De la forma como la nación colombiana
enfrente este asunto dependerá nuestra seguridad económica futura y la
posibilidad de que nuestros municipios reciban mil millones de dólares al año
por regalías; un incremento de nuestras exportaciones de hidrocarburos
calculado en aproximadamente 15.000 millones de dólares; el abastecimiento
suficiente en gas que evite los incrementos de las tarifas de energía en el
anunciado fenómeno del niño; una reservas de gas para los próximos 20 o 30
años, y muchos otros beneficios.
El primer obstáculo que tenemos para que todo
eso sea una realidad es político o ideológico. Tanto la extrema derecha como la
izquierda intentan manipular el terror del cambio climático y de la inevitable
futura desaparición de nuestro planeta para ganar seguidores, obtener votos y
ratificar sus mediocres ideologías. En este caso particular, buena parte de la
falsa información procede de los Verdes desde 1970 aproximadamente.
Contra esa orientación
cuasirreligiosa de la ecología ha surgido otro movimiento soportado por la
ciencia y que ha tomado diversos nombres: ecomodernismo, ecopragmatismo,
ecologismo humanista y movimiento azul turquesa. Steven Pinker presenta una de las premisas de
esta nueva ecología: “la disyuntiva que enfrenta el bienestar humano contra el
daño ambiental puede renegociarse mediante la tecnología”.
Ahora entremos en materia. El domingo
pasado, se publicó en El Tiempo una separata con amplia información sobre el fracking, respaldada por las más importantes
empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos y las asociaciones de
profesionales del ramo con el propósito de ilustrarnos y denunciar la mitología
que circula en diversos medios. Este artículo solo intenta resumir ese informe.
Hay dos tipos de yacimientos de
hidrocarburos. En el convencional, la roca en la cual se encuentra el
hidrocarburo es altamente porosa, lo que facilita el flujo de hidrocarburos; en
el yacimiento no convencional (YNC), los hidrocarburos se encuentran atrapados
en lo que se llama la roca generadora que es de baja permeabilidad, ya que sus
poros no están conectados entre sí y no les permiten fluir”. El fracking o técnica del fracturamiento
hidráulico de la roca que genera el hidrocarburo se utiliza en el YNC.
Enumero a continuación algunos de los
mitos inventados por el fanatismo ecologista:
- El fracking genera sismos. En realidad, solo puede generar microsismos
imperceptibles para el ser humano.
- Contaminación de los acuíferos. No
es cierto. Los pozos quedan hasta con seis barreras (tubería y cemento) que
aíslan los acuíferos aprovechables para prevenir su contacto con los fluidos
inyectados o producidos por el yacimiento.
- Uso de químico tóxicos y
secretos. Falso. Los aditivos usados no
entran en contacto con el ambiente ni con las comunidades porque el manejo se
hace en sistemas cerrados.
- Sale a la superficie material
radiactivo. En Colombia no se han encontrado materiales radioactivos en los
YNC.
En fin, hay otras falacias, pero los
colombianos tenemos normas estrictas que nos protegen de abusos o daños
ecológicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario