miércoles, 22 de abril de 2015

https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=8118205169252814295;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=3;src=postname

La caída

Iván Tabares Marín

En una nota anterior utilicé la interpretación del mito del paraíso para explicar el surgimiento de la conciencia humana a partir de un estado animal, según un análisis hecho por Erich Fromm. Gracias a la ciencia tenemos hoy una visión mejor del sentido de ese pasaje de la Biblia, no entendido como mito sino como recuerdo o historia de lo que  realmente pasó.   Se entiende mejor ese texto si lo concebimos como el paso dado por el homo sapiens, nosotros, de recolectores y cazadores a la condición de agricultores.  Eso sucedió en Oriente Próximo hacia el año 9.500 antes de Cristo.   Aunque el Génesis se escribió después del siglo VI antes de Cristo, hace unos  2.500 años, recogía creencias de culturas anteriores. 

Recordemos que aun hoy la expresión “conocer” puede tener una connotación sexual, como cuando María dice al ángel: “¿cómo puede ser eso si yo no conozco varón?”    Por tanto, el árbol de la ciencia y la sensación de desnudez experimentado por Adán y Eva significan que el hombre había entendido las implicaciones de la relación sexual ya que  hasta esa época no había comprendido el fenómeno de concepción.  Fue esa la época de las primeras domesticaciones, como la del perro, que hicieron que el hombre entendiera.  Apareció el sentido de la paternidad y se inició la familia monógama.  El culto a los ancestros tomó fuerza.

La vida de los recolectores y cazadores era deliciosa, con una dieta fácil aportada por la naturaleza, tiempo para el ocio y poligamia.  En cambio, con la agricultura, el peor fraude soportado por la humanidad, las cosas se complicaron: se dañó la dieta, aumentó el hambre, hubo inseguridad, aparecieron la propiedad privada y las clases sociales, debimos trabajar,  en fin, fuimos expulsados del paraíso.  Hasta el parto de las mujeres se complicó porque la vida sedentaria de los agricultores estrechó el canal del parto, y ellas “parirán sus hijos con dolor”.   


También la Paleontología y la Arqueología nos enseñan hoy que en ese tiempo nació la religión como la conocemos hoy para dejar atrás el chamanismo y otras formas de animismo (todas las cosas y los animales tienen espíritu o alma).  Aparecen el culto a la diosa y al toro, símbolos de la fertilidad, tan importantes en los pueblos bíblicos.  También los dioses adquieren características humanas (antropomorfismo).   En este contexto, la caída es el paso dado por el hombre cuando se hizo agricultor o sedentario y comenzó a sufrir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario