miércoles, 28 de septiembre de 2016

ROMA


“La idea de que se hable de mí en la posteridad me impulsa a una especie de anhelo de inmortalidad”
Aunque la frase anterior parece pronunciada por el Presidente Santos, no lo es; es de Cicerón, el senador y cónsul romano que enfrentó en el año 63 a C. a su enemigo político Catilina con un discurso que hasta el día de hoy ha suscitado numerosas controversias.  Cualquiera puede confundirse con la autoría de aquella cita porque tiene la imagen reciente de nuestro Presidente obsesionado por firmar un acuerdo de paz a cambio de lo más parecido a la inmortalidad como puede ser el premio Nobel, aunque para ello ponga en peligro el futuro de la nación, más del 70 por ciento de los colombianos reprueben su gestión y la mitad de sus súbditos negarán el plebiscito refrendador.
También se ha dicho de Santos lo mismo que en aquella época se le criticó a Cicerón: “utilizó los problemas del Estado para su propia gloria”.   No obstante, el triunfo del cónsul sobre Catilina marcó el comienzo de su decadencia hasta cuando fue cruelmente asesinado durante la guerra civil desencadenada por el magnicidio de Julio César pocas años después.  ¿Pasará Santos con honores a la historia o serán los acuerdos de La Habana el principio de su decadencia?  Y si esto último sucede, ¿encontrará los votos de otro Uribe para reivindicarse en la pelea política?
Hay más analogías en la Historia de la Roma antigua con la situación actual de nuestra patria. Así como Santos titubeó un discurso para señalar a los familiares y amigos de Uribe Vélez como delincuentes encarcelados o a punto de serlo, al mismo tiempo que se exhibía como el líder limpio y honesto, rodeado de una familia ejemplar y unos amigos políticos intachables, Cicerón utilizó las informaciones –las “chuzadas” de ese tiempo- de sus espías para denunciar a su adversario como el más peligroso enemigo de la República.  Catilina no encontró otra salida que huir y unirse a su ejército para ser derrotado y muerto pocos días después.
Era tal el poder que Cicerón había logrado entonces -a punta de lo que ahora llamamos “mermelada”- que se “blindó” por medio de decretos dictatoriales extraordinarios y el vociferante apoyo de muchos senadores (Roy, Benedetti, Velasco…) para ejecutar de manera sumaria con falsos testigos a los seguidores de Uribe (Catilina) porque atentaban contra la seguridad del Estado y eran guerreristas.  Nadie ha podido definir cuál de los dos, Uribe o Santos, representa los verdaderos intereses de la democracia.  ¿Qué habría pasado si la pelea (el plebiscito) la hubiese ganado el otro?  El triunfo de Cicerón preparó una nueva guerra civil que habría de llevar al fin de la República y al establecimiento de un emperador o populista, Octavio Augusto (Timochenko)

“El enfrentamiento entre Cicerón y Catilina ante el senado es el momento culminante de toda la historia”, escribe Mary Beard en su texto SPQR, Una historia de la antigua Roma, Planeta, Julio del 2016. 

domingo, 25 de septiembre de 2016

POR ESTOS MOTIVOS NEGOCIARON LAS FARC



Si Carlos Alberto Montaner tiene razón, las FARC llegaron a la conclusión que esta vez les convenía negociar y no es difícil suponer las circunstancias que los llevaron a esa determinación. En primer lugar, como plantea el mismo Montaner, “se sentían derrotados” por motivos que todo el país conoce: el exitoso uso de la tecnología en los casos del Mono Jojoy, Raúl Reyes, Alfonso Cano y la liberación de Ingrid, además de las posibilidades planteadas por los drones, que dejaban pocas posibilidades a la guerra de guerrillas.
Segundo, la facilidad con que llegaron al poder sus camaradas en varios países de América Latina, incluidos aquellos que ni siquiera tenían movimientos guerrilleros, les hizo ver que esta era la oportunidad para hace lo mismo en Colombia si daban con algún presidente megalómano, “generoso” y dispuesto a jugar con el futuro del país para dar gusto a su propio narcisismo.   Todo lo que lograran era ganancia y les evitaría la vergüenza de entregar sus armas sin justificación, como les pasó a otros movimientos armados aquí y en otros países.  Mucho mejor, si el nuevo presidente tuviera un hermano que simpatizara con la causa subversiva desde cuando orientaba la revista Alternativa y sirviera de intermediario.  
Un tercer elemento, condición para jugárselas por el poder, es el descrédito de la clase política, similar al que les permitió a Hugo Chávez, Evo Morales y Correa, entre otros, llegar a la presidencia.  Los Benedetti, los Barreras, los Velasco, los Lizcano y los Cristo serían su mejor pasaporte para obtener por medio de los votos lo que nunca lograrían por las armas.
Cuarto, el pacto tenía que garantizar la más completa inmunidad e impunidad de la guerrilla, para lo cual el Estado colombiano tendría que aceptar su condición de Victimario, reconocer a las FARC como víctimas del Estado que debieron recurrir a las armas en calidad de ejército del pueblo, E.P, para así presentar los acuerdos como un tratado especial, similar al que firman dos ejércitos nacionales en contienda. Unos buenos juristas se encargarían de acomodar la farsa. El Gobierno simplemente tendría que presentar el acuerdo como el más favorable para llegar a la paz y darle carácter constitucional.
En quinto lugar, los acuerdos debían contener una reforma agraria integral que garantizara le programa político, la base social y la oportunidad de las guerrillas para su plan de la toma del poder, todo financiado por el Estado, sin la injerencia de los gremios económicos, la economía de mercado y mucho menos de las multinacionales.  Se trataba de volver a la economía primitiva e insostenible de una parcela y una vaca para cada familia. Además, eran necesarias 16 jurisdicciones electorales donde estaría prohibido votar por algunos partidos que a las FARC no les gustan.
En esta perspectiva, los eventos de estos días se suceden con una lógica sorprendente.  La X Conferencia fue un acto simbólico para ratificar un plan concebido varios años atrás, en el primer cuatrienio del Presidente Santos.  La suerte estaba echada

jueves, 22 de septiembre de 2016

LAS VOCES DEL "NO"



“La distribución de la tierra no puede ser la forma de resolver los conflictos en Colombia, porque por su naturaleza la reforma agraria es de suma cero: o lo tengo yo y tu no, o al contrario.  Nada más propenso al conflicto”.  James A. Robinson, economista profesor de Harvard.

Las FARC “se sentían derrotadas.  La muerte en poco tiempo de Raúl Reyes, Mono Jojoy y Alfonso Cano por medio de bombardeos aéreos los convenció de que era una cuestión de tiempo que la plana mayor fuera diezmada. (…) La reunión de La Habana era otra forma de obtener los mismos resultados” .  Carlos Alberto Montaner., en El Nuevo Herald

“Gracias a lo acordado, el poder que los cabecillas de las FARC van a obtener será mucho mayor que el que tenían con las armas, pues en aquellas zonas de concentración donde estarán ubicados serán ellos quienes controlarán el desarrollo rural, la economía y la política locales.  No solo sembrarán hortalizas sino la semilla de su credo marxista.  De eso no cabe duda”.   Plinio Apuleyo Mendoza.

“El acuerdo profundiza la crisis de la administración de justicia en Colombia, promueve en materia social un modelo que es de populismo asistencial porque postula que todos los problemas sociales se resuelven a través de subsidios.  Asimismo, vuelve ingobernables los municipios, en vez de fortalecerlos para que construyan la paz territorial, y pretende que nuestra Constitución no sea la que decidimos los colombianos sino la que negociaron en La Habana.”  Jaime Castro, jurista y exalcalde de Bogotá.

“Por supuesto, reducir el conflicto armado –no estoy usando la palabra “terminar”, porque me temo que  eso sería demasiado optimista- es importante.  Pero diversificar la economía y mejorar la educación para aumentar sus exportaciones de productos sofisticados sería o más importante para reducir la pobreza, y muy pocos están hablando de eso”.   Andrés Oppenheimer, en Portafolio.

“Ejemplos de acuerdos de paz similares en otros países de América Latina no son muy buen augurio. (…) El pacto de Colombia está basado en el que en 1992 firmó El Salvador con la insurgencia marxista, que permitió que los guerrilleros participaran en política e incluyó una amnistía general.  Pero ahora, esa amnistía ha sido declarada inconstitucional; un problema especialmente complicado dado que el actual presidente de  El Salvador es un excomandante guerrillero.”  Editorial del Wall Street Journal.

“Este gasto ilimitado, asignado por las FARC en nombre de las “comunidades del campo”, les permitirá ejercer un permanente proselitismo político.  Los grandes recursos públicos volcados hacia el sector rural, dispersos, atomizados, carentes de priorización, no tendrán mayor efecto ni sobre el desarrollo económicos ni sobre el bienestar de la población”.  Louis Kleyn, consultor empresarial.


“Votaré NO porque ni las FARC ni el Gobierno pueden cumplir lo pactado.  Las FARC, porque no dejarán el narcotráfico que es la verdadera causa de la violencia en Colombia.  El Gobierno, porque en su afán irresponsable de lograr la firma definitiva accedió a unas peticiones que no ha cuantificado.”   Miguel Gómez Martínez, asesor económico y empresarial.

lunes, 19 de septiembre de 2016

EL COMPLEJO DE OSEAS


Oseas era un profeta de Israel que por mandato de Yahvé se casó con una prostituta.  En la interpretación más corriente del texto, se trata de una metáfora de la relación de Dios con su pueblo que continuamente le es infiel cuando adora a otras deidades.  En sexología, el complejo de Oseas corresponde al Síndrome de la madona prostituta, padecido por aquellos varones que solo pueden tener relaciones sexuales pagas y no se las permiten con su esposa, como si el sexo fuese algo sucio o pecaminoso. 
Existen otras versiones del complejo de Oseas.  Conocí el caso de un profesional que tomó muy en serio la ideología marxista y se casó con una obrera; pero como esa unión funcionó mal, asumió la línea China del camarada Mao y se casó con una campesina, enlace que tampoco duro mucho tiempo. ¿Qué hay en nuestro inconsciente que nos lleva a tomar decisiones equivocadas, tanto a las mujeres como a los hombres, en el momento de elegir pareja?  Muy posiblemente la elección es el resultado de nuestras cualidades y de nuestros defectos, lo que en términos religiosos podemos resumir en la frase de Jesús: “el que mucho tiene, mucho se le dará; el que poco tiene, lo poco que tiene se le quitará”.  En términos sicológicos: la persona madura, amará a personas maduras; quien tiene problemas de identidad encontrará alguien con todo tipo de complejos y trastornos emocionales.
Dejemos la Biblia y volvamos a la lucha de clases en la cama.  Jean Paul Sartre, el gran filósofo existencialista, se volvió, como el MOIR, seguidor de la revolución campesina y criticaba a Marx por no haber tenido en cuenta que el hombre no nace cuando recibe el primer salario sin plusvalía; no podemos entender al ser humano si no comprendemos su infancia, su deseo y sus frustraciones.  Tal vez el Dr. Freud nos puede explicar mejor que el mismo Marx por qué un campesino se hace guerrillero.  Quizás el maestro Eduardo Escobar pensaba en estas cosas cuando dio una de las mejores definiciones de “mamerto” que yo haya leído: es aquella persona que no ha podido resolver el problema de su vida, pero que vive convencido de que puede enseñarles a los otros la forma de enfrentarla.
Todas esas ideas desordenadas complicaron mi cerebro por una segunda lectura que hice del libro La locura lúcida, del psiquiatra Carlos E. Climent, subtitulado Antisociales, narcisistas y borderline (estos últimos son aquellos pacientes que se encuentran es el límite de lo normal y lo patológico en su comportamiento emocional).   Ese texto muestra el incremento tan grande de los problemas psiquiátricos no sicóticos en nuestra comunidad, cómo pasan desapercibidos y cómo nunca consultamos al especialista.  Quienes sufren esas tres patologías son expertos en camuflarse, convencer a los otros y seducirlos en tal forma que la sus parejas y su familia no alcanzan a darse cuenta, muchas veces, de que son sus víctimas.  La violencia intrafamiliar y los conflictos de pareja tienen una explicación psiquiátrica que hemos ignorado

LAS VOCES DEL "NO"



“La distribución de la tierra no puede ser la forma de resolver los conflictos en Colombia, porque por su naturaleza la reforma agraria es de suma cero: o lo tengo yo y tu no, o al contrario.  Nada más propenso al conflicto”.  James A. Robinson, profesor de Harvard.

“En la Reforma Integral de los acuerdos poco o nada se habla de planes para elevar la producción, se priorizan los minifundios cuya producción solo alcanza para el consumo familiar, situación que causó el fracaso de las reformas agrarias en algunos países” .  Hernán González.

Las FARC “se sentían derrotadas.  La muerte en poco tiempo de Raúl Reyes, Mono Jojoy y Alfonso Cano por medio de bombardeos aéreos los convenció de que era una cuestión de tiempo que la plana mayor fuera diezmada. (…) La reunión de La Habana era otra forma de obtener los mismos resultados” .  Carlos Alberto Montaner.

“Gracias a lo acordado, el poder que los cabecillas de las FARC van a obtener será mucho mayor que el que tenían con las armas, pues en aquellas zonas de concentración donde estarán ubicados serán ellos quienes controlarán el desarrollo rural, la economía y la política locales.  No solo sembrarán hortalizas sino la semilla de su credo marxista.  De eso no cabe duda”.   Plinio Apuleyo Mendoza.

“El acuerdo profundiza la crisis de la administración de justicia en Colombia, promueve en materia social un modelo que es de populismo asistencial porque cree que todos los problemas sociales se resuelven a través de subsidios.  Asimismo, vuelve ingobernables los municipios, en vez de fortalecerlos para que construyan la paz territorial, y pretende que nuestra Constitución no sea la que decidimos los colombianos sino la que negociaron en La Habana.”  Jaime Castro.

“Por supuesto, reducir el conflicto armado –no estoy usando la palabra “terminar”, porque me temo que  eso sería demasiado optimista- es importante.  Pero diversificar la economía y mejorar la educación para aumentar sus exportaciones de productos sofisticados sería o más importante para reducir la pobreza, y muy pocos están hablando de eso”.   Andrés Oppenheimer

“Ejemplos de acuerdos de paz similares en otros países de América Latina no son muy buen augurio. (…) El pacto de Colombia está basado en el que en 1992 firmó El Salvador con la insurgencia marxista, que permitió que los guerrilleros participaran en política e incluyó una amnistía general.  Pero ahora, esa amnistía ha sido declarada inconstitucional; un problema especialmente complicado dado que el actual presidente de  El Salvador es un excomandante guerrillero.”   Wall Street Journal.

“En Guatemala la corrupción se volvió descarada luego de la firma de los acuerdos, que solo se dieron para beneficiar los intereses de quienes los negociaron (…) Las pandillas (maras en Centroamérica) y en especial en Guatemala lograron tener el poder”.  Richard Bliss R.  en El Diario-La Tarde.


“En mi país hay una guerra que ya no es guerra civil en que participamos sino una guerra social, en la que las fuerzas en pugna está vinculadas al narcotráfico, al crimen organizado”. Deysi Cheyene, exguerrillera salvadoreña.

