Es
responsabilidad de cada colombiano la lectura del acuerdo final de paz suscrito
en La Habana por el Presidente de la República democrática de Colombia y el
cartel narcotraficante y terrorista de las FARC. Para que esa lectura permita un voto serio e
informado, todo ciudadano debe tener al menos los siguientes conocimientos en
un adecuado análisis del texto:
Derecho. Debe tener una clara información sobre
Derecho Constitucional e Internacional, en particular sobre los acuerdos
especiales “en los términos del artículo 3 común a los convenios de Ginebra de
1949”, como también sobre las normas constitucionales o internacionales que
facultan a un grupo guerrillero para modificar la Constitución Nacional.
Economía. Si bien los acuerdos benefician a todo el país
en cuanto separa del conflicto a un número muy grande de delincuentes, se
fundamentan en una reforma agraria de muy discutible validez y viabilidad para beneficiar
a un porcentaje bajo de campesinos, mientras se olvidan de la mayoría de los
colombianos urbanos víctimas del desempleo, la pobreza y la inequidad.
Historia. Usted solo tendrá que estudiar en este mes
los antecedentes de los pactos con guerrilleros marxistas en otros países para
buscar analogías con el nuestro y evaluar la posibilidad de que, como ha pasado
en El Salvador, Nicaragua y otros estados, las guerrillas lleguen al poder y
repitan las amargas experiencias de Venezuela, por ejemplo.
Derecho
Penal. Debe tener muy claras las
condiciones que permiten, tanto el ámbito jurídico nacional como internacional,
convertir los delitos comunes y de lesa humanidad en delitos políticos que
puedan ser perdonados o cobijados por indultos o amnistías. ¿Vale el principio
“si usted confiesa sus delitos, no será castigado”?
Política. Debe entender muy bien las diferencias entre
una democracia y una dictadura. En esta,
las tres ramas del poder público están en manos del ejecutivo que, además,
tiene el poder, sin necesidad de refrendación popular, de conceder todo tipo de
beneficios a los subversivos, aunque con ello ponga en grave peligro el futuro
de la Nación. ¿No se parece mucho
Colombia a Venezuela en este aspecto?
Matemáticas. La relación costo-beneficio es crucial para
el análisis de los acuerdos. Debe
preguntarse usted, ¿cuánto vale llevar a una vereda lejana todos esos servicios
que los acuerdos garantizan o si convendría, mejor, invertir esa gran cantidad
de dinero en otra forma para dar calidad de vida a muchos más colombianos?
Sentido
común. Los acuerdos de paz pueden
convertirse en la plataforma política para el lanzamiento de los candidatos de
las FARC y la izquierda. ¿Si usted fuera
un campesino colombiano al que los acuerdos le garantizan todos los servicios
públicos, calidad de vida, educación, tierra y vivienda gratis, subsidios para
todo y hasta una economía sin riesgos, votaría por “Iván Márquez” o por “Timochenko”? Yo no lo dudaría.
En fin, si
usted no es un experto en estas y otras materias, le recomiendo que no lea ese
libro de casi 300 páginas y vote como Dios le ayude; una moneda puede ayudar.
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