miércoles, 1 de abril de 2015

El Zelotehttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=5599949183755660804;onPublishedMenu=allposts;onClosedMenu=allposts;postNum=24;src=postname


El zelote

La tremenda crisis de la Iglesia Católica, el incremento de otras sectas cristianas en nuestro país, el fácil acceso a todo tipo de información virtual y la proliferación de grupos conformados por ateos militantes son, entre otros factores, señales del cambio planetario que se aproxima en materia religiosa, como si la profecía de la muerte de Dios, lanzada  por Nietzsche en el siglo XIX, se estuviera cumpliendo.

Esas circunstancias me llevaron hace dos lustros a iniciar una investigación sobre la historia de nuestra tradición judeocristiana que se ha reflejado en varios artículos, pioneros en la prensa colombiana, acerca del origen del monoteísmo y de ese personaje fascinante nacido hace  veinte siglos en la pobre Galilea.

Pues bien, acaba de publicarse en español un exitoso libro, merecedor de las mejores críticas de la prensa norteamericana, escrito por un iraní convertido al cristianismo.  Él se llama Reza Aslan y su libro, El zelote.  Debo anotar que todos y cada uno de los datos presentados en este espacio de LA TARDE sobre Jesús histórico aparecen ratificados y mejorados en ese texto.

Leamos algunas de las sorprendentes afirmaciones de Aslan, sin comillas:  Solo dos hechos conocemos de la vida de Jesús: era un líder judío y por eso fue crucificado. El cuadro que Pablo hizo de Jesús era inaceptable para los judíos y para los discípulos del galileo. El Cristo inventado por Pablo absorbió o borró al Jesús histórico, pues los evangelios se escribieron para ratificar o legitimar al vendedor de tiendas.   


Como los evangelios fueron escritos después del fracaso de la rebelión judía del año 66, era lógico que sus autores se distanciaran de los movimientos independentistas, suprimiendo cualquier indicio revolucionario o sedicioso que tuviese el verdadero Jesús, quien fue transformado en un manso predicador, autor buenas obras y cuyo reino no era de este mundo.  Jesús fracasó y por eso la Iglesia primitiva cambió el modelo de mesías.  Más aún, Jesús ni siquiera cumplía con una sola de las condiciones que se podían esperar del mesías.  El reino de Dios  que había prometido nunca se realizó.  Después de la destrucción de Jerusalén, el cristianismo fue casi exclusivamente una religión de gentiles, necesitaba una religión de gentiles.   Y eso fue precisamente lo que le proporcionó Pablo.  El verdadero Jesús no era Dios; tampoco era el mesías y no resucitó, aunque la fe diga otra cosa.  ¿Cómo pudo Saulo de Tarso engañar a tantos millones y durante tantos siglos?

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