sábado, 17 de septiembre de 2016

EL REFERENDO DE VIVIANE


La senadora Viviane Morales justifica su referendo alegando, sin ningún respaldo científico, que los referentes, padre y madre, varón y hembra heterosexuales, son los únicos que garantizan la adecuada formación de los adoptados. Ese es un criterio ideológico engañoso, soportado en las viejas teorías estoicas, esencialistas o del derecho natural, que ninguna persona medianamente ilustrada acepta pero que inspiraron las doctrinas cristianas por allá en el siglo XIII.
Para hacer más comprensible el debate, utilicemos los conceptos de padres reales, padres simbólicos y padres imaginarios.  Los reales son aquellos que aportan el óvulo y el espermatozoide o el médico que aplica la jeringa en una inseminación artificial; también podemos llamarlos “biológicos”.   Los simbólicos son aquellos padres que cumplan las funciones de padre y madre, que son generalmente los mismos reales pero que pueden ser reemplazados por otras personas, familiares o extraños en esos roles.  Con mucha frecuencia, la madre cumple también la función de padre cuando es abandonada por el macho.  Finalmente, padres imaginarios son aquellas representaciones o improntas que quedan en la mente de todo ser humano condicionadas por el buen o mal trato recibidos de sus progenitores. Una madre dominante puede ser vivida por el niño o la niña como una bruja, y un padre maltratador, como un ogro.
Esta terminología, tomada de la versión estructural del psicoanálisis de finales del siglo pasado, permite una mejor comprensión.  Los requisitos exigidos a quien desee adoptar deben ir más allá de lo real, esto es, de que tenga o no tenga pene, para centrarse en la madurez de la persona, condición fundamental para que el imaginario parental que imprima en el siquismo del niño sea positivo y sano. Tampoco importan la biología y el género del adoptante si puede desempeñar el papel que la comunidad espera de él.
La Corte Constitucional, tomándose atribuciones que la Carta no le da, según algunos, autorizó la adopción de niños por parejas gais teniendo en cuenta muy serios estudios que demuestran que esa circunstancia no afecta la formación, el desarrollo y la sexualidad de los adoptados.  El Referendo de la Senadora busca, de carambola, negar la posibilidad de la adopción a los solteros, independientemente de su condición de género.  Por eso, los homosexuales dicen que se aprovecha esta reforma no solo para maltratar a la comunidad LGTBI sino también al 47 por ciento de las familias monoparentales.

El Centro Democrático, por su lado, argumenta que acepta que la cuestión se lleve a referendo, lo que no implica que ese movimiento este de acuerdo con el contenido.  Sin embargo, así como fue aprobado en primer debate es muy peligroso porque mezcla manzanas con peras.  Es decir, muchos colombianos podemos estar de acuerdo con parte de la pregunta.  En mi caso, creo que la Corte actuó bien, ante la ineficiencia del Congreso, al autorizar la adopción por parejas homosexuales. Me parece una aberración que se castigue a todos los solteros y solteras con la prohibición cuando muchos de ellos serían excelentes padres simbólicos, mamá y papá a la vez.

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