Maimónides (1135- 1204) , el más grande de los filósofos
judíos medievales, a pesar de que fue un racionalista, estaba convencido de que
Moisés habló cara a cara con Dios
conforme lo narra la Biblia. Eso mismo
piensan muchos cristianos aquí como en Estados Unidos de Norteamérica porque
toman literalmente las sagradas escrituras e ignoran las investigaciones
arqueológicas al respecto. De allí que
cuando se discuten los problemas relacionados con el matrimonio de los homosexuales
citan las palabras de Yahvé en el sentido de que el matrimonio es exclusivo de
los heterosexuales y que la
homosexualidad es un aberración o un
pecado.
Para la ciencia, como para muchos cristianos, no hubo
revelación. Es decir, Dios no ha hablado
con nadie. Los libros sagrados son
leyendas y mitos mezclados con historias para transmitir una mitología o una
teología inventada por los sacerdotes con un propósito que puede ser loable: en
el caso de los judíos, convirtió a ese pueblo en un milagro; con sus doctrinas,
los cristianos inspiraron y fundaron la democracia.
Si comprendiéramos esto nos evitaríamos el embeleco en
que nos quiere meter la senadora Viviane Morales cuando intenta convocar un
referendo para que las mayorías cristianas mal informadas decidan la
constitucionalidad de la adopción de los niños por las minorías gay. Es como si consultáramos a los blancos sobre
los derechos de los que tienen la piel de otro color o, a los sanos, sobre los
derechos de los enfermos o discapacitados.
El canal HBO pasó un excelente documental sobre una
experiencia similar de los norteamericanos.
El Estado de California aprobó un referendo que definía el matrimonio
como la unión de hombre y mujer y, por tanto, anuló la ley que permitía los
matrimonios homosexuales. Después de
varios años de peleas en los tribunales, el movimiento gay logró tumbar esa
Propuesta 8 en el año 2013 con argumentos como los siguientes:
“La corte de California reconoce que no pueden
quitarte un derecho que ya tienes”. La Propuesta
8 “degrada la posición social y la dignidad de los homosexuales; clasifica
oficialmente sus relaciones y familias como inferiores a las demás”. “La Propuesta 8 divide la institución del
matrimonio, la cual no es un derecho de la sociedad sino un derecho individual
y personal; es parte del derecho a la privacidad, a la asociación, a la
libertad y a la búsqueda de la felicidad”. El documental se titula El caso contra 8.
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario