martes, 14 de julio de 2015

Pienso, luego existo 

Iván Tabares Marín

Me alegra mucho encontrar en las redes sociales intentos muy interesantes por promover reflexiones filosóficas en medio de tanta basura, aunque, valga la verdad, a veces se convierten en mediocres discusiones o en disertaciones ideológicas sobre política o el viejo amor romántico, todo ello debido sin duda a la pobre cultura filosófica que todos recibimos de los maestros mamertos de Fecode.

El principio lanzado por R. Descartes que inició la filosofía moderna y que a los aficionados a la filosofía nos gusta repetir, “pienso luego existo”, nos permite algunas reflexiones para ingresar en las discusiones de los grandes pensadores.  En esa sencilla certeza estaba implícita la supuesta existencia de un sujeto o yo que razona, origen de todas las teorías idealistas, incluida la Sicología que todavía hoy parte del yo imaginario.  Como reacción, las ciencias y las disciplinas materialistas que niegan el alma o el espíritu tendrían un gran desarrollo en los últimos siglos: “pienso, luego la materia es”.   El cerebro piensa.  No hay sujeto.

En la versión psicoanalítica ese principio se transforma en “pienso, luego ello es”, es decir, el inconsciente “es” y asume el papel protagonista en la mente y la cultura.  Ahora, si consultamos a un creyente nos dirá: “pienso, luego Dios existe”.   Si considero que la razón y la voluntad son facultades del alma y que esta existe, podré concluir que ese elemento espiritual es mi participación en el mundo trascendente y el medio a través del cual llegaré al diálogo con el Creador y al cielo.

Para los líderes de las Farc-Ep, el principio puede ser expresado así: “pienso, luego usted es culpable”, aunque, claro, nos estamos saliendo del plano filosófico, lo que es bueno y nos facilita proponer algunas bromas válidas en las muy aburridas clases de esta materia.  Por ejemplo, los ecologistas fundamentalistas dirían: “pienso, luego mi mascota es”.  Los animales son sujetos de derecho,  son humanos.   Un político diría: “pienso, luego como voy yo ahí”.  Álvaro Uribe: “pienso, luego ¿qué se hicieron mis huevitos?   Haga usted, amigo, el ejercicio para otros casos o personajes.

Volvamos al comentario inicial de esta nota para recordar que en YouTube se encuentran muy buenas conferencias y documentales filosóficos que permiten a quienes no somos expertos comprender un poco ese mundo maravilloso en el que nuestro sistema educativo ha fracasado.  Vea la dialéctica del amo y el esclavo, el estadío del espejo, la muerte de Dios, el ser-ahí de Heidegger

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