Nicolás Maduro se declaró en la ONU
como un continuador de Mandela. Sin embargo, el gobierno de Nelson Mandela fue
frustrante para la izquierda porque, en su perspectiva, no pasó nada
importante; “Sudáfrica siguió siendo una democracia multipartidista con prensa
libre y una economía integrada en el mercado global e inmune a los precipitados
experimentos sociales”; además, se mantuvo la miseria de los tiempos del apartheid y una nueva élite negra se
unió a la blanca. De esa forma resume
Slavoj Zizek la reciente situación de Sudáfrica. Él es filósofo, psicoanalista,
sociólogo y divulgador del pensamiento marxista con gran éxito en todo el mundo
con más de cuarenta libros publicados.
En el funeral de Mandela, ocurrido el
10 de diciembre del 2013 con la participación de grandes personalidades de todo
el mundo en Johannesburgo, el encargado de repetir los discursos en lenguaje de
señas resultó ser un farsante. El hombre alegó, en el momento de ser
interrogado por sus extravagantes movimientos, que había sufrido un ataque
esquizofrénico incontrolable. Nadie el creyó porque, además, tenía antecedentes
delictivos.
En el análisis de Zizek, todo el
funeral fue una pantomima porque el mandato de Mandela no llevó a una verdadera
revolución socialista, los negros seguían sufriendo, y eso era lo que
interesaba a los representantes del capitalismo. De allí que los movimientos
sin sentido del falso señante estaban reflejando la realidad de lo ocurrido.
Esa explicación es perfectamente
coherente con la ideología del autor, para quien “el comunismo sigue siendo el
único horizonte desde el cual no solo se puede juzgar, sino incluso analizar
adecuadamente lo que ocurre en la actualidad”. Sin embargo, en una entrevista
reciente concedida a un medio argentino, Zizek señaló que la situación actual
del mundo es tan confusa que “la izquierda no tiene nada para ofrecer”.
Es un nuevo sofista del intelectual
experto en diversos lenguajes que combina de forma caprichosa para criticar el
mundo de hoy, capitalista, burgués y próximo a fracasar. No tiene ningún
respeto por los códigos pues en una misma página cita a Lacan, Marx, una
película de Batman, F. Hegel y hasta una epístola de San Pablo para ratificar
sus planteamientos ambiguos. Solamente juega con diversos lenguajes para hacer
su lucrativo negocio; es el malabarista de las metáforas y las metonimias como el
farsante del lenguaje de señas en el sepelio de Mandela.
Transcribo algunas frases de Zizek
para que nos formemos una idea de su pensamiento de izquierda: “Necesitamos una
Thatcher de la izquierda”. “Deberíamos seguir la lección del psicoanálisis: el
único camino hacia la liberación se da a través de la transferencia, y por eso
la figura del amo es inevitable”. “Los auténticos líderes no hacen lo que la
gente quiere o planea; le dicen a la gente lo que ellos quieren, y solo a
través de estos la gente comprende lo que desea”. “Los sueños ideológicos
estructuran la realidad”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario