Iván
Tabares Marín
Cuando
Julio César enfrentaba a los galos por allá en el año 56 a. de C., mientras
esperaba que transcurrieran diez años para evitar ser judicializado en Roma por
sus crímenes pasados, “emprendió la matanza gratuita de dos tribus germánicas
especialmente vulnerables” con el propósito de presentarla como logros de su campaña militar. No recuerdo haber leído otro caso de falsos
positivos, pero con seguridad que la historia debe haber reportado muchos
otros.
Tampoco
recordaba otros falsos positivos anteriores a los denunciados durante los
mandatos del expresidente Uribe Vélez.
Cuando leí con mucho interés su autobiografía, esperaba una amplia
discusión para responder a las numerosas críticas y delitos de que se le acusa;
solo se refiere a los falsos positivos, aunque simplemente alega que en los
gobiernos anteriores al suyo hubo un mayor número.
En
internet encontré que, en efecto, la ONG de los jesuitas, CINEP, había denunciado
que desde 1987 se habían presentado falsos positivos en Colombia, aunque no tan
numerosos como los que ocurrieron en los primeros años de este siglo. Por la investigación que he podido hacer,
muchos oficiales del ejército conocían de esos delitos pero nunca se tomaron
medidas correctivas hasta el gobierno de Uribe.
El
asunto cobra una dimensión especial con la nueva jurisdicción de paz inventada
en los diálogos de La Habana. Cuando la
misma jurisdicción fue anunciada al país, el Fiscal corrió, literalmente, a los
medios a señalar que el expresidente Uribe podría ser llamado a ese tribunal
para ser juzgado por los eventuales delitos en que pudo haber incurrido como
gobernador de Antioquia mas no como presidente. Al día siguiente, como obedeciendo a un
libreto, el Minjusticia -el hijo de Alfonso Reyes Echandía, asesinado por el
M-19 en la toma del Palacio de Justicia en 1985- repitió las mismas palabras.
Luego
terció el Procurador y acusó al Gobierno de haber aceptado la condición de las
FARC en el sentido de que no firmarían los acuerdos si el expresidente Uribe no
era judicializado. Bongo le dio Morondongo. Y el expresidente Gaviria atacó al Procurador. Y Humberto De la Calle y el mismo Juan Manuel
Santos salieron a escena a decir que no. Y Bernabé le pegó a Muchilanga…
El
terror se va a apoderar de la nación cuando ese tribunal, dizque de paz,
destape la caja de Pandora y empiecen a salir cosas como los falsos
positivos. Siempre que se abre esa caja,
no hay esperanza…
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