viernes, 29 de mayo de 2015

Delito políticohttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=8705158161642642639

Delito político

Iván Tabares Marín

Mientras el frente sexto de las FARC baja las toneladas de marihuana a Corinto, Cauca, con destino al clan familiar que controla el tráfico de drogas en la capital de la república, estamos ante un delito político; pero cuando la marihuana es recogida por esa familia, el delito se convierte, por arte y magia de Juampa, en común.  Cuando la misma guerrilla trae de Venezuela la gasolina de contrabando a La Guajira para que sea distribuida por una “bacrim”, su delito es político, pero aquí el ilícito muta en común.  Cuando los “paracos” de Urabá secuestran a un ciudadano, ese crimen es común; pero cuando venden el secuestrado a las FARC, el excomunista fiscal de bolsillo de Juampa define el asunto como un delito conexo con la rebelión porque son “altruistas” las intenciones de los guerrilleros.

A pesar de que la Carta Magna y el derecho internacional determinaron que hay delitos que no pueden ser declarados como conexos con el delito  político, el Gobierno Nacional ha decidido, y con toda seguridad lo logrará, que podemos pasarnos por la faja la Ley y declarar que sí se puede, porque es la condición para que los viejitos guerrilleros, los que ya no pueden cargar un fusil ni caminar más de tres Kilómetros sin asfixiarse, no vayan a la cárcel,  accedan al Congreso, no sean extraditados y, muchos menos, juzgados por tribunales internacionales.  Conceder beneficios especiales a los guerrilleros de las FARC por sus “buenas intenciones” en la rebelión equivale a concederlos a los terroristas y narcotraficantes de Al Qaeda y Estado Islámico porque actúan en nombre de Alá.

 El delito político se ha convertido en una excelente coartada para que antiguos paramilitares, sicarios y sicópatas se den la gran vida como guerrilleros mientras encuentran un gobierno débil y con intenciones de pasar a la historia para que les conceda perdón y olvido a cambio de su firma.  Cuando los gorditos líderes de la subversión lleguen a un acuerdo de paz con el Estado, solo están renunciando a su razón social, a su franquicia, a su nombre… a nada; pero, con toda seguridad, la mayor parte de los frentes seguirán delinquiendo, con un nombre nuevo o con el mismo.  Es más, a la mayoría de los comandantes poco les debe importar su participación en política porque han invertido buena parte de su botín en los países de sus camaradas castrochavistas. Cuando se firmen los acuerdos de La Habana, la reacción paramilitar será feroz y las primeras víctimas serán ciudadanos inocentes.  El postconflicto no es la paz. Centroamérica es un infierno después de los acuerdos con las guerrillas.  ¡Sálvese quien pueda!

jueves, 28 de mayo de 2015

La nada.https://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=6419536114546481567

 La nada

Iván Tabares Marín

El año pasado reseñé el libro Egobody, del profesor francés de filosofía Robert Redeker.   En resumen, se trata de una crítica a la sociedad contemporánea porque el hombre es solo cuerpo, body, en la medida en que solo estamos preocupados por la salud, la dieta, el gimnasio, la cirugía plástica o el entretenimiento y nos hemos olvidado del “alma”,  la cultura, los viejos valores, el sentido de la vida, el pasado o el futuro, los sentimientos, etc.  En otras palabras, la profecía de Michel Foucault sobre la “muerte del hombre” se ha cumplido.

Esa misma crisis de la época posmoderna es llamada por otros pensadores nihilismo, por la expresión latina nihil que significa “nada”.   Por eso el último texto de Peter Watson se titula La edad de la Nada.  En otra perspectiva, estamos asistiendo a la Muerte de Dios.   Podemos decir, entonces, que al hablar de egobody, la muerte del hombre, nihilismo o la muerte de Dios nos estamos refiriendo al mismo asunto desde distintas  perspectivas. 

Para el filósofo francés Michel Onfray, una buena explicación de todo este rollo la podemos encontrar en la historia filosófica o cultural de Occidente que siempre se ha inspirado en versión idealista iniciada por Platón, continuada por  Renato Descartes (“Pienso, luego existo”) y concluida con F. Hegel y la Fenomenología.  Ahora, si queremos superar la crisis debemos aprender de la otra versión de la filosofía o de la cultura, la materialista.   Esta última comenzó con el atomismo, los epicúreos, los cínicos, los escépticos y los hedonistas, se continuó con pensadores medievales y modernos que han sido ignorados por el discurso oficial. 

Ese mundo de las ideas inventado por Platón, para el que lo real se encuentra en el más allá, y que fue mantenido por la cultura escolástica y cristiana como la mejor forma de despreciar el cuerpo y la materia, debe dar paso a la revolución del individuo, al goce, al hedonismo, pero no entendidos en la forma grotesca como fueron desprestigiados por el poder.  Necesitamos “una moral del honor y no de la culpa, una ética aristocrática y no falsamente universal, una regla de juego inmanente y no un proceso trascendente, virtudes que acrecienten la vitalidad contra las que la empequeñecen, un gusto por la vida y un rechazo por las pasiones mortíferas, un propósito hedonista contra el ideal ascético, un contrato con lo real y no con la sumisión”, escribe Onfray en La fuerza de existir 

El discípulo mariconcitohttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=6429152598300968507

 El discípulo mariconcito

Iván Tabares Marín

Si bien Pepe Rodríguez, el autor español de varios libros críticos sobre el cristianismo, considera que el celibato tiene un determinante económico en cuanto que impide que los bienes de la parroquia pasen a los hijos del señor cura, una mejor fundamentación de esa institución parece residir en la concepción teológica del cielo.  Como allí no hay o no debe haber sexo, la negación de la diferencia de los sexos en este mundo de tentaciones es adelantarse o prepararse para la vida eterna.  Por ello, negar la sexualidad es negar la especie y convertir al individuo en un absoluto, en Dios.  “La fe en la inmortalidad personal es enteramente idéntica a la fe en el Dios personal”, escribió Ludwig Feuerbach.

Los cristianos inventaron el principio de la inmortalidad personal porque consideraban que  el yo o el sujeto es algo real, una esencia, y no, como nos enseña la ciencia, un requisito ilusorio del lenguaje  o una ficción de la mente. Un Dios personal al que podemos amar es, por ello, la mayor contradicción del cristianismo, como propone Cornelio Castoriadis.

Tampoco tuvieron en cuenta los teólogos que la negación de la sexualidad o de la diferencia de los sexos es la fuente de todas las perversiones,  como lo muestra el libertinaje del clero católico durante toda la historia de la Iglesia hasta el siglo XVI, cuando Roma quiso poner un poco de orden frente a la crítica de Lutero al celibato por su falta de fundamentación evangélica.

Con estos presupuestos, la salida reciente de monseñor Córdoba no es más que un lapsus en el viejo discurso discriminador de la Biblia y de la tradición cristiana contra las minorías sexuales y las mujeres.  Es, también, expresión de la desesperación en que se encuentra la Iglesia de Francisco, dispuesta, como Juampa, a hacer todo tipo de concesiones al “enemigo”.   Ya se dice en El País, periódico español, que el papa parece introducir un cristianismo ateo cuando intenta acercamientos con los comunistas y abre sus brazos  a los homosexuales.  Cuando algunos países europeos, como Suecia y Dinamarca, llegan a un 83 por ciento de ateos y agnósticos, el clero anda preocupado.  Se olvida también Monseñor de un estudio elaborado hace varios lustros por una monja norteamericana, según el cual la homosexualidad es determinante primordial de la vocación de  muchas las religiosas. 

En mayor o menor grado, todos somos mariconcitos.  Las esencias de hombre y mujer no existen.



lunes, 25 de mayo de 2015

El último románticohttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=2991121675227252689

El último romántico

Iván Tabares Marín

Para Isaías Berlin, uno de los eventos decisivos en la historia del pensamiento político occidental se inició en Alemania e Inglaterra a finales del siglo XVIII, se extendió hasta la segunda mitad del XIX y es conocido como el Romanticismo.   También cambió el arte, revolucionó la religión, inició una nueva orientación de la filosofía y cuestionó la muy sofisticada Ilustración.

