Acuerdo de Paz, la paz total y la renta de los criminales pagada con nuestros impuestos. Solo un don nadie puede abusar del poder que le da la Carta Política para humillar a una Nación de esa forma tan infame.

Solo un don nadie es capaz de apartar un niño o niña de su familia para convertirlo en un criminal o en objeto sexual; puede asesinar a sangre fría a un campesino para presentarlo como un guerrillero muerto en combate; masacrar a un grupo de campesinos porque son colaboradores de la guerrilla, y solo un don nadie puede aceptar como un dogma el discurso de un líder medio loco como Hitler, Nicolás Maduro, Daniel Ortega o Gustavo Petro.

martes, 25 de julio de 2023

Médicos integrales comunitarios

 

Con motivo de las protestas de los médicos venezolanos en 1999, el presidente Hugo Chávez decidió sustituirlos por los Médicos Integrales Comunitarios, MIC, imitación de “los médicos descalzos” chinos introducidos por Mao Zedong en 1965, un año antes de iniciar la terrible Revolución Cultural.

 

En la versión original de Carlos Marx, los campesinos no tenían una función revolucionaria por su apego a la propiedad de la tierra y porque, en el desarrollo de los modos de producción, la revolución socialista solo ocurriría necesariamente después del capitalismo. Sin embargo, la revolución se ensayó en pueblos subdesarrollados con una economía medieval o agrícola como Rusia (1917) y China (1948).

 

En los países asiáticos, el rechazo del capitalismo o de la sociedad occidental burguesa llevó a los líderes de la izquierda a considerar que los campesinos debían ser los educadores de los burgueses. Una de las expresiones extremas de ese proyecto se presentó en Camboya cuando los jemeres rojos o guerrilleros comunistas desalojaron completamente la capital Phnom Penh y otras ciudades, trasladaron a sus habitantes al campo para aprendieran de los campesinos entre los años 1975 y 1979.

 

Los médicos descalzos eran campesinos con una formación paramédica mínima para llevar cuidados sanitarios a áreas rurales donde no llegaban los servicios profesionales. Estos “médicos” fueron prohibidos en 1981 con las reformas capitalistas introducidas por el Partido Comunista Chino.

 

El proyecto de Chávez fue rechazado por las organizaciones médicas venezolanas. También por las colombianas por el enorme riesgo para la comunidad y porque no es una solución a la atención primaria y la prevención, objetivos principales en el proyecto petrista de reforma a la Ley 100 de 1993. Como el ponente fue Uribe, debe cambiarse.

 

El exministro Fernando Ruiz compara los MIC con nuestros promotores de salud, aunque sin su preparación académica, que cumplen funciones de prevención y atención básica en zonas rurales. Desde el año pasado se vienen realizando unas mesas en el Congreso, organizadas por el Pacto Histórico, para convalidar los títulos de estos paramédicos. Son unos 600 MIC, la mitad de ellos son colombianos formados en Venezuela.

 

La izquierda considera que el nombre crea realidad. Si los llaman médicos, entonces son médicos. Si a un criminal lo llamamos “gestor de paz”, se convierte en un santo. El proyecto de los MIC se llama en Venezuela Plan Barrio Adentro y en nuestro país parece ser el fundamento de la Reforma Petro con una intención política y de adoctrinamiento. Todos los MIC serían petristas, obviamente.

 

La palabra “integral” es otro abuso del lenguaje, copiado de “teguas”, charlatanes alternativos, brujos o saberes ancestrales para engañar a los incautos. No existe la ciencia integral o del todo. Los MIC tampoco son comunitarios. Solo pretenden el control de las comunidades de la “Colombia profunda”, donde la izquierda, bandas criminales y guerrillas coaccionan el voto campesino.

 

Cada medida, proyecto o comentario de Gustavo Petro es una amenaza para nuestras instituciones y un engaño para los colombianos mal informados.

martes, 4 de julio de 2023

Otro fallo trascendental

 


La Corte Suprema de Estados Unidos acaba de tomar una decisión contra los errores que se venían cometiendo en ese país y en muchos otros, incluido Colombia, por la influencia de la izquierda o de lo políticamente correcto. La Corte acabó con la discriminación positiva, también conocida como la “acción afirmativa” en las universidades para favorecer el ingreso de los negros porque viola la garantía de igualdad de protección de todos los ciudadanos establecida en la Constitución Nacional.

Ese fallo tiene mucha relación con el proferido por nuestra Corte Constitucional hace unas semanas, en el sentido de que no existe el derecho de las mujeres a abortar o que no es un derecho fundamental. El año pasado la Corte norteamericana había declarado eso mismo, lo que influyó para que algunos estados declararan ilegal o punible el aborto.

El fallo también es un duro golpe al proyecto de la izquierda. La razón es sencilla. La izquierda inventa derechos para sus grupos hegemonizados o que la llevan al poder en elecciones como indígenas, movimiento feminista con enfoque de género, la Primera Línea y negros.

Quienes hayan leído el proyecto de Constitución Nacional chilena, redactado por la izquierda y que fue rechazado por el pueblo, debieron observar que se llaman “derechos sociales” a los que favorecen a sus electores.  De esta forma se crea una confusión con los derechos humanos o fundamentales. Y como la mayor parte de la ciudadanía desconoce la diferencia entre derechos sociales y fundamentales, cae en la trampa de la izquierda.

Nuestra Corte Constitucional está en mora de seguir la doctrina recuperada por la Corte estadounidense en el caso de la discriminación positiva que se viene aplicando en nuestras universidades hace varias décadas para favorecer a quienes les gusta vivir sabroso. Negritos “de malas”. No tiene sentido que el color de la piel, el género o la etnia sean utilizados para discriminar al 50 por ciento de los colombianos que no somos negros, mujeres, homosexuales o indígenas.

Nuestra democracia se fundamenta en el mito de la persona humana con derechos fundamentales iguales para todos; la persona es portadora del poder que delega en sus gobernantes. Cuando los partidos ganadores de las elecciones corren las líneas rojas de la ética o buena parte de sus electores actúan bajo coacción de organizaciones criminales o indígenas, las elecciones deben ser anuladas.

Además, la sentencia aludida crea enormes expectativas con relación al embeleco del ministerio de la Igualdad que no tiene otro objetivo que crear discriminación positiva. Es el caso de España. La igualdad de los niños, según la ministra de la Igualdad, Irene Montero, consiste en que tienen derecho a relaciones sexuales con un adulto siempre y cuando haya consentimiento. El propósito de esa aberración nace del enfoque de género de la izquierda que la misma ministra vino a recordarle a Gustavo Petro hace apena unos meses. Si los colombianos no están de acuerdo con la pederastia, “pueden llorar”.

martes, 27 de junio de 2023

Un fallo muy discutible (2)

 

El psicólogo neozelandés John Money lanzó en 1955 su teoría sobre el género como algo adquirido: “Un rol de género nunca se establece en el momento de nacer, sino que se construye de forma acumulativa a través de las experiencias vividas”. Si hay dudas sobre el carácter masculino o femenino de un recién nacido por una malformación de sus genitales, o si el niño varón sufre un daño grave en su pene por una infección o una cirugía, se puede hacer una reconstrucción de sus genitales y criarlo con el género correspondiente al sexo dado en cirugía.

