Como
he encontrado poco interés en los temas religiosos había decidido evitarlos;
sin embargo, el análisis de la guerra santa o Yihad islámica me autoriza para
tocar este aspecto olvidado en la mayor parte de los comentarios, generalmente
económicos o políticos, de la prensa nacional o internacional.
La
pregunta que me llevó a incursionar en la historia de las religiones fue muy
sencilla pero valedera: ¿en qué condiciones se encontraba el pueblo de Israel
cuando decidió dejar atrás el politeísmo y aceptar la adoración de un solo dios? Aunque algunos estudiosos creen que en muchos casos el politeísmo de diversos
pueblos era aparente, pues sus dioses no eran más que manifestaciones del
Único, nuestra tradición arranca con Yahvé
o Dios de los judíos y de allí se derivó el cristianismo y el Islam.
Un
punto clave para entender el proceso es este: la primera declaración bíblica de
monoteísmo puro aparece en la segunda parte del libro del profeta Isaías,
escrita en tiempos del exilio babilónico, esto es después del año 586 a.C. Hasta ese año, como lo corroboran algunos
descubrimientos arqueológicos, Israel adoraba muchos dioses, entre ellos a
Yahvé o Jehová. Esos hechos cambian completamente el panorama que conocimos en las clases de
Religión. De haber existido personajes
como Abraham, Moisés, David o Salomón,
todos habrían adorado a muchos dioses.
Los
investigadores intentan definir las primeras manifestaciones del monoteísmo y
sus determinantes. Matthew Kneale, de la
universidad de Oxford, cree que fue el profeta Oseas, entre los años 750 y 722
a.C., en Samaria, el primero en enseñar
que no hay otro Dios que Jehová. Por lo
anotado antes y por muchas otras razones no comparto las apreciaciones de este
autor. Mejor me parecen las
conclusiones de Israel Finkelstein en La Biblia desenterrada. Este arqueólogo sitúa en un siglo más tarde,
concretamente a finales del siglo VII, durante el reinado de Josías, en
Jerusalén, los primeros intentos por elaborar el monoteísmo. Recordemos que Josías era un niño de ocho
años impuesto como rey de Judá por los sacerdotes y que durante su reinado
“apareció” o fue escrito el Deuteronomio, uno de los textos básicos del Antiguo
Testamento.
Una
comunidad no acepta que de buenas a primeras sus dioses sean anulados u olvidados. Introducir una religión conlleva varias
generaciones para que sea aceptada. Por
ello, creo que el monoteísmo se impuso después del regreso judío del Exilio a
Jerusalén, quizás entre los siglos V y IV antes de Cristo.(Continuará)
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