Mientras París, motivada por la razón, implantaba su revolución burguesa, los románticos exaltaban otros elementos de la condición humana como el sentimiento, la creatividad del artista, el retorno a la naturaleza, el individuo, las expresiones culturales del pueblo, los marginados y explotados, las mujeres reprimidas, la imaginación, lo oculto, el terror, los sueños, las diferencias y los detalles.  Los artistas se rebelaron contra los moldes establecidos en la época clásica para buscar en lo más íntimo de su ser nuevas formas de expresión; la acción y la voluntad sustituyeron el éxtasis medieval; más que hacia Dios, se va tras la libertad; el nuevo héroe es el hombre trágico, el perseguido, el mártir, el hereje.  

Mientras esto ocurría en Europa, los neogradinos intentábamos traducir la Declaración de los Derechos del Hombre en las primeras imprentas que por aquellos días nos habían permitido los españoles.  Nadie nos contó de lo que estaba sucediendo en toda Europa.  Debimos esperar para que algunos románticos nos transportaran a esos tiempos.

Entre estos hombres se destacó un autodidacta, Estanislao Zuleta, quien no creía en el sistema educativo colombiano y dedicó toda su vida a dos pioneros, Carlos Marx y Sigmund Freud, activos cuando el movimiento romántico se encontraba en el ocaso.  Formados en esa corriente maravillosa, el primero puso su vida al servicio de los oprimidos por la revolución industrial, en tanto que el otro se dedicó a escarbar ese  sórdido mundo que todos tratamos de ocultar, el inconsciente.

Cuando conmemoramos 25 años de la muerte del maestro Zuleta, Colombia sigue anquilosada en el romanticismo, procurando un acuerdo con la última guerrilla de la historia, discutiendo los derechos de los marginados y los desplazados; esperando que el bueno de Francisco nos enseñe una nueva forma de entender al Nazareno; soñando con otra  democracia sin la espantosa venalidad de los jueces y añorando una nueva estética que dé sentido a este drama.

Cuando cayó el Muro de Berlín y las teorías del inconsciente entraron en crisis, el maestro Estanislao, el último romántico, decidió irse. 

La venganza de la Cortehttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=7917232592954459750

 La venganza de la Corte

Iván Tabares Marín

Como lo han señalado algunos columnistas, el cohecho es la forma “normal” o corriente de gobernar en Colombia.   “Si tu me das el voto, yo te doy una empresa estatal, un puesto o una notaría”.   Así mandan alcaldes, gobernadores y  presidentes.  Para recordar un caso reciente, la reelección del presidente Santos usó los mismos procedimientos de compra-venta empleados por el gobierno de Uribe en el caso de Yidis Medina, la mujer humilde que logró llegar al Congreso: “Gina, deja el Sena, ve a recoger votos y tendrás un ministerio para ti y otro para tu compañera”.    ¿Dónde termina el clientelismo y comienza el cohecho o la concusión?   Las altas cortes  también aplican el mismo procedimiento sucio.

No pretendo legitimar el comportamiento del expresidente Uribe, pero no puedo guardar silencio por las sanciones tan severas impuestas por la Corte Suprema a sus ministros, cuando Ernesto Samper Pizano o Andrés Pastrana y sus gabinetes, entre miles de funcionarios, ni siquiera fueron investigados por los daños que le hicieron al país.  El primero, financiado por la mafia y afanado en comprar conciencias con dineros del erario para que no lo bajaran del trono; el segundo, dedicado a recorrer el mundo mientras le entregaba buena parte de nuestro territorio a la guerrilla para que se reorganizara. 

Para explicar la conducta de la Corte, juez y parte a la vez, uno no puede menos que pensar en su venganza porque Uribe Vélez ordenó investigar a algunos magistrados con claros vínculos con la mafia.  El poder judicial no le perdona que se haya ordenado interceptar sus teléfonos y comunicaciones, procedimiento perfectamente justificado por el comportamiento criminal de los magistrados descubierto en los últimos días.

Por otro lado, son evidentes las motivaciones políticas de quienes se han dedicado a perseguir a Uribe y sus amigos.  Para el Fiscal, antiguo militante del partido comunista, defensor de oficio de las FARC y aliado incondicional de Santos,  ningún proceso es tan importante o prioritario como aquellos en que puedan estar vinculados los uribistas. 

 Todos estos hechos pueden explicar el resultado de las recientes encuestas en las que la posición de Uribe con relación a los diálogos de La Habana es respaldada por la mayoría de los colombianos, mientras que la gestión del presidente Santos es desaprobada, a pesar de que la información sigue siendo manipulada por algunos medios que han recibido contratos de la Presidencia de la República.




domingo, 24 de mayo de 2015

Acoso sexual y laboralhttps://www.blogger.com/blogger.g?blogID=982884518468778620#editor/target=post;postID=7850872165365438830


Acoso sexual y laboral

Iván Tabares Marín

Andrés Pastrana había llegado a la presidencia de la República y nombrado a Jaime Arias Ramírez en la presidencia del Seguro Social.  El partido Conservador decidió sacar a un profesional del volante de su taxi y llevarlo a una de las gerencias de la seccional del ISS en Pereira.  Este sujeto trató de acariciar contra su voluntad a una doctora liberal, con el argumento de que como ahora mandaban los godos, ella tenía que “aguantarse” si no quería perder el puesto.  El presidente del Seguro prometió que destituiría al delincuente; pero pasaron los meses y no cumplió.  Unos cuatro meses después La Tarde publicó una denuncia mía sobre el caso, previa autorización de la víctima.  Al día siguiente, Jaime Arias destituyó al infame. 

La historia tiene sus efectos colaterales que la comunidad no conoce.  Dos semanas después fui llamado a indagatoria por la Fiscalía, acusado por todos los gerentes seccionales, como cinco, de injuria y calumnia pues, en su cínica opinión, yo no había dado el nombre del agresor y todos se sintieron afectados, a pesar de que todos conocían el asunto.  El bandido se presentó con éxito unos meses después a las elecciones para el Concejo de Dosquebradas.  La Fiscalía archivó el proceso contra él porque la justicia nuestra es ciega, sorda y vive en cruceros por el Caribe.

El objetivo de mi denuncia no era la destitución del acosador; quería mostrar los extremos a que se puede llegar cuando los trabajadores y las trabajadoras no tienen estabilidad laboral que  garantice sus derechos y su dignidad.  Por ese entonces se habían generalizado en el sector asistencial los contratos de prestación de servicios que, como lo ha repetido la Corte Suprema de Justicia, sirven para robarles a los empleados sus prestaciones y de contera –cosa que no ha dicho la Corte- acosar a las damas y mantener una forma de esclavitud o de acoso laboral manejado por los políticos de todos los partidos: “si no me consigues votos, te quito el respaldo y perderás el puesto en el hospital”; “si no vas a mi catre, tu familia morirá de hambre”.

De nada han servido las reiteradas solicitudes de los sindicatos y los movimientos de izquierda para que el Congreso cumpla con el mandato constitucional de expedir un estatuto del trabajo.  Por el contrario, ahora se están inventando mil artificios para eludir la discusión de la reforma a la seguridad social.  Por la presión de las EPS  que no quieren perder su tajada en el negocio, como también por los intereses de los partidos, que no van a sacrificar su oportunidad de ganar votos mediante el acoso sexual y laboral,  la reforma fracasó.

La doctora ultrajada fue citada a una reunión con el agresor y con otros gerentes para tratar de convencerla de que no denunciara el hecho.  En esa reunión uno de los gerentes del ISS dijo que él se acostaba con todas las funcionarias de su oficina y ninguna había dicho nada (existe una grabación de esa reunión).  Si bien algunas empleadas se dejan seducir voluntariamente por su superior, otras aceptan por el temor de ser reubicadas o perder su puesto.

De esta historia debe quedar muy claro que el sistema empleado por los políticos para alimentar la nómina del sector público es una conducta perfectamente bien tipificada como acoso laboral.   Necesitamos ciudadanos y ciudadanas con valor, sometidos a esa forma moderna de esclavitud, que denuncien penalmente  a los políticos que se aprovechan de la miseria y el desempleo para sus fechorías.