Como es más fácil la construcción quirúrgica de una vagina que de un pene, eso es lo que recomendaba Money en esos casos. En 1966 se experimentó con el niño David Reimer que perdió su pene por una cirugía. Le construyeron una vagina y fue criado como niña, pero en la adolescencia se sentía varón y su crisis emocional lo llevó al suicidio. Este hecho era una clara demostración de que la teoría de Money era falsa, según Michel Onfray, el filósofo francés. La tesis de Money es exactamente la misma que sustenta la izquierda.

Dado que quien es sometido a tratamiento hormonal y a la amputación de sus genitales no volverá a sentir ningún placer sexual, los transexuales o transgéneros, reales o ficticios, exigieron reconocer su identidad sin la obligación de la reasignación hormonal-quirúrgica. El resultado fue la formación de un movimiento político identitario aceptado por nuestra Corte Constitucional por mandato de las Farc en el Acuerdo de paz.

La izquierda y nuestra Corte Constitución cometen un gravísimo error porque ignoran que muchas personas que dicen percibirse como transgéneros lo hacen porque padecen alguna patología mental, como la esquizofrenia, o genética, como el autismo. Otras personas pueden fingir el cambio de identidad sexual como coartada para algo ilícito.

Por ejemplo, un varón delincuente puede exigir ser enviado a una prisión de mujeres porque se percibe mujer, para luego violar algunas de las reclusas como se reportó en Argentina. Otros varones colombianos pueden percibirse mujeres para pensionarse a los 57 años con solo 1000 semanas de cotización, y no 1300, por decisión de nuestra Corte.

Más grave aún es la influencia de las redes sociales en la decisión de algunos menores como lo demostró un informe en 2018, del investigador David Bell: “El número de peticiones de transición (cambio de sexo o género) entre los menores había aumentado de forma vertiginosa entre 2010 y 2018 (más del 200 por ciento) bajo la influencia de las redes sociales”. El lema de una de esas páginas es: “Ser transgénero es la solución para dejar de sentirse como una mierda”. Las citas son tomadas del libro de la psicoanalista y filósofa francesa Elisabeth Roudinesco titulado El yo soberano, con primera edición en 2022.

El enfoque de género o teoría Queer está llevando en todo el mundo al fracaso de la izquierda. La sociedad no aguanta más tanta perversion.

martes, 20 de junio de 2023

El aborto no es un derecho fundamental

 


El Tribunal Supremo de los Estados Unidos dictaminó el año pasado que el aborto no es un derecho fundamental en la Constitución Política de esa nación. Nuestra Corte Constitucional se ha expresado en los mismos términos.

Los derechos humanos fundamentales se predican del ciudadano por el hecho de existir sin ninguna otra consideración como raza, opinión, credo religioso, SEXO, edad, partido político, enfermedad, color de la piel o identidad, incluida la identidad de GÉNERO. Por tanto, no hay derechos humanos fundamentales distintos para hombres y mujeres. No hay un solo derecho fundamental de los hombres que no sea también de las mujeres.

En Colombia, una mujer puede abortar sin importar la opinión del padre del niño por nacer. También lo puede hacer ignorando las recomendaciones del médico o simplemente simulando una enfermedad mental o amenazando con suicidarse para “justificar” la causal que permite el aborto (o asesinato) en el tercer trimestre del embarazo cuando el no nato es viable.

Las lesbianas y mujeres transgénero que defienden el enfoque de género, inventado por la izquierda en los últimos cincuenta años en las facultades de ciencias sociales y humanas de los Estados Unidos, alegan que el aborto es un derecho de las mujeres porque está relacionado con sus derechos a la vida y a la salud. Eso no es más que un sofisma antidemocrático e irresponsable.

El enfoque de género es la ideología de una minoría de la comunidad LGBTIQ+ que no llega al 1 por ciento de la población y que quiere imponer sus falacias para destruir la organización familiar, legalizar el aborto, la pedofilia y el incesto. Así apareció en la no aprobada Constitución Chilena mamerta y en algunos proyectos de ley presentados por Gustavo Petro y el tenebroso ministro de Justicia. La mayor parte de los homosexuales y lesbianas se reconocen como hombres y mujeres, rechazan el enfoque de género de la izquierda por degradante y perjudicial para la organización social. Las mujeres heterosexuales tampoco aceptan esa perversa ideología.

Así como inventan derechos que no existen, los partidos de izquierda manipulan la repugnante “paridad” de género en los cargos públicos. En las últimas elecciones, Petro puso en lista para el Congreso a Mary Luz, la exguerrillera madre de dos de sus hijos; Roy Barreras, a su esposa, y María José Pizarro a su hermana. Esa paridad de género es un fraude y una burla, no un derecho. La política es un negocio familiar.

Cuando aprobaron que el 30 por ciento de los cargos públicos eran para las mujeres, nada dijeron de los derechos de grupos discriminados como homosexuales, comunidad LGBTIQ+, indígenas o negros, y los parapolíticos en prisión cedieron sus cargos a esposas, hijas y hermanas.

El enfoque de género marxista, introducido por las Farc, debe salir de nuestra Constitución Nacional. La ley de la Corte Constitucional que legaliza el aborto, no dictada por el Congreso, debe ser modificada. La ideología de izquierda no es nuestra Carta Política.

martes, 13 de junio de 2023

Un fallo muy discutible

 

La Corte Constitucional sigue violando nuestra Carta Política por su afán de legislar, y lo hace con una nueva amenaza: si el Congreso no actúa, la sentencia de la Corte se convierte en ley de la República. Me refiero a su aplicación del enfoque de género de izquierda consagrado como constitucional por el Acuerdo de paz con el cartel narcotraficante más grande del mundo, las guerrillas de las FARC.

Como en el año 2003 una ley aumentó las semanas de cotización al sistema pensional a 1.300, la Corte decidió apoyarse en el perverso enfoque y ordenó volver a la Ley 100 de 1993 con 1000 semanas para obtener la pensión, aplicable exclusivamente a las mujeres que coticen a Colpensiones.

Hay argumentos de carácter jurídico, económico, científico y filosófico contra ese fallo que, si la Corte los hubiera tenido en cuenta, seguramente no se habría atrevido a tanto. Nuestra Carta aplica los derechos humanos a todo ciudadano por el hecho de existir sin tomar en consideración su raza, sexo, género, opiniones, religión o identidades.

La izquierda ignora los avances de la biología con el propósito de hegemonizar al movimiento feminista y enfrentarlo al Estado democrático. Eso mismo ha hecho con los indígenas, afrodescendientes, el movimiento ecológico fundamentalista y la Primera Línea de estudiantes y organizaciones criminales con aporte financiero de países extranjeros.

Para explicar esta situación, debo contar que terminé estudios de Derecho en 1986 y que un magistrado del Tribunal Superior de Pereira me expulsó de clase porque cuestioné el carácter obsoleto de su cátedra de Filosofía del Derecho. La mayoría de los magistrados de nuestras cortes hicieron su carrera de abogados en aquellos años y no creo que tengan una buena formación en este campo porque sus decisiones se deben a la influencia del marxismo en nuestras universidades. De hecho, en otra columna mostré cómo la Corte viene aplicando el enfoque de género marxista desde antes de la firma del Acuerdo de paz.

