Nota:
el siguiente artículo, publicado en el periódico La Tarde hace más de un año,
se quedó corto ante los resultados actuales del programa “ser pilo paga”: 572 deserciones,
alto porcentaje de beneficiarios que no pertenecen a los estratos pobres y,
según afirma el senador Benedetti, “el programa tiene un mal diseño, mala
planificación, poca gobernabilidad y eficiencia”.
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Como
los mejores estudiantes de los estratos bajos ingresarán becados a las
universidades privadas, el nivel académico de las públicas se estancará o
reducirá, por lo que ninguna empresa querrá contratar a los egresados de estas
últimas y así se mantendrá esa vieja tendencia.
A su vez, los egresados pobres de las universidades privadas también
serán discriminados por los empleadores, como ha sido tradicional.
En
Colombia no es suficiente un título universitario para conseguir trabajo. Los pobres diplomados de la Universidad de
los Andes y similares seguirán siendo parte del 60% de profesionales dedicados
a una actividad distinta a aquella para la cual se prepararon y de esta manera
se perderá buena parte de los 150.000 millones de pesos invertidos este año en
ese proyecto. Y como ese plan de becas
llevará a las universidades privadas a unos 40.000 muchachos en el año 2018,
proliferarán las universidades privadas como un excelente negocio impulsado por
el Estado con los dineros de los contribuyentes.
Las
mejores universidades privadas incluyeron el primer año del programa al menos un 30 % de becados entre sus estudiantes, circunstancia
que sin duda generará muchos conflictos de convivencia por las diferencias
económica y culturales: formas de vestir, gustos, tecnologías usadas, hábitos,
diversiones, sistemas de transporte, etc.
Muchos chicos humildes no aguantarán la presión. ¿Y a dónde irán los
muchachos ricos desplazados de la universidad?
Además, como se espera que la
deserción de los becados no llegue al 60 % tradicional, pues la causa principal
de la misma era económica, de todos modos un número importante de ellos no
terminará la carrera y deberá pagar el crédito.
¿Cómo?
Un
sector discriminado por el plan de becas del Ministerio de Educación es de la
gran clase media. Los jóvenes de este nivel, Sisbén 3 y 4, que logren puntajes
altos en los exámenes, deberán ingresar a mediocres universidades públicas
politizadas de provincia porque les será imposible el acceso a una privada. La equidad establecida por la Carta no cuenta
aquí.
Todo
parece indicar que el plan de becas para los pobres fue una improvisación de
este gobierno populista ya que no hubo suficiente estudio y análisis. Tal vez ese dinero hubiese producido mejores
resultados y mayor equidad si se hubiera invertido en las universidades públicas,
previa una reforma que Juampa nos debe.
Otra alternativa pudo ser las universidades por concesión, como los colegios,
que han dado tan buenos resultados.
Esta semana se conocieron las miles de millones de pesos que el Ministerio de Educación paga por la publicidad de "ser pilo paga", publicidad que no es para el programa -que no la necesita- sino para la futura carrera del Presidente Santos y de Gina Parody.
Esta semana se conocieron las miles de millones de pesos que el Ministerio de Educación paga por la publicidad de "ser pilo paga", publicidad que no es para el programa -que no la necesita- sino para la futura carrera del Presidente Santos y de Gina Parody.
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