miércoles, 22 de noviembre de 2023

El plan de Petro

 

El plan de gobierno del exguerrillero Gustavo Petro solo es original en sus caprichos o ideas obsesivas sin ningún respaldo en investigaciones serias en ningún país o universidad. Tales son, por ejemplo, la paz total o el pago mensual de un millón de pesos para evitar que los jóvenes maten. Ambos proyectos son ridículos, entre otras razones porque ignoran el carácter multicausal o multifactorial de la conducta humana.

Otras de sus reformas obedecen a los delineamientos generales de la Nueva Izquierda recogidos en la Constitución Nacional chilena que el pueblo rechazó en un plebiscito de 2022.

En su objetivo de hacer daño a nuestras instituciones democráticas, Petro cuenta con la ventaja del enfoque de género aprobado en forma irregular, mal definido en el Acuerdo de paz del Nobel y que la izquierda intentó entronizar en Chile por medio de aquella reforma constitucional. En ese propósito perverso, Petro cuenta con el apoyo de la Corte Constitucional, enredada en las diversas versiones existentes de ese enfoque, probablemente porque los cursos de Filosofía del Derecho de nuestras facultades están desactualizados. 

El Artículo 44 de la no aprobada Constitución mamerta de los chilenos comenzaba así: “Toda persona tiene derecho a la salud y al bienestar integral, incluyendo sus dimensiones física y mental”.

Texto mal redactado pues al decir que el derecho a la salud es integral, sobra la aclaración siguiente y, por otro lado, olvida la dimensión social consagrada por organismos internacionales. Además, al considerar la salud mental, entra en contradicción con el Art. 29 de la misma Constitución que prohíbe la atención psiquiátrica y sicológica de los enfermos mentales, llamados allí “neurodiversos”, porque estos “tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad y de su identidad” de esquizofrénico, bipolar o de la enfermedad del Alzheimer.

Ese Artículo 29 también es ambiguo al reconocer que el enfermo mental o “neurodiverso” tiene una identidad genética o biológica, no cultural; en cambio, la misma Carta desconoce la influencia biológica en la identidad de género y solo acepta la determinación cultural. Es inaceptable que la izquierda abuse de la poca o nula información de los países latinoamericanos en estos campos del derecho y la filosofía.

Como intenta Petro con su repudiada reforma a la salud, el numeral 5 de ese Art. 44 convierte en público el Sistema de Salud y condiciona a la ley la integración al Sistema de los prestadores privados. Recordemos que nuestra Ley 100 se inspiró en el modelo chileno y lo mejoró con el régimen subsidiado.

El numeral 9 del mismo artículo 44 dice que “la ley determinará el órgano público encargado de la administración de los recursos de los fondos”, exactamente lo que busca Petro. El numeral 10 establecía que “la atención primaria constituye la base del sistema”, como aquí. Para ser gobernante de izquierda no es necesario pensar; basta con seguir el libreto. Así, es imposible un acuerdo con Petro. Dr. Uribe Vélez, no se reúna con Petro, no pierda el tiempo.

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