En el campo de la economía, el populismo de la Corte le hace un grave daño al sistema pensional y aumenta el déficit enorme que ya tiene. Cité hace apenas unas semanas el concepto del exministro Carrasquilla en el sentido de que el régimen de prima media de Colpensiones no tiene futuro porque la población está envejeciendo, y el número de asalariados por cada pensionado sigue disminuyendo. Cuando en todo el mundo se suprime el régimen de prima media y se igualan las condiciones de la pensión para hombres y mujeres, nuestra Corte impone la retrógrada ideología mamerta.

Ese enfoque ideológico tiene como objetivo fundamental destruir la organización familiar y legalizar la pedofilia y el incesto, aunque en los últimos años se han realizado muchos estudios científicos que lo refutan. Millones de hombres se percibirán como mujeres para hacerle trampa a la ley, según la ridícula autorización de la misma Corte en otro fallo reciente. Ayuden a las damas, pero no así.

martes, 6 de junio de 2023

El robo pensional

 


“Petro le está haciendo mucho daño a Colombia y tendrá que renunciar”. Son palabras de Carlos Alonso Lucio, compañero de Gustavo Petro en la guerrilla del M – 19. Y agrega: “El problema principal de Petro no es ideológico; radica en su condición psíquica que siempre lo conduce a la destrucción de algo o de alguien”.

La reforma pensional hará daño a muchos miles de colombianos con salarios superiores a tres salarios mínimos mensuales, con la coartada petrista de dedicar el dinero robado para subsidiar a más de tres millones de colombianos mayores sin pensión. Esa es la trampa usada por Petro para comprar los votos de los beneficiados, y sus familiares, y para garantizar su permanencia en el poder directamente o por interpuesta persona.

En una columna anterior mostré el proyecto de reforma pensional del expresidente Iván Duque, la antítesis del proyecto Petro. Mientras Duque buscaba transformar a Colpensiones en un fondo pensional del Estado, Petro llevará a la quiebra a los fondos privados y obligará a todo colombiano de salario alto a aportar a Colpensiones lo correspondiente a los primeros tres millones, en tanto que el excedente de los aportes podrá hacerlo a un fondo privado.

La razón técnica de la reforma pensional de Duque la explicaba su ministro Carrasquilla: el régimen de prima media de Colpensiones no tiene futuro porque se basa en la presunción de que los trabajadores activos pagarán la mesada de los pensionados. El número de asalariados activos por cada pensionado es cada año menor, ente otras razones, porque el porcentaje de las personas mayores seguirán creciendo en relación con el número de jóvenes; además, la tasa de natalidad disminuye drásticamente en casi todo el mundo y hará crisis en el 2028.

Para explicar el robo, dos profesores de la Universidad Nacional calcularon la pensión que recibiría con la reforma Petro un profesor universitario o cualquier colombiano de clase media con un salario de diez millones de pesos mensuales, en comparación con la mesada que recibiría con el régimen actual de la Ley 100 de 1993. Son los profesores Orlando Acosta, de la Facultad de Medicina, y Héctor Ramírez, de Ciencias Humanas. Cito a Ramírez:

“Un profesor o un cotizante, que al final de su vida laboral tiene un promedio de diez salarios mínimos mensuales, en el sistema actual recibiría una pensión de aproximadamente de siete millones. En la reforma, de esos diez salarios mínimos, los aportes de tres millones se dedican al componente de prima media de Colpensiones, y el excedente va al componente de ahorro individual con una rentabilidad menor. Colpensiones solo le va a garantizar una mesada de unos $ 2.200.000; el componente del ahorro individual que proviene de los fondos, le daría una mesada de $ 1.700.000, aproximadamente. Su pensión se reduciría, en total, a unos cuatro millones de pesos”. Cita tomada de entrevista con Yamid Amat.

El estudio fue entregado a todos los congresistas. La reforma pensional será archivada muy probablemente.

martes, 23 de mayo de 2023

El guerrillero que nunca fue

 

En 1976, Gustavo Petro ingresó a la Universidad del Externado a estudiar Economía. Dos años después se vinculó al Movimiento 19 de Abril o M – 19, algunos de cuyos integrantes eran dirigentes de la ANAPO, sin formación marxista, y otros, que sí la tenían, eran jóvenes disidentes de las FARC como Jaime Bateman, Carlos Pizarro, Iván Marino Ospina, Vera Grabe y otros. La ANAPO era el partido de derecha del dictador Gustavo Rojas Pinilla.

El M- 19, que “nunca fue un movimiento marxista”, era una guerrilla urbana nacionalista que empezó dando golpes populistas como el asalto a un carro repartidor de leche para entregarla a comunidades pobres; el robo de la espada de Bolívar (1975), el hurto de cinco mil armas del Cantón Norte del Ejército en Bogotá (1979), la toma de la embajada de la República Dominicana (1980) y el asalto al Palacio de Justicia (1985) financiado por el Cartel de Medellín.

Mientras fue estudiante, hasta 1982, Petro no participó en los golpes del Eme. Después de la toma de la embajada, Jaime Bateman convirtió al M-19 en una guerrilla rural en las selvas del Caquetá. Cuando Petro vio la posibilidad de ser llamado a tomar las armas, se enfermó con ataques de pánico, paranoia y jaquecas intensas. Su médico le diagnosticó “la enfermedad del soldado”, conocida en el argot popular como “culillo”.

El año siguiente, siendo personero de Zipaquirá, hizo parte de un programa de invasión de tierras llamado Bolívar 83, en conmemoración del natalicio de Bolívar, para construir un barrio de familias pobres; fracasó por la intervención oportuna de la policía. Como por Zipaquirá “no sonaban los disparos”, Petro fue expulsado del M – 19. “Confieso que no sentí un ápice de amargura (…) Me volví dirigente popular”. En 1984 fue concejal por la ANAPO y fue aceptado nuevamente en la guerrilla.

Antes de fallecer en un accidente aéreo (1983), Jaime Bateman había pedido diálogos al presidente Belisario Betancourt.  Petro estaba detenido en La Picota cuando se dio la toma del Palacio de Justicia (1985). Su compañera en el Eme, Katia Burgos, estaba en embarazo de Nicolás que nació en 1986. La pareja y su hijo se fueron a Girón, Santander, con el propósito de formar un comando armado, pero también fracasó.  Cuando el niño tenía dos años, lo envió con Katia a casa de sus padres. Petro conoció entonces a su primera esposa, también guerrillera, Mary Luz Herrán, madre de dos de sus hijos y que fue incluida en las listas al Congreso por el Pacto Histórico en 2022. La política es un negocio de familia

En 1990, el Eme firmó la paz con el presidente Barco, y así termina la historia de un guerrillero que nunca fue. Luego, como estaba amenazado, el presidente Gaviria lo envió a Lovaina con un cargo en la embajada de Bélgica. Allí hizo un curso en Ecología de “más o menos un año” donde aprendió que “es hora de decrecer la economía”.

martes, 16 de mayo de 2023

La reforma laboral

 


Conocí a la actual ministra de Trabajo en 1994 cuando ella presidía el Sindicato de Educadores de Risaralda y me invitó a que dictara a sus directivos una conferencia sobre la Ley 100 que se acababa de aprobar. Es maestra, pero su profesión ha sido el activismo en el Partido Comunista.

