jueves, 31 de octubre de 2019

PROMESAS DE CAMPAÑA




El discurso del político no pretende presentar una salida a los problemas de la comunidad, sino seducir o engañar al elector y reivindicar su propia ideología. Eso hace que la campaña para elegir alcalde, gobernador y los inútiles concejos y asambleas adquiera un carácter circense, insoportable para un ciudadano medianamente culto.

En nuestro caso, da grima ver a los candidatos posando para la foto al lado de un perro callejero, en una expresión sensiblera, para emocionar a los colombianos que han convertido su mascota en el centro de su vida, su amor, su nuevo dios y su razón de ser; pero esos candidatos nunca exponen proyectos específicos, bien fundamentados en estudios científicos para la protección de nuestra fauna y evitar el maltrato animal o la contaminación que producen las mascotas.

Más ridícula es la campaña para “recuperar los valores familiares”, como si el problema estuviese en el pasado y no en futuro inmediato con la amenaza de la ideología de género. Hasta los mismos partidos que han defendido y tratado de imponer en los colegios públicos esa ideología tienen el descaro de hablar en nombre de la familia. Debe ser que los seguidores de la izquierda desconocen los estatutos de su partido y el proyecto marxista para destruir la organización familiar y la heterosexualidad en todo el mundo. Parece como si los candidatos, con muy pocas excepciones, no conocieran el enfoque de género del Acuerdo de paz.

La ignorancia de la mayoría de los candidatos se aprecia en el desconocimiento que tienen de las funciones del cargo a que aspiran y que son bastante limitadas. Las asamblea y concejos son entes administrativos de control que debieran abolirse; alcaldes y gobernadores tienen también un campo de acción restringido, reducido en la práctica a prestar servicios públicos, siempre sometidos a las condiciones establecidas en la ley y la Constitución Nacional.

Todos prometen “salvar el hospital”, como lo han hecho hace mucho tiempo, aunque los contratos de prestación de servicios, el abuso con los trabajadores y las irregularidades en la contratación se mantengan allí. ¿Qué puede hacer un pobre alcalde o un gobernador mientras el sistema de salud, fundamentado en la Ley 100 y en su distorsión realizada por los partidos políticos, mantenga un alto número de Empresas Promotoras de Salud quebradas?

Como siempre, los “limpios” son los novatos que nunca han tenido un cargo público o la oportunidad de robar.  La lucha contra la corrupción es a largo plazo y su solución no está exclusivamente en el aumento de penas para los responsables, ni en las manos de una sola persona. Mientras no haya desarrollo económico y una buena educación a todo nivel, y mientras el Estado siga siendo el principal proveedor de empleos, tendremos corrupción. Es contradictorio limitar la empresa privada, como hicieron Venezuela y Cuba, y a la vez intentar sanear la política. ¡Cómo nos equivocamos al votar! ¡Cómo estamos de mal informados!

martes, 29 de octubre de 2019

Tenemos un problema



Si las ciencias cognitivas han descartado la existencia del sujeto o del yo, ¿qué podemos hacer para salir del problema y reivindicar el sentido de la vida o los logros de la democracia que se han fundamentado en tal sujeto o en la persona humana? Para el filósofo Slavoj Zizek tendremos tres opciones. 1. Como “las ciencias actuales hacen añicos los supuestos básicos de nuestra vida y de nuestra concepción de la realidad”, tenemos que “aceptar la ciencia cualquiera que sea su costo”.

2. Podemos optar por una “síntesis”, al estilo de la Nueva Era o las tradiciones orientales, “entre la verdad científica y el mundo premoderno del sentido”: abandonemos el materialismo y apuntemos hacia alguna nueva “espiritualidad”. Algunos de los defensores de esta corriente distinguen entre “mí” y yo (ego): “mí” es la “sustancia” del yo y representa toda la riqueza de contenidos que me constituye como persona. Sin embargo, desde el punto de vista de la ciencia este paso del yo al mí es muy discutible o problemático. Para Zizek, esta visión es la peor de las ideologías.

3. Se trata, mejor, de realizar una síntesis entre las ciencias cognitivas y el viejo humanismo. Esta alternativa surge del miedo a una nueva dimensión de lo humano o a que las investigaciones científicas puedan llevarnos demasiado lejos y se ponga en peligro el núcleo mismo de nuestra humanidad. Es la posición asumida por J. Habermas, angustiado porque la vieja ética y la religión pierdan su valor. Otras salidas son intentadas, por ejemplo, presentando al “individuo” como soporte de la dignidad humana (M. Onfray) o elaborando el concepto de “acontecimiento”, que discutiré en otra nota.

Esta tercera opción es la que generalmente asumimos en la práctica. Seguimos creyendo en el humanismo democrático o de las religiones sin darles mucha trascendencia a las conclusiones de las ciencias o al análisis de los filósofos, porque la mayoría de nosotros no hemos comprendido o no conocemos los progresos de la ciencia en cuanto a sus implicaciones para nuestras vidas.

