El libro más importante de la
Biblia
Simon Schama, profesor de Historia de la Universidad
de Columbia, acaba de publicar el primer volumen de La historia de los
judíos. Entre las muchas novedades que
cuenta, me llamó la atención su afirmación en el sentido de que el libro de
Nehemías “fue escrito con toda seguridad muy cerca cronológicamente de los
hechos que describe”. Se trata de un
texto excepcional, pues, como todos sabemos, casi todas las sagradas escrituras
que cuentan la evolución de Israel se redactaron muchos años o varios siglos
después de los hechos contados, incluidos los libros cristianos o del Nuevo
Testamento.
Los sucesos del libro de Nehemías ocurrieron durante
el reinado de Artajerjes (465 – 424 a.
C) y cuentan el viaje de Nehemías desde Persia a Jerusalén para reconstruir las
murallas de la ciudad o del pequeño pueblo de judíos que habían regresado del
exilio y trataban de organizarse desde hacía aproximadamente un siglo. Los reyes persas facilitaron el regreso de los
judíos bajo la tutela de los sacerdotes que se encargarían de orientarlos y
recaudar los impuestos para el imperio.
Al hostigamiento de los vecinos y a los matrimonios
con extranjeros contraídos por los judíos que habían permanecido en esos
territorios, se sumaba el politeísmo tradicional de esas comunidades, problemas
que debían ser superados por los sacerdotes de Yahvé para fundar el monoteísmo o
la creencia en un solo dios, tal como aparece sin ninguna duda en los textos de
Esdras y Nehemías.
Las investigaciones arqueológicas de los últimos años
muestran que cuando los hebreos o judíos fueron llevados como esclavos a
Babilonia en el año 586 antes de Cristo eran politeístas y que Yahvé era uno
más o tal vez el más importante de sus dioses.
Solo después de su regreso a Jerusalén, los sacerdotes de Yahvé logran
desplazar a los otros dioses y, en un proceso lento, que seguramente fue más
allá de los tiempos de Nehemías, lograron convencer a Israel de ser el pueblo
elegido por el único Dios que les había prometido aquellas tierras.
Por aquellos años,
Grecia vivía el espectacular siglo de Pericles, nacía la tragedia y
Sócrates escandalizaba a los atenienses con sus ocurrencias. Sócrates fue juzgado y condenado a muerte en
el año 399 a. C. Por ese entonces me he
atrevido a proponer el nacimiento de Dios o del monoteísmo judío que daría
origen 500 años después al Cristianismo.
Cuando muere la libertad de pensamiento en Atenas, nacen Dios y el dogma
en Jerusalén
Si los evangelios son los libros más importantes para
los cristianos, y el Éxodo lo es para los judíos, desde el punto de vista
histórico el libro de Nehemías es la clave.
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