Siendo senadora por el PDA ingresó a un cursillo de economía en el Congreso que de nada le sirvió. Se hizo famosa por un vídeo en que anhela para Colombia un dictador como Hugo Chávez, Nicolás Maduro o Fidel Castro, sueño hecho realidad en Gustavo Petro si no lo defenestran.

Su reforma laboral es un pliego de privilegios de los viejos sindicatos contenidos en el 80 por ciento del texto. Solo el 6 por ciento de la reforma acoge las recomendaciones de gremios y economistas, si es que el Gobierno no desconoce los acuerdos tal como ocurrió en la reforma al sistema de salud.

La izquierda ya no es obrera, precisamente porque los privilegios que tienen los trabajadores formales llevaron a que se aburguesaran y se olvidaran de la revolución como de los trabajadores informales, los independientes y de los desempleados. La Nueva Izquierda es identitaria, pero las clases sociales no lo son. Inaudito que Petro y Gloria Inés Ramírez lo ignoren.

En el proyecto de reforma laboral “no hay una sola disposición que reconozca las diferentes formas de empleo y de trabajo que concurren en la vida social y económica colombiana. No hay una sola palabra respecto de la condición laboral de los trabajadores independientes y autónomos o de los que optan por modelos cooperativos o asociativos”, según el profesor Carlos Adolfo Prieto Monroy.

Revivirá el pago de las horas nocturnas a partir de las 6 pm y aumentará el valor de los dominicales y festivos, aunque en Colombia son altos en relación con otros países. El incremento del precio de la nómina lo pagamos quienes compramos un servicio o una mercancía, no los empresarios; además, esas medidas generan desempleo, informalidad e inflación. Es algo tan elemental que solo los mamertos no entienden o se niegan a entender.

La Inteligencia Artificial “puede emplazar innumerables puestos de trabajo, ya que puede ahora escribir libros, dictar sentencias, analizar documentos, redactar informes y demandas, pintar, crear una canción, hacer videos, crear un podcast, atender clientes. La lista es larga”, según la información de ChatGPT. Hacia allá debe apuntar la reforma laboral.

Rebaja a 42 horas semanales la jornada de trabajo, cuando apenas empezaba a regir su disminución progresiva gracias a una ley propuesta por el expresidente Uribe, menos traumática para la economía y las empresas. Se autoriza la huelga en los servicios públicos: un paraíso para sindicatos y una tragedia para el pueblo.

Con toda razón el marxista S. Zizek escribió: “El gran problema de la izquierda es que, tras el derrumbe del “socialismo real”, carece de una visión de cómo reorganizar la sociedad”. Y Petro lo confirma en su biografía.

martes, 9 de mayo de 2023

Madre


Estanislao Zuleta dijo en su libro Introducción al psicoanálisis que una madre “científica” era mala madre. Es la madre que no le habla ni canta al niño recién nacido porque no entiende. En cambio, una buena madre tiene que ser un poco loca. Le canta y le habla todo el día, entabla conversaciones con el pequeño y ella misma se responde; delira, baila, grita y ríe como haciéndole una presentación. Su felicidad es plena cuando el niño se contorsiona, agita brazos y piernas y lanza sonidos guturales como si estuviese ansioso de expresar sus emociones y aplausos.

Ese abrazo o fusión de la madre con el niño permanecerá grabado en el inconsciente como el mundo imposible sin fisuras o sin contradicciones del reino de Dios de los cristianos o la paz total del fraude petrista.

En los primeros años de vida el crío humano es un animalito prematuro. Es tan animal como en el vientre de la madre. Hacia los cuatro años se humaniza, aprende a hablar y, como Adán y Eva, es “expulsado” del Paraíso para que no regrese a su condición animal y, como el primer hombre, descienda de los árboles y empiece a caminar erecto.

Tendrá consciencia de sí, aprenderá lo que es el otro en su identificación con la madre como si le dijera: “mamá, ese que tú ves y le has cantado, mimado y cuidado soy yo y por ti comprenderé, respetaré y amaré a los otros”. “La apropiación del otro (madre) es constitutiva de la formación y la identidad”, dice Byung-Chul Han, y agrega: “”no solo el sujeto de la apropiación, sino también el otro apropiado se transforman”.

El mundo simbólico al que ingresa el bebé con el arrullo tierno de la madre es un espacio fiable, el hogar. Es también el ingreso al tiempo, marcado por el horario de los teteros, baños y sueño, promesas de los rituales que marcarán su vida y la llenarán de sentido: el ingreso a la escuela, los sacramentos religiosos, los quince años, la universidad, el matrimonio y la ineludible muerte.

La familiaridad o apropiación de las cosas colabora al proceso identificatorio del niño consigo mismo y por eso llorará en el consultorio del médico o cuando lo lleven a conocer la casa de la abuela. La psicoanalista Elizabeth Roudinesco resume muy bien la trascendencia del encuentro del niño con la madre: “Cada ser humano desea ser amado por otro como lo ha sido por su madre. O en su defecto, como habría deseado serlo”.

Pero precisamente cuando el niño empieza a humanizarse, cuando aprende de su madre el sentido o significado humano del “otro”, le entregamos una tableta o un celular para que regrese a su condición animal, al paraíso, a la “positividad” absoluta, como la llama Byung-Chul Han. Todo lo bueno y hermoso que recibió de mamá se podrá perder por el entretenimiento, la alienación y la desaparición del otro en las redes y juegos virtuales.

martes, 18 de abril de 2023

La izquierda identitaria

 

“La identidad es la gasolina del separatismo, y el separatismo es la identidad de nuestro tiempo”.

La cita es de la española Cayetana Álvarez de Toledo. El proyecto separatista de Cataluña es apoyado por la socialdemocracia del presidente Pedro Sánchez y por el chavista partido de Pablo Iglesias, Unidas Podemos. Para hacer una analogía con nuestro país, recordemos los afanes de independencia del departamento de Antioquia. Catalanes y paisas no quieren pertenecer a sus respectivos países porque se creen diferentes, tal vez mejores, que quienes han sido sus compatriotas.

La extrema derecha nazi de Adolfo Hitler también se fundamentó en un movimiento separatista e identitario que pregonaba la pureza de la raza aria alemana y despreciaba a los otros pueblos por pertenecer a razas “degeneradas” e “impuras” como los judíos y gitanos. Eso es un mito. Los arios llegaron a la India desde el norte y también colonizaron el próximo oriente y Europa. Las razas no existen. Todos procedemos de África, o de Lucy, nuestro antepasado animal común de hace más de un millón años.

Ahora bien, las identidades nacionalista, religiosa, política o de cualquier otro tipo las recibimos de la comunidad en que nacemos, pero pueden cambiar. Por ejemplo, cuando un joven colombiano va a la universidad recibe un adoctrinamiento que lo lleva a renunciar a sus identidades de cristiano y demócrata para convertirse en ateo e izquierdista. Un cristiano, un indígena, un izquierdista, un feminista o un ecologista pueden dejar sus identidades y cambiarlas por otras.