sábado, 17 de septiembre de 2016

EL REFERENDO DE VIVIANE


La senadora Viviane Morales justifica su referendo alegando, sin ningún respaldo científico, que los referentes, padre y madre, varón y hembra heterosexuales, son los únicos que garantizan la adecuada formación de los adoptados. Ese es un criterio ideológico engañoso, soportado en las viejas teorías estoicas, esencialistas o del derecho natural, que ninguna persona medianamente ilustrada acepta pero que inspiraron las doctrinas cristianas por allá en el siglo XIII.
Para hacer más comprensible el debate, utilicemos los conceptos de padres reales, padres simbólicos y padres imaginarios.  Los reales son aquellos que aportan el óvulo y el espermatozoide o el médico que aplica la jeringa en una inseminación artificial; también podemos llamarlos “biológicos”.   Los simbólicos son aquellos padres que cumplan las funciones de padre y madre, que son generalmente los mismos reales pero que pueden ser reemplazados por otras personas, familiares o extraños en esos roles.  Con mucha frecuencia, la madre cumple también la función de padre cuando es abandonada por el macho.  Finalmente, padres imaginarios son aquellas representaciones o improntas que quedan en la mente de todo ser humano condicionadas por el buen o mal trato recibidos de sus progenitores. Una madre dominante puede ser vivida por el niño o la niña como una bruja, y un padre maltratador, como un ogro.
Esta terminología, tomada de la versión estructural del psicoanálisis de finales del siglo pasado, permite una mejor comprensión.  Los requisitos exigidos a quien desee adoptar deben ir más allá de lo real, esto es, de que tenga o no tenga pene, para centrarse en la madurez de la persona, condición fundamental para que el imaginario parental que imprima en el siquismo del niño sea positivo y sano. Tampoco importan la biología y el género del adoptante si puede desempeñar el papel que la comunidad espera de él.
La Corte Constitucional, tomándose atribuciones que la Carta no le da, según algunos, autorizó la adopción de niños por parejas gais teniendo en cuenta muy serios estudios que demuestran que esa circunstancia no afecta la formación, el desarrollo y la sexualidad de los adoptados.  El Referendo de la Senadora busca, de carambola, negar la posibilidad de la adopción a los solteros, independientemente de su condición de género.  Por eso, los homosexuales dicen que se aprovecha esta reforma no solo para maltratar a la comunidad LGTBI sino también al 47 por ciento de las familias monoparentales.

El Centro Democrático, por su lado, argumenta que acepta que la cuestión se lleve a referendo, lo que no implica que ese movimiento este de acuerdo con el contenido.  Sin embargo, así como fue aprobado en primer debate es muy peligroso porque mezcla manzanas con peras.  Es decir, muchos colombianos podemos estar de acuerdo con parte de la pregunta.  En mi caso, creo que la Corte actuó bien, ante la ineficiencia del Congreso, al autorizar la adopción por parejas homosexuales. Me parece una aberración que se castigue a todos los solteros y solteras con la prohibición cuando muchos de ellos serían excelentes padres simbólicos, mamá y papá a la vez.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

ENTRE LO NORMAL Y LO PATOLÓGICO



Muchos comportamientos humanos se realizan en el límite entre lo normal y patológico; los psiquiatra los denominan con un término en inglés: borderline, frontera o límite.  También podemos darles otros calificativos como “el amor como chantaje” o “la defensa del splitting”, (de Split, partir o dividir) odefensa maniquea o de los dos extremos”, como explicaré.

El prototipo de la madre borderline  es aquella –tan común en nuestra cultura ancestral, ridiculizada por Andrés López en su “Pelota de Letras”-  que explota en episodios inapropiados de rabia y se queja continuamente: “eres una carga para mí”, “soy muy infeliz”, “a mí nadie me comprende”, etc.  Ese alegato se repite cada vez que los hijos o el marido se salen de los parámetros de conducta definidos por ella.  Es esa mujer “castradora” (en la terminología de los sicoanalistas), inmadura, dominante, que se cree dueña o protectora de su familia y que siente como una amenaza cualquier intento de autonomía en quienes le “pertenecen”.   Ese trastorno mental también afecta a los hombres y a los gais, por supuesto.  Lo anterior no significa que quien presente alguno de esos rasgos o síntomas amerite un tratamiento siquiátrico o que pueda ser etiquetado con esta patología.

