lunes, 4 de mayo de 2015

https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=5976636216840405840

 El nacimiento del sujeto

Iván Tabares Marín

Los torpes Reyes Católicos cometieron el mismo error de los comunistas de la Venezuela de hoy; con una peculiaridad, pues aquellos primero acabaron con la economía de España  y  luego se les apareció el dinero a montones por el saqueo de sus territorios de ultramar descubiertos por Cristóbal Colón.  España expulsó a los judíos y musulmanes, los amos del comercio, de las finanzas y las empresas de entonces.  El oro y la plata, como el petróleo de Maduro, fueron la desgracia para nuestros conquistadores por la enorme inflación que causaron y porque terminaron  beneficiando a otras naciones.

Pocos años después del descubrimiento de América, los españoles se alinearon con  los perdedores del sur de Europa tras la retrógrada Iglesia Católica, mientras que el norte tomaba partido por la Reforma, la gran revolución luterana contra el poder económico de Roma y el primer paso para el desarrollo de la libertad que inventó la ciencia, la Ilustración y la ética del capitalismo.  Lutero comenzó la época moderna al descubrir al individuo, al sujeto, el mito de la economía de mercado.

Si usted lee el Antiguo Testamento, encontrará que el interlocutor de Yahvé es el pueblo de Israel porque la cultura tribal de los hebreos no conocía el concepto de alma.  Con el cristianismo, Dios habla, o mejor, amenaza con el infierno, al individuo.  Dios se comunica a través de la poderosa casta sacerdotal para prometer un mundo trascendente, como forma de superación artificial del miedo a la muerte.

La gran novedad de la Reforma radica en que Dios habla al sujeto sin la intermediación del clero y en que la fe es un regalo personal que Él concede a algunos y niega a otros.  La Biblia se traduce a la lengua de cada país y todos pueden encontrar el mensaje personal del Creador.  Los más humildes empezaron a sentirse importantes, descubrieron que eran alguien, que su razón de ser era Dios.  Todos deliraban; pero al menos eran personas porque la mirada de Dios se posaba amorosa sobre ellos.  Nacía el yo.  La democracia y el capitalismo estaban a la vuelta de la esquina.

Por razones políticas y económicas, más  que religiosas, buena parte de Europa enfrentó al clero católico; las guerras inundaron de sangre el continente. Los españoles trajeron a América la vieja cultura tribal sin Reforma, sin Ilustración y sin sujeto. Nos imaginamos que éramos personas cuando nos rebelamos, guiados por un caraqueño, un 7 de agosto.



No hay comentarios:

Publicar un comentario