Como el movimiento nazi de extrema derecha, la izquierda latinoamericana y de lo políticamente correcto, también se fundamenta en identidades separatistas. Como lo he expresado en otras columnas, el socialismo o comunismo ya no tiene, como soporte de su lucha, la clase proletaria o de los asalariados de la primera revolución industrial que conocieron Carlos Marx y Federico Engels en el siglo XIX. La izquierda no entiende que estamos en la cuarta revolución industrial.

Indígena, feminista con enfoque de género, ecologista de izquierda y la primera línea son identidades que desprecian nuestras instituciones democráticas de los derechos humanos. Son separatistas que no quieren ser colombianos como los catalanes no quieren ser españoles. Esas identidades son fabricadas por la izquierda e impuestas mediante un proceso de adoctrinamiento político en colegios, universidades, redes sociales y medios de comunicación con el único fin de tomar el poder y establecer una dictadura.

El mapa del resultado de las últimas elecciones nos señaló los territorios identitarios que apoyaron a Petro en la periferia, donde la democracia no ha podido cuajar, hay mayor impunidad y se vulneran más los derechos humanos. En cambio, el gran centro antipetrista es más demócrata e incluyente.

¿Representa un miembro de la comunidad LGBTIQ+, que incendia iglesias, a los católicos? ¿Un indígena defenderá los derechos de los propietarios de tierras no indígenas en el Congreso? ¿Un guerrillero violador de niños es garantía para los derechos de los niños? La política identitaria de la izquierda es antidemocrática y neonazi.

martes, 11 de abril de 2023

El acontecimiento

 

En el texto Por qué amamos (2004), la doctora Helen Fisher investiga los determinantes biológicos del enamoramiento, esos mediadores químicos cerebrales y las hormonas que condicionan la pasión inicial del amor y que luego son remplazados por una hormona, la oxitocina, que soporta la relación amorosa por años más.

Sin embargo, hay un vacío en su estudio, un elemento que la química no explica y que Fisher llama “inconsciente”: algo irracional, banal o azaroso en el otro que nos enamora. Esa es la trama de la novela La insoportable levedad del ser (1984), del checo Milan Kundera. Las cosas más importantes de la vida suceden por azar; la “realidad” es algo efímero, leve y absurdo.

La política, como el amor, se define por acontecimientos, por el encuentro de múltiples eventos intrascendentes, banales e imprevisibles, no por la historia de la cultura o el desarrollo de los modos de producción como se imaginaba Carlos Marx.

En política, el acontecimiento se llama “momento maquiaveliano”. Recordemos que Nicolás Maquiavelo era el asesor de César Borgia, el hijo del papa Alejandro VI y comandante del ejército del Vaticano en los primeros años del siglo XVI. Maquiavelo es considerado el padre de la política, entre otras cosas, porque vio en César Borgia, una mejor explicación del poder, no condicionado por la historia o la herencia, como en la monarquía, sino por la coincidencia de una serie de circunstancias o encuentros fortuitos. César era un don nadie que inició el proyecto de unificar a Italia que se concretaría siglos después entre 1848 y 1871.

De la misma forma, Francia Márquez no es nadie para que ahora sea la vicepresidente de Colombia. Su comportamiento y su mentalidad infantil hacen presumir que tiene un retraso mental y que miles de mujeres colombianas tienen muchos más méritos y títulos para ocupar ese cargo. Su elección fue un accidente o la confluencia de una serie de eventos desafortunados para nuestra Patria.

Con Gustavo Petro sucedió algo similar: un guerrillero mediocre sin ideología; sin preparación académica, excepto un curso de ecología “de más o menos un año” en la Universidad de Lovaina y algunos semestres de economía en Los Andes antes de ingresar al M-19 en 1978; un desastre como administrador y con una patología mental manifiesta. Un don nadie como César Borgia, el chofer de bus Nicolás Maduro, el neofascista y exguerrillero Daniel Ortega o el maestro de escuela Pedro Castillo.

Una serie de encuentros fortuitos llevaron a Petro y a Francia Márquez al poder: la pandemia que nos confrontó con la muerte, las redes sociales sin ética, la ignorancia del pueblo, la crisis de la democracia, el adoctrinamiento marxista en colegios y universidades, la corrupción de nuestra política, la mediocridad del Uribismo (esperanza de nuestra democracia) y la campaña sucia de la izquierda contra su líder, etc. Un acontecimiento, un accidente, el caos, suerte y la insoportable levedad del ser determinan nuestras vidas, el amor, la política y nuestra historia.

martes, 28 de marzo de 2023

Lenguaje corporal

 

 

La entrevista que Vicky Dávila le hizo a la vicepresidente Francia Márquez va a pasar a la historia por muchas razones. La más significativa, en mi opinión, es que refleja perfectamente la esencia o la fotografía de un militante de lo que llamamos “izquierda”. Quienes vieron el análisis del lenguaje corporal de Francia, realizado por Semana, podrán compartir mi perspectiva.

 

El lenguaje del cuerpo expresa nuestro inconsciente o los dramas de nuestra infancia. Es algo así como un psicoanálisis del Dr. Freud. Los gestos, las posiciones, los movimientos de brazos y piernas conforman un discurso de lo no dicho o reprimido, la verdad oculta por las palabras. Francia no es lo que dice; es lo que oculta, pero que sus gestos gritan si sabemos interpretarlos.

 

Explicaba la experta consultada por la revista que los pies cruzados hacia adentro de Francia reflejan una barrera o una posición defensiva, sin ninguna empatía con la entrevistadora. El izquierdista siempre considera que el no militante de su partido o quien no comparta su adhesión al discurso del resentimiento de Petro es enemigo, fascista, mafioso y uribista.

 

El gesto de rabia de la vice al expresar que no nació en “cuna de oro” y que los colombianos tenemos la obligación de pagarle por haber nacido pobre, no tanto por ser negra, es indicador de su resentimiento, su narcisismo y las frustraciones o falta de afecto sufridos en los primeros años. En lugar de gritar que no fue amada en su infancia, reclama que tiene derecho a movilizarse en un helicóptero como el más rico de los ricos.

 

“Pueden llorar”. Ningún colombiano llorará porque ella derroche dinero nuestro en sus viajes aéreos, pero su mente infantil le impide captar que con los derechos vienen responsabilidades y obligaciones, olvido habitual en los líderes de izquierda. El orden de las palabras muestra sus prioridades. Repite la expresión “pobres”, luego habla de “clases” y usa menos la expresión “racismo”. Como una niña, repite la jerga comunista en la que fue adoctrinada ignorando que las clases ya no significan nada para la Nueva Izquierda.

 

La expresión de sus gestos es elemental o “bastante plana”. Habló de que todos los presidentes han usado los helicópteros con el mismo abuso de ella, pero no da ejemplos. Afirma que en Cuba hay mil colombianos pobres estudiando medicina, algo que no pueden hacer aquí. Como la realidad social la interpreta a partir de sus frustraciones y el discurso socialista que se adapta perfectamente a ellas, no sabe que en 1970 este columnista inició la carrera de medicina con matrícula cero y con centenares de compatriotas más. Sus fantasías son realidades.

