martes, 22 de octubre de 2019

El sínodo del cadáver





Uno de los primeros proyectos del presidente español Pedro Sánchez ha sido el de crear una comisión para que investigue los sucesos ocurridos en la guerra civil (1936 – 1939) y la ulterior dictadura de Francisco Franco. Eso es algo que tiene mucha relación con los recientes acontecimientos de nuestro país. Nuestra Comisión de la Verdad, conformada por muchos simpatizantes de la guerrilla, debe establecer la mitología de la nueva Colombia marxista conforme quedó establecido en los acuerdos de paz.

Como todos sabemos, Pedro Sánchez es líder de la izquierda, la misma de Rodríguez-Zapatero, quien ha estado muy interesado en apoyar la dictadura de Nicolás Maduro. El proyecto de la comisión de la verdad española ha recibido varias críticas: el tiempo tan largo que ha trascurrido, los riesgos que tal intento conlleva para la convivencia nacional y la imposibilidad de encontrar una verdad cuando hay tantas versiones y tantos intereses en juego.

El presidente español también ha proferido un decreto para que los restos del generalísimo Franco sean exhumados del Valle de los Caídos (un monumento nacional que no fue expresamente construido para rendir homenaje al dictador) y luego entregarlos a sus familiares. Los nietos de Franco se han opuesto a tal decisión y buscan agotar las vías legales para que no se haga efectiva la medida.

Hay cierto toque revanchista y pendenciero en la actitud de Sánchez que nos recuerda el Sínodo del cadáver. El papa Formoso ocupó el trono de Pedro entre los años 891 y 896. Murió en abril de este último año y fue exhumado seis meses después por el papa Esteban VI para llevarlo a juicio, condenarlo “por ambición desmedida”, cortarle tres dedos de la mano derecha, arrastrarlo por las calles de Roma y volverlo a enterrar. En otra versión, el cadáver fue arrojado al Tíber.

La situación de España es complicada por las versiones divergentes sobre la guerra civil de 1936. La preferida por la izquierda muestra al Ejército y a Franco enfrentados a la República. Otra versión, la más aceptada hoy, considera que esa guerra no fue más que el entrenamiento realizado entre Hitler y Stalin para la Segunda Guerra Mundial. Los enviados de Rusia asumieron el control de los republicanos contra los proyectos de Franco, apoyado por los nazis. De haber ganado los “republicanos” España se habría convertido, tal vez, en un satélite más de la URSS y sería hoy tan económicamente atrasada como el este de Europa.

Conocidos esta semana los planes de paramilitares y guerrilleros para asesinar a Álvaro Uribe Vélez, probablemente, cuando un nieto de Petro o de Claudia López llegue a la presidencia de nuestra Nación, el cadáver del expresidente será exhumando para juzgarlo, arrastrarlo por las calles de Medellín y arrojarlo al río.  A Uribe no se aplicarán las “penas alternativas” o simbólicas establecidas para los secuestradores, violadores y asesinos de niños de las FARC.

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