martes, 25 de agosto de 2015

Anoymous

Anonymous

Después de que el libidinoso Enrique VIII se rebeló contra el papa, por no anular su matrimonio con Catalina de Aragón y permitir su unión con la bella Ana Bolena, decidió crear su propia Iglesia Anglicana.  Ana Bolena tuvo una hija, Isabel, que ocupó el trono de su padre en 1558.  La reina virgen -como se le conoce y por ello un estado americano se llama Virginia- ejecutó a la católica reina de Escocia, María Estuardo, porque había conspirado con el también católico rey de España, Felipe II.   

El hijo protestante de María Estuardo sucedió a Isabel en el año 1603 con el nombre de Jacobo I.  Un fanático católico, llamado Guy Fawkes, participó en un complot para volar la Cámara de los Lores en el momento en que el rey la inaugurara el 6 de noviembre de 1605.  Ese evento se conoce como la Conspiración de la Pólvora y fue descubierto la víspera de su realización cuando se detuvo Fawkes con unos barriles de pólvora en una cripta bajo el Parlamento.

La película V de Vendetta se inspiró en la Conspiración de la Pólvora. La máscara usada en la película por los revolucionarios representa a  Guy Fawkes, según una pintura de la época, y se la ponen hoy los rebeldes de la Red.  “Recuerda, recuerda el 5 de noviembre” es el lema, que rima en inglés, creado para celebrar la salvación del rey de Inglaterra.

Este detalle pintoresco nos da pie para recordar ese período negro de la historia cristiana cuando católicos, anglicanos, luteranos y calvinistas nos enfrascamos en una guerra fratricida durante dos siglos y que hoy se continúa por otros medios.

Cinco años después, en 1610, otro fanático católico asesinó al rey de Francia, Enrique IV, un protestante que se había convertido al catolicismo para tomar el trono y que por ello se le atribuye la frase “Paris bien vale una misa.”

La Guerra de los Treinta Años (1618- 1648), determinada por motivos religiosos, políticos y económicos, generó una alianza de la Francia católica con los protestantes del norte para tratar de morigerar el poder de la católica casa de Austria.  Prusia (Alemania de hoy), como buena parte de Europa, quedó desolada y en ruinas.  Así como Dios estimuló las conspiraciones, magnicidios y guerras de aquellos siglos, Alá y Yahvé comparten responsabilidad en el terror del siglo XXI.  “Dios no es bueno”.  Malditos quienes asesinan niños en nombre del Señor.




No hay comentarios:

Publicar un comentario