 

Jean Paul Sartre escribió en La crítica de la razón dialéctica que el error de Marx fue creer que el ser humano nace a los 19 años, cuando recibe el primer salario, y olvidó los importantes años de su infancia que condicionan toda su vida. Freud sabía más de Francia Márquez y los seguidores de Petro que Marx.

martes, 21 de marzo de 2023

El padre simbólico

 

Cuando empecé a estudiar psicoanálisis en la versión moderna y lingüística del médico Jacques Lacan (1901 – 1981) comprendí que el padre real no cuenta para el desarrollo emocional y moral del hijo, sino el padre simbólico, aunque generalmente coinciden.

El padre simbólico es quien cumple su función, no necesariamente el padre real o quien concibió al hijo. En nuestra tradición el padre simbólico representa la norma, la disciplina o la orientación moral del hijo; en cambio, la madre simbólica, que generalmente coincide con la real o biológica, tiene otras funciones, como la iniciación del crío en la sexualidad, el amor y el descubrimiento del “otro”. Muchas veces los libretos del padre y la madre se cruzan o complementan.

Por el hecho de que lo importante es la función o el rol del padre, poco importa quién lo cumple. Puede ser la misma madre, el padrastro, el abuelo o cualquier otra persona. A su vez, la función de la madre puede cumplirla el mismo padre u otra persona.

Todo lo dicho en esta nota es una ampliación de uno de los asuntos a que he estado dedicado en los últimos cuatro años: nuestra “realidad” es simbólica, conformada por palabras o significantes y significados, por metáforas y metonimias. En nuestro mundo no cuenta mucho lo real; cuenta la relación con los otros o esa dimensión imaginaria que estructura nuestra mente. Y aunque resulta muy difícil entender que el yo o sujeto no existe, el padre y la madre como funciones simbólicas o roles nos ayudan a entenderlo mejor.

Esta perspectiva nos sirve no solo para comprender la crisis por la que pasa la familia de Gustavo Petro ante las presuntas irregularidades en que ha incurrido su hijo Nicolás, sino también para que miremos nuestras relaciones familiares en este enfoque contemporáneo.

Varios centenares de miles de colombianos (padres y madres) se han ausentado de sus familias para buscar mejores posibilidades económicas en el extranjero. Además, los divorcios o separaciones de parejas vienen aumentando. Las implicaciones de estas circunstancias en los niños pequeños se pueden entender mejor para no caer en la vieja lógica de buscar culpables o señalar al padre o a la madre como responsables de los errores de los hijos.

Felipe Zuleta dijo en su columna de prensa que Gustavo Petro mintió —algo usual en él— cuando afirmó que no crió a su hijo por estar en la clandestinidad. Quie haya leído el libro de Petro, Una vida, muchas vidas, sabe que Zuleta tiene razón. Nicolás nació en 1986, y el M-19 firmó la paz en 1990. Su madre también era guerrillera.

No importa, para Nicolás, que su padre lo haya olvidado. Lo importante es quién fue la metáfora del nombre del padre o el padre sustituto, aunque no debemos olvidar que la genética y la influencia de otras personas también condicionan la conducta del muchacho. La mayor parte de lo que enseñamos a los hijos se trasmite de forma inconsciente.

martes, 14 de marzo de 2023

Palabras, solo palabras

 

La semántica es la rama de la lingüística que estudia el significado de las palabras. La ideología de los partidos de izquierda se puede resumir así: todos los problemas sociales tienen una solución semántica.

“Si logramos que una serie de actividades de la sociedad colombiana que hasta ahora se consideran crímenes, no se consideren crímenes”, ya no lo serán. Si borramos la palabra, su realidad desaparece, como dijo Petro para que todo el mundo se burlara de Colombia. Ignora el dictador la razón democrática de los delitos definidos por el Congreso.

La paz total también es semántica. Si inventamos una palabreja para aplicarla a las disidencias de las Farc o a quienes no se acogieron al Acuerdo Farc-Santos, lograremos perdonar todos sus crímenes y premiarlos con algunas curules en el Congreso para que voten las facultades extraordinarias del dictador.

El Acuerdo de paz es verborrea. Todos los delitos de los guerrilleros son “conexos” con el delito político (reclutar, violar y asesinar a una menor de edad son actos revolucionarios); Colombia y las Farc son “naciones en guerra” y por eso estamos legitimados para aplicar las normas del Derecho Internacional. Ahora, para la JEP, las Farc no son un “Estado” en guerra contra el nuestro, sino “víctimas” del Estado.

Para sacar de la cárcel a los criminales a cambio de que sigan aportando dólares a la campaña y obligando a los campesinos a votar por el Pacto Histórico, se han inventado varias palabras ante el desconcierto de los colombianos y la complaciente actitud de las altas cortes: “gestores, facilitadores y garantes de paz ”, “las guerrillas son organizaciones políticas”, “entrampado”, “víctimas del ESMAD”, “derecho a la protesta de los terroristas de la Primera Línea”, “cerco humanitario” a policías con degollamiento incluido”.

Como Dios dijo “Hágase la luz”, el dictador proclama “hágase la paz total como por arte de magia”. A propósito de magia, Moisés Wasserman nos enseñó en su columna de prensa la etimología de la palabra “abracadabra” en hebreo: “decir es hacer”. Los lectores recordarán mi insistencia en lo que se ha llamado “la función performativa del lenguaje”, definida exactamente como la magia o la expresión “abracadabra”.

Petro y los mamertos son magos convencidos de que las palabras crean realidad —lo cual es cierto en algunas circunstancias— pero en su caso es un un engaño para los ingenuos fanáticos de su culto en las redes sociales, desorientados por delincuentes como el cónsul Sebastián Guanumen y la congresista Isabel Cristina Zuleta o por sus millares de bodegas bien remuneradas por narcos, Venezuela, Rusia e Irán. La Fiscalía y las cortes ni se enteran.

Con mentiras repetidas hasta el cansancio han logrado convencer a millones de ingenuos de que ellos son pacíficos, progresistas y decentes, y que la mitad de los colombianos (la clase media, soporte de la democracia) somos enemigos de la paz, nazis, neoliberales, oligarcas, mafiosos y paracos. Palabras, solo palabras.  La dictadura semántica o el abuso de la función performativa del lenguaje.

martes, 7 de marzo de 2023

Efectos de la marihuana

 

Yamid Amat le preguntó a María José Pizarro, ponente e impulsora del proyecto que legalizó el uso recreativo de la marihuana: ¿cuáles son los efectos clínicos de la marihuana? La hija del guerrillero no los conoce y se limitó a declarar, palabras más o menos: “hay estudios al respecto, pero no creo en ellos”. Cínica.

La marihuana produce alteraciones cognitivas, síndrome amotivacional y, en algunos casos, moviliza o desencadena una psicosis. “Datos recientes sugieren que el alto consumo de marihuana se asocia con cambios anatómicos en el hipocampo y deterioro cognitivo significativo, sobre todo si el consumo comienza en la adolescencia”.