Como los sicópatas, estas personas son muy habilidosas para seducir o para justificar sus posiciones; llegan incluso a amenazar con el suicidio cuando sospechan que el otro se le está saliendo de las manos porque su identidad o su autoestima depende de tenerlo dominado; no es nadie si no está manipulando a su víctima. Además, les encanta utilizar los paradigmas religiosos y culpabilizan a los otros de sus propias desgracias; ellos siempre son los buenos; todo lo ven en blanco y negro; con frecuencia se refugian en el alcohol u otra adicción.

Las rabietas del borderline sorprenden a sus allegados; sus relaciones afectivas o de amistad son pasajeras; tan fácilmente se enamoran o hacen amigos como ponen fin a sus compromisos; su lema es “quiero pero no quiero”; sienten un vacío crónico, se quejan por la falta de sentido de sus vidas, revelan falta de identidad, son inestables y usan el amor como chantaje. 

Como puede apreciarse este trastorno afectivo es un determinante central de los conflictos entre padres e hijos, como también de las peleas de pareja; también explica las reacciones enfermizas de estos personajes  después de la ruptura de los lazos familiares.  Cuando “el esclavo” se va, el amo pierde su razón de ser, se deprime y convierte al liberado en su enemigo; su pobre “amor” se transforma en un odio insoportable; su psiquismo es tan infantil que no soportan la soledad.

Cinco de los siguientes nueve criterios hacen el diagnóstico de esta patología: esfuerzos desesperados para evitar el abandono, relaciones inestables, problemas de identidad,  impulsividad –muchas veces autodestructiva-, amenazas suicidas recurrentes; alteraciones anímicas y gran sensibilidad para descompensarse frente al estés; sensación de vacío crónico, episodios inapropiados de rabia y periodos pasajeros de paranoia e irrealidad asociados de estrés.

Si usted tiene dudas en este aspecto, consulte con un psiquiatra.  



martes, 13 de septiembre de 2016

EL GOL DE URIBE



Los mamertos de todo el país no podían estar más disgustados por un artículo de prensa publicado por James A. Robinson antes de Navidad en El Espectador.

Él es un profesor de  la Universidad de Harvard, experto en política y economía latinoamericana y africana, considerado como uno de los mejores en este campo.  Con su colega fdel Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), Daron Acemoglu, publicó en 1212 el libro Por qué fracasan los países.  Los orígenes del poder, la prosperidad y la pobreza. 

La tesis del artículo que enloqueció a la izquierda es esta: “La redistribución de la tierra no puede ser la forma de resolver los conflictos en Colombia, porque por su naturaleza la reforma agraria es de suma cero: o lo tengo yo y  tu no, o al contrario.  Nada es más propenso al conflicto”.  En otros términos –es mi interpretación- los diálogos de paz de La Habana, soportados por la reforma agraria que quieren los comunistas y los terroristas narcotraficantes de las Farc, son inútiles y nos llevan al abismo.  Gol de Uribe.

Como no soy economista, no pretendo confirmar o destruir ese planteamiento, aunque rogaré a todos los dioses que esté equivocado.  Simplemente quiero referirme a la forma burda como intentamos destruir las palabras del otro con todo tipo de insensateces ideológicas cuando no tenemos nada  para aportar al debate.  Es posible que tres columnistas del periódico citado tangan razón cuando califican las conclusiones del Profesor  como cínicas, estúpidas e inmorales; pero sería al menos más elegante y racional que presentaran sus teorías sin insultos.

Como era de esperarse, no faltó la reacción, esa sí con altura y sin insultos, del economista Salomón Kalmanovitz, quien no pudo resistir a su vieja militancia en la izquierda para encontrar argumentos contra la propuesta de Robinson.  Rodolfo Arango también intervino en el debate que según él debe continuar: “Mucho de lo que afirma el profesor de Harvard es cierto y bien intencionado”.  Sin embargo, cree Arango que ese análisis “yerra por falta de contexto histórico y por reduccionismo económico”. 

La tesis de Robinson ha tenido otros argumentos: muchos desplazados no quieren regresar al campo; el hecho de darle tierra a un campesino no tiene, por sí mismo, mayor implicación económica en un mundo tecnificado y competitivo; es condenarlo a la miseria.  Debates como este generan más escepticismo con relación a los acuerdos de paz de La Habana.