Hemos regresado al comienzo de la serie de artículos en que he tratado de explicar el avance de la ciencia que niega toda realidad o toda sustancia a la subjetividad. Ya hemos visto la forma como se cambian nuestros conceptos de la muerte, Dios, la religión, la identidad de género y la política, entre otros asuntos considerados. Y quedan otros para próximas entregas sin la pretensión de ser exhaustivo.

Por desgracia, nuestros programas de estudios básicos y universitarios han ignorado estos temas y no nos han dejado más que una opción, a la que he llamado la estrategia del “como si”: vive como si Dios existiera, como si nuestro sistema político fuese una democracia y como si la vida tuviese sentido en alguna forma.

El texto de Zizek a que me he referido es Visión de paralaje, segunda reimpresión, 2017.

miércoles, 23 de octubre de 2019

La naturaleza humana




El mejor argumento contra la ideología de género o perspectiva de género me lo enseñó la mascota hace ya más de veinte años. Cuando mi esposa se sentaba a llorar, el pequeño “Pillín” se apresuraba a posar sus extremidades delanteras en las piernas de ella, con un movimiento continuo, que pretendían ser una caricia, y un gemido suave de identificación con el que parecía querer expresarse.

En términos científicos el comportamiento del perrito se considera instintivo o no consciente, codificado en sus genes y que corresponde a una conducta universal en todos los animales de su especie. De la misma forma, la biología y la genética explican el comportamiento humano con variaciones que dependen de la cultura, de la influencia de los otros o del medio social. Esto vale en el caso de la identidad de género, masculino, femenino o gay. La ideología de género niega la influencia biológica y genética, conocida hoy en los textos científicos como “naturaleza humana”.

Es muy importante distinguir este concepto del antiguo “derecho natural” de la filosofía estoica, retomado por la Escolástica y la doctrina de las iglesias cristianas. En este caso lo natural se refiere a una ley a la que debía someterse el hombre y que era planteada de diversas formas cuando no existían la biología, la genética y las ciencias cognitivas. Por fortuna, los grupos cristianos y de otros credos han acogido el concepto de naturaleza humana de los científicos para oponerse a la ética neomarxista que pretende acabar con la organización familiar.

Ahora bien, uno de los descubrimientos más importantes sobre la naturaleza humana se debe a Noam Chomsky sobre el carácter genético de la estructura básica de todo lenguaje humano. Enumero algunos otros comportamientos que son primordialmente genéticos: reconocimiento de expresiones faciales, el sentimiento de reciprocidad, la reacción de venganza, el amor a los hijos y a los padres, repulsión por el incesto y el canibalismo, algunas reacciones morales, etc.

En el caso de la influencia de la biología en la identidad sexual, conozco las investigaciones de la doctora Helen Fisher publicadas en dos textos: El contrato sexual y Por qué amamos. En el primero explica cómo la mujer en su proceso evolutivo dejó de tener período de celo para poder recibir al macho durante todo el período menstrual y así garantizar su protección y la del crío en una época de numerosos peligros. Hay allí una explicación de la monogamia, muchos miles de años antes de que llegara el capitalismo.

En “Por qué amamos” se investiga los factores hormonales y mediadores químicos que intervienen en cada fase del enamoramiento y las relaciones de pareja prolongadas. Dos sicólogos han profundizado en estos estudios científicos: Jordan Peterson y Steven Pinker. De este último recomiendo el libro La tabla rasa. En esta misma perspectiva, Francis Fukuyama publicó en 2003, El fin del hombre o Posthuman society, en la versión en inglés.

martes, 22 de octubre de 2019

El sínodo del cadáver





Uno de los primeros proyectos del presidente español Pedro Sánchez ha sido el de crear una comisión para que investigue los sucesos ocurridos en la guerra civil (1936 – 1939) y la ulterior dictadura de Francisco Franco. Eso es algo que tiene mucha relación con los recientes acontecimientos de nuestro país. Nuestra Comisión de la Verdad, conformada por muchos simpatizantes de la guerrilla, debe establecer la mitología de la nueva Colombia marxista conforme quedó establecido en los acuerdos de paz.

Como todos sabemos, Pedro Sánchez es líder de la izquierda, la misma de Rodríguez-Zapatero, quien ha estado muy interesado en apoyar la dictadura de Nicolás Maduro. El proyecto de la comisión de la verdad española ha recibido varias críticas: el tiempo tan largo que ha trascurrido, los riesgos que tal intento conlleva para la convivencia nacional y la imposibilidad de encontrar una verdad cuando hay tantas versiones y tantos intereses en juego.

El presidente español también ha proferido un decreto para que los restos del generalísimo Franco sean exhumados del Valle de los Caídos (un monumento nacional que no fue expresamente construido para rendir homenaje al dictador) y luego entregarlos a sus familiares. Los nietos de Franco se han opuesto a tal decisión y buscan agotar las vías legales para que no se haga efectiva la medida.