“Varios estudios han descrito un posible vínculo entre su consumo crónico intenso y el aumento del riesgo de trastornos psiquiátricos como esquizofrenia, depresión, ansiedad y abuso de otras sustancias, aunque la relación causa-efecto sigue siendo incierta”. El síndrome amotivacional o de “todo me importa un comino” se parece mucho a la esquizofrenia simple. Son pacientes descuidados en su aseo y presentación personales, se aíslan, presentan afecto plano o actúan como si no tuvieran emociones; no te miran a los ojos, su cara es inexpresiva o fría, voz monótona y pierden el interés en las actividades cotidianas.

Autismo, esquizofrenia, afecto plano, absoluto desprecio por la ciencia y por quien no piense como él, amoral, deterioro cognitivo, activista político, consumidor de drogas psicoactivas, nativo digital, con el “aseo” y la presentación personal de Iván Cepeda, son los síntomas de la historia clínica del mamerto del siglo XXI.

La congresista del Pacto Histórico, Susana “Boreal” Gómez, es autista, nativa digital, consumidora diaria de marihuana, con evidente deterioro cognitivo, adolescente y un apartamento sucio y desordenado; síndrome amotivacional, defensora del perverso enfoque de género, no paga sus deudas y es petrista; directora de orquesta y activista política sin formación académica. “Los marihuaneros haremos las leyes”, exclamó uno de sus admiradores.

Hay correlación e influencia mutua entre el consumo recreativo de la marihuana y el ingreso temprano a los juegos virtuales y redes sociales. El texto La fábrica de cretinos digitales, de Michel Desmurget, lo demuestra con numerosas investigaciones científicas.

Circula mucha información falsa sobre los supuestos efectos “positivos” de los juegos virtuales e internet en la educación de los niños, financiada por las empresas productoras de celulares y tabletas. La realidad es otra. “La hipersensibilidad de los circuitos cerebrales de recompensa, que se potencia con el uso de videojuegos de acción, está íntimamente ligada a la impulsividad comportamental y al riesgo de padecer adicciones”.

“Los juegos virtuales provocan una hipotrofia (bajo desarrollo) de la materia gris en zonas del hipocampo que, según muchos estudios, está asociada al desarrollo de patologías neuropsiquiátricas graves (Alzheimer, esquizofrenia, depresión).

Preparamos una generación de cretinos digitales y drogadictos que prefieren una dictadura a una democracia, no leen o no entienden lo que leen y votan por populistas como Petro o Nicolás Maduro. La política es hoy una guerra entre nativos e inmigrantes digitales. Una guerra generacional.

martes, 28 de febrero de 2023

Cuba

 

La isla de Cuba tiene once millones de habitantes, el mismo número de 1959 cuando triunfó la revolución comunista. Saque usted las conclusiones.

 

Visité a Cuba en 1993, en medio de una crisis debida a la pérdida de la ayuda económica de la URSS, pues la mayoría de los gobiernos comunistas se habían derrumbado. Pocos años después llegaría la ayuda del régimen chavista. La Habana, como hoy, parecía una ciudad bombardeada, y la miseria de sus habitantes era manifiesta. Después de 34 años, la revolución cubana era un fracaso y sigue siéndolo porque, a diferencia de la URSS y China, continúa apegada al modelo marxista y nunca entendió que el socialismo no es mejor que el capitalismo.

 

Los atracos a turistas eran frecuentes; mujeres y niños pedían “un one dólar”, toallas sanitarias, jabón y cepillos de dientes. Los establecimientos comerciales estatales eran muy pocos y no había cafeterías, farmacias, restaurantes o librerías; los hoteles, casi todos en manos extranjeras, vendían algunos textos producidos en Colombia.

 

En esos días, el dictador Fidel Castro autorizó restaurantes caseros llamados “paladares” que no contaban con aceite de cocina y servían un almuerzo insípido y pobre. Las prostitutas, llamadas “jineteras”, tenían que atender muchas veces a sus clientes en su casa mientras la familia esperaba afuera. Era el comienzo de la apertura económica porque hasta entonces se había mantenido el dogma marxista de la abolición de los negocios privados, y el Estado era dueño de los medios de producción y de los servicios públicos.

 

El sistema de salud estatal apenas se sostenía, con tan mala dotación que un médico, el Dr. Valdez, quien vino a trabajar al hospital de la ciudadela Cuba de Pereira, se sorprendió por la excelente dotación de nuestros hospitales comparados con los de la Isla. En una reunión de médicos colombianos y cubanos fui testigo de las pésimas condiciones de los hospitales de La Habana y del fanatismo ideológico de sus profesionales de la medicina.

 

Meseros, cocineros y botones de los hoteles eran profesionales de distintas áreas (muchos de ellos especialistas) que continuamente pedían ayuda a los turistas para salir del país. Esos puestos eran dados exclusivamente a afiliados al Partido Comunista. Cuba siguió preparando médicos para convertirlos en esclavos o mercancías del sistema mediante su préstamo a distintos regímenes de izquierda. La mayor parte de lo que se paga por sus servicios es apropiado por el régimen. Con los médicos, Cuba envía espías, terroristas y agentes secretos.

 

Hace pocos días, en una entrevista para el canal alemán DW, Pía Castro le pidió a Francia Márquez una ampliación de sus declaraciones a favor del sistema de salud cubano como modelo para Colombia. Como en otros casos, respondió agresiva: “yo no dije eso”. No solo trató de mentirosa a la periodista, sino que modificó sus declaraciones originales. La vicepresidenta es tan infantil, sin autocrítica, que solo repite la cartilla ideológica de la izquierda y luego se retracta.

martes, 21 de febrero de 2023

La ministra mentirosa

 

Es función de las empresas promotoras de salud, EPS, servir de intermediarias en la relación del paciente con las instituciones prestadoras de servicios de salud, IPS (clínicas y hospitales). Corcho mintió cuando dijo que las EPS no van a desaparecer, pero que ahora tendrán funciones de prevención. Es obvio que, si se les quita su función esencial, la intermediación, ya no serán EPS y tampoco viables.

 

Las EPS no debían ser más de cuatro o seis al principio de la implementación de la Ley en 1994 porque llegaban a su punto de equilibrio económico con un millón 200 mil afiliados, pero se crearon más de 35. Deben ser más de seis ahora por el aumento de la población. La ministra atribuye los problemas a la Ley 100 y no a ese hecho y al daño que le provocó la no implementación del izquierdista Ernesto Samper Pizano.

 

También miente Corcho sobre la integración vertical. La Ley 100 establecía que la EPS y la IPS deben ser entidades independientes; pero como el ISS, por una decisión politiquera, siguió siendo EPS con sus IPS y no se permitió que el expresidente Gaviria cerrara las clínicas del Seguro Social mediante el decreto 2148, otras EPS construyeron sus clínicas y se dañó la lógica del algoritmo. Uribe Vélez cerró las clínicas del ISS en 2003.

 

La solución es volver a la aplicación estricta del algoritmo, como propuso Simón Gaviria como director de Planeación Nacional, pero no acabar con el sistema, uno de los nueve mejores del mundo y el sexto en inclusión, según evaluación de la revista The Economist. La reforma Petro aumenta la discriminación y afecta más a los pobres, como asegura el exministro Fernando Ruiz.

