viernes, 8 de julio de 2016

¿CUÁNTOS GUERRILLEROS ACEPTARÁN LOS ACUERDOS?




De la forma como el Gobierno nacional logre reglamentar  la desmovilización de las FARC depende en buena medida su objetivo de lograr los votos suficientes en el plebiscito refrendador.   Se trata de evitar el enorme número de colados o falsos militantes que ya vimos en la entrega de los paramilitares.  Es curioso que el número calculado de paramilitares en aquel entonces coincida con el de guerrilleros activos hoy, unos 7000 según informes de prensa.

Si el grupo de paramilitares reintegrados a la vida civil, y que nos cuestan  billones de pesos, llegó a unos 26.000 aproximadamente, nos aterramos todos al calcular el número de guerrilleros que acudirán para recibir los beneficios económicos.  El problema se agrava con los milicianos, colaboradores, proveedores y simpatizantes de las FARC pues no se conoce su número ni se ha determinado a quienes entre ellos podrán contar con los beneficios del Estado.  ¿Los milicianos excluidos ingresarán al ELN?

Reclutadores de falsos paramilitares se presentaron en Manizales en tiempos del expresidente Uribe Vélez, respaldados, según ellos, por un político pereirano. El inscrito debía comprometerse a entregar al reclutador una parte del dinero recibido.   Es muy probable que en este momento sean muchos los incluidos en las nuevas listas de los frentes de las FARC para engañar al erario cuando no existe un método adecuado para rechazarlos, como sigue sucediendo con los falsos desplazados y pensionados, los falsos  beneficiarios del ICBF, del sistema de salud, de los damnificados de los desastres naturales, etc.  

Debe ser poco el interés del Gobierno para identificar a los falsos guerrilleros; su objetivo es firmar el acuerdo de  La Habana a como dé lugar sin considerar mucho los costos o las implicaciones para el futuro de los colombianos.  Las posibilidades son infinitas.  ¿Regresarán a la vida civil los 7.000 guerrilleros calculados?  ¿Cuántos de ellos harán el doble juego de firmar para recibir el dinero pero continuarán delinquiendo en el ELN o en bandas criminales sin la coartada ideológica?   ¿Hay algún mecanismo para evitar que muchos “elenos” aparezcan como “farianos”?
 
Mientras más información recibimos sobre los compromisos del Estado para lograr el acuerdo con los guerrilleros, aumenta el número de colombianos desilusionados .  A manera de chantaje el Presidente Santos ha decidido que el triunfo del “No” marcaría el fin del proceso, cuando ese sería el momento de corregirlo para que unas verdaderas mayorías lo apoyemos, como lo quieren las mismas FARC.  Dos frentes han expresado públicamente que no se acogerán a los acuerdos de  La Habana; pero ninguno ha dicho que los acoge.



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