martes, 16 de octubre de 2018

FRACKING




De la forma como la nación colombiana enfrente este asunto dependerá nuestra seguridad económica futura y la posibilidad de que nuestros municipios reciban mil millones de dólares al año por regalías; un incremento de nuestras exportaciones de hidrocarburos calculado en aproximadamente 15.000 millones de dólares; el abastecimiento suficiente en gas que evite los incrementos de las tarifas de energía en el anunciado fenómeno del niño; una reservas de gas para los próximos 20 o 30 años, y muchos otros beneficios.

 El primer obstáculo que tenemos para que todo eso sea una realidad es político o ideológico. Tanto la extrema derecha como la izquierda intentan manipular el terror del cambio climático y de la inevitable futura desaparición de nuestro planeta para ganar seguidores, obtener votos y ratificar sus mediocres ideologías. En este caso particular, buena parte de la falsa información procede de los Verdes desde 1970 aproximadamente.

Contra esa orientación cuasirreligiosa de la ecología ha surgido otro movimiento soportado por la ciencia y que ha tomado diversos nombres: ecomodernismo, ecopragmatismo, ecologismo humanista y movimiento azul turquesa.  Steven Pinker presenta una de las premisas de esta nueva ecología: “la disyuntiva que enfrenta el bienestar humano contra el daño ambiental puede renegociarse mediante la tecnología”.

Ahora entremos en materia. El domingo pasado, se publicó en El Tiempo una separata con amplia información sobre el fracking, respaldada por las más importantes empresas vinculadas a la explotación de hidrocarburos y las asociaciones de profesionales del ramo con el propósito de ilustrarnos y denunciar la mitología que circula en diversos medios. Este artículo solo intenta resumir ese informe.

Hay dos tipos de yacimientos de hidrocarburos. En el convencional, la roca en la cual se encuentra el hidrocarburo es altamente porosa, lo que facilita el flujo de hidrocarburos; en el yacimiento no convencional (YNC), los hidrocarburos se encuentran atrapados en lo que se llama la roca generadora que es de baja permeabilidad, ya que sus poros no están conectados entre sí y no les permiten fluir”. El fracking o técnica del fracturamiento hidráulico de la roca que genera el hidrocarburo se utiliza en el YNC.

Enumero a continuación algunos de los mitos inventados por el fanatismo ecologista:

- El fracking genera sismos. En realidad, solo puede generar microsismos imperceptibles para el ser humano.

- Contaminación de los acuíferos. No es cierto. Los pozos quedan hasta con seis barreras (tubería y cemento) que aíslan los acuíferos aprovechables para prevenir su contacto con los fluidos inyectados o producidos por el yacimiento.

- Uso de químico tóxicos y secretos.  Falso. Los aditivos usados no entran en contacto con el ambiente ni con las comunidades porque el manejo se hace en sistemas cerrados.

- Sale a la superficie material radiactivo. En Colombia no se han encontrado materiales radioactivos en los YNC.

En fin, hay otras falacias, pero los colombianos tenemos normas estrictas que nos protegen de abusos o daños ecológicos.

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