 

El rico resolverá su problema con la medicina prepagada. Muchas clínicas particulares irán a la quiebra porque Petro odia al sector privado, y los médicos desempleados volverán a ser taxistas como antes de la Ley 100. A la integración público-privada se debió el éxito en el control de la pandemia; con el sistema público de Corcho, la mortalidad sería mucho mayor en otra.

 

Está demostrado que nos enferma lo que comemos y la vida sedentaria. Los delgados ricos se enferman menos que los obesos pobres. La prevención depende del sistema educativo y del desarrollo económico que genere empleos. Centrar el sistema de salud en la prevención es otro mito de la izquierda para legitimar su incompetencia.

 

El proyecto surge de la obsoleta ideología marxista, según la cual, todos los servicios públicos deben ser centralizados en el Estado porque las utilidades son un robo. Ridícula teoría de lo que Michel Foucault llamó “el humanismo fofo”. La Ley 100 estableció mecanismos para controlar los abusos de los usuarios, como cuotas moderadoras y copagos, pero el proyecto los acaba.

 

Revive el Seguro Social para crear burocracia oficial y construir obras civiles, el mejor alimento de la corrupción. ¿La ministra miente por ignorancia o por mala fe?  ¿O por aferrarse a su puesto?

martes, 14 de febrero de 2023

Los charlatanes del yo

 

Cuando propuse a los lectores en enero de 2019 discutir la definición dada por Yuval Noah Harari en el exitoso libro que había publicado el año anterior, 21 Lecciones para el siglo XXI, según la cual “soy un algoritmo”, nunca me imaginé las implicaciones del proyecto. Puedo afirmar que allí está la clave del mundo de hoy, el peligro de las redes sociales, la crisis mundial, la dictadura de Gustavo Petro, la Nueva Izquierda, el incremento de los suicidios, el éxito del Marketing Multinivel y la crisis de las religiones.

El texto que cerró mi investigación fue el libro de la norteamericana Amanda Montell, “Cultos: el lenguaje del fanatismo”; pero pasé por el psicoanálisis lacaniano, la Reforma protestante, el Romanticismo; estudios científicos como “El mito del yo” del Dr. Llinás y los textos de los filósofos de izquierda Slavoj Zizek y Ernesto Laclau o los de Byung-Chul Han y Michel Onfray, el enfoque de género marxista y el posestructuralismo. 

Harari pone como ejemplo de algoritmo una receta de cocina. También son algoritmos las empresas virtuales de internet como Amazon, Apple, Google o Meta, el proyecto oculto de la ministra Corcho para derogar la Ley 100 de 1993, las ideologías que nos dan las identidades de cristiano, demócrata, izquierdista, colombiano y demás. Nuestra dignidad quedó reducida a la condición de una receta de cocina, y nuestra “realidad” es virtual o conformada solo por símbolos o palabras como el mundo virtual de internet.

Soy una compilación de datos que las multinacionales de internet roban para venderlos; no soy una presencia, ser, entidad o sujeto; no soy una persona que toma decisiones, sino un simple algoritmo manipulado y negociado online y offline por otros algoritmos o ideologías. Entender esto es la tragedia de nuestro tiempo.

No somos hijos de Dios Persona; la democracia y el capitalismo se fundamentan en un simple esquema mental, algoritmo o mito que soy; no muero porque no existo; muere mi cuerpo y se borra mi algoritmo grabado en el cerebro. He aquí el descubrimiento más importante de la humanidad: la consciencia es solo pensamiento, lenguaje, datos o algoritmos. Las ideologías religiosas y políticas que daban sentido a nuestras vidas quedaron obsoletas. No existe el “espíritu” como una presencia o entidad que los charlatanes del yo confunden con las energías de la mecánica cuántica o con la “consciencia”.

Entre estos Charlatanes, que engañan a su auditorio para ganar millones de dólares, sobresalen Joe Dispenza, los fundadores de Amway, Jay van Andel y Rich DeVos, los creadores de QAnon y de todas las pirámides o empresas de mercadeo multinivel, Bentinho Massaro, Tony Robbins y los aspirantes a dictadores como Vladimir Putin y Gustavo Petro. Sus negocios se fundamentan en la mentira del yo, la “radicalización” de la democracia, teorías de la conspiración y la Nueva Era y en un nuevo lenguaje; el odio a la familia, la medicina, el capitalismo y a los medios. La izquierda es un culto fraudulento como cualquier pirámide.

miércoles, 8 de febrero de 2023

Petro va a legalizar el incesto

 

Hice la carrera de Derecho en la U. Libre de Pereira en la década de 1980. Tuve la oportunidad de conocer varios textos de Hans Kelsen (1881 – 1973), sin duda el más influyente jurista del siglo XX. De él aprendí que una conducta es punible porque así lo manda el Estado a través del Congreso elegido por el pueblo, y no porque esa conducta vaya contra la moral, aunque con frecuencia lo inmoral coincide con el delito.

Desde finales del siglo XVIII nació la cárcel como castigo de muchos delitos y se ha mantenido hasta hoy a pesar de que no logra los objetivos que busca y de que es infame. En los países subdesarrollados como el nuestro tenemos varias desventajas con relación a los del primer mundo con altos índices de cultura y con al menos veinte siglos de religión que han favorecido el respeto de los ciudadanos por las leyes y un tratamiento más humano para el delincuente.

En la facultad de Derecho conocí un proyecto de la izquierda europea conocido como el Código Penal Alternativo, que buscaba suprimir las cárceles o al menos hacerlas más respetuosas con el delincuente que demuestre su deseo de resocializarse. La teoría marxista que justificaba ese proyecto era lucha de clases que no hoy tiene ningún valor ni siquiera para la misma izquierda, como nos enseñó Ernesto Laclau; pero nuestro Gobierno se fundamenta en una ideología que he llamado un “sancocho” indescifrable e incoherente.

Los párrafos anteriores resumen el contexto en el que se debe analizar el proyecto del dictador para suprimir algunos delitos del Código Penal. En primer lugar, es bueno saber que ese proyecto aparentemente humanista ya se ha intentado con pobres resultados como lo demuestran la reincidencia y los fracasos de la detención domiciliaria. Segundo, es evidente que por ahora no podemos imitar al Japón o a los países del norte de Europa con un grado de moralidad, disciplina y civismo muy superiores al nuestro.

Tercero, muchos de los planes de Petro obedecen a intereses partidistas, ideológicos o electoreros, sin ninguna consideración de los avances de nuestras instituciones democrática y los intentos de otros países subdesarrollados por humanizar el sistema carcelario. Cuarto, así como la mejor herramienta contra la corrupción es el desarrollo económico, la lucha contra el delito debe partir de este, pero el objetivo del dictador es destruir la economía para que los pobres no progresen y sigan votando por él, y así se incrementará la criminalidad. Quinto, la mayoría de los delitos quedan en la impunidad.

Si se aprueba el proyecto de ley del ministerio de Justicia que modifica el Código Penal, los padres podrán tener relaciones sexuales con sus hijos como también los hermanos entre ellos sin ninguna consecuencia penal. El tabú del incesto se fundamenta en una norma no escrita aceptada en todas las culturas. Si no se respeta esa norma, la organización familiar y la convivencia social no son posibles por razones obvias.