Hay cierto toque revanchista y pendenciero en la actitud de Sánchez que nos recuerda el Sínodo del cadáver. El papa Formoso ocupó el trono de Pedro entre los años 891 y 896. Murió en abril de este último año y fue exhumado seis meses después por el papa Esteban VI para llevarlo a juicio, condenarlo “por ambición desmedida”, cortarle tres dedos de la mano derecha, arrastrarlo por las calles de Roma y volverlo a enterrar. En otra versión, el cadáver fue arrojado al Tíber.

La situación de España es complicada por las versiones divergentes sobre la guerra civil de 1936. La preferida por la izquierda muestra al Ejército y a Franco enfrentados a la República. Otra versión, la más aceptada hoy, considera que esa guerra no fue más que el entrenamiento realizado entre Hitler y Stalin para la Segunda Guerra Mundial. Los enviados de Rusia asumieron el control de los republicanos contra los proyectos de Franco, apoyado por los nazis. De haber ganado los “republicanos” España se habría convertido, tal vez, en un satélite más de la URSS y sería hoy tan económicamente atrasada como el este de Europa.

Conocidos esta semana los planes de paramilitares y guerrilleros para asesinar a Álvaro Uribe Vélez, probablemente, cuando un nieto de Petro o de Claudia López llegue a la presidencia de nuestra Nación, el cadáver del expresidente será exhumando para juzgarlo, arrastrarlo por las calles de Medellín y arrojarlo al río.  A Uribe no se aplicarán las “penas alternativas” o simbólicas establecidas para los secuestradores, violadores y asesinos de niños de las FARC.

¿El Acuerdo de paz legalizó el aborto?



Los colombianos no hemos analizado las implicaciones del enfoque de género consagrado como norma constitucional en los acuerdos de paz, firmados por el expresidente Santos a pesar del plebiscito que los rechazó. Por ejemplo, ignoramos que para el pensamiento estructural y posmoderno de la ideología de género si una mujer aborta, no está atacando a un ser humano porque la humanización se da con el ingreso al mundo simbólico o cuando el niño aprende a hablar: “El feticidio no es un homicidio”. El feto es un “animal” o una “cosa”.

Para la tradición escolástica y cristiana, el feto es un ser humano en potencia y por eso el aborto es un asesinato. En cambio, para el orden jurídico colombiano o nuestro Código Civil el ser humano es persona con plenos derechos legales y constitucionales si está vivo cuando el médico o la comadrona corta el cordón umbilical. En la Constitución de otros países, la vida humana comienza con la concepción o la unión del óvulo con el espermatozoide.

El marxismo feminista, favorable al aborto en cualquier circunstancia, mezcla diversos códigos (jurídico, democrático, marxista, estructural o posmoderno) para ocultar que su objetivo es político y destructor. Por un lado, su discurso es democrático al señalar que la mujer tiene derecho personal a decidir lo que quiera con su cuerpo y con “eso” que ocupa su útero. Ese discurso es estructural cuando desconoce la condición humana del que va a nacer, y es marxista cuando presenta su campaña en favor del aborto como parte de su revolución contra la sociedad patriarcal, la heterosexualidad, la religión, el capitalismo y la familia. Quien analice los discursos de Petro y de Claudia López encontrará la misma mezcla de códigos contradictorios.

Como el Acuerdo de paz manda que su interpretación y aplicación debe reconocer el enfoque de género, y dado que este considera que el feto no es un ser humano, ¿el aborto está aprobado por el Acuerdo? La respuesta no es fácil porque el Acuerdo es completamente ambiguo y contradictorio al definir ese enfoque. El mayor cartel de narcotraficantes violadores de niños y el mismo presidente Santos ignoraron o no les importó el sentido o las implicaciones de lo que firmaron, hecho manifiesto cuando el expresidente, la revista que dirige su sobrino y casi todos los columnistas de la prensa dijeron que esa ideología de género no existe.

El carácter constitucional del Acuerdo de paz producirá muchos conflictos en el futuro, especialmente porque nuestras altas cortes desconocen sus efectos en materias como el aborto. De otra parte y para ratificar mi denuncia, la Corte Constitucional ha dicho en varias sentencias que cada ciudadano tiene derecho a elegir su género sexual. Por tanto, un varón podrá afirmar que se siente mujer para reclamar su pensión de jubilación cinco años antes de lo establecido, como ha sucedido en otros países.

lunes, 21 de octubre de 2019

Para viajar a Europa




El año pasado viajé a Europa en uno de esos programas que ofrecen un recorrido en bus por distintos países a bajo costo y quedé bastante frustrado. Acabo de repetir la experiencia con otra empresa, con ligeras variaciones en las ciudades y países visitados, pero esta vez con un resultado ampliamente satisfactorio. Atribuyo la novatada del año pasado al hecho de que cuando los amigos y familiares narran sus experiencias solo cuentan lo positivo y se guardan lo negativo o no son conscientes de esto último.

Mostraré algunos de los aspectos negativos para que a usted no lo tomen por sorpresa cuando quiera ir a Europa. Es mejor viajar al final del verano (por septiembre) que al comienzo de la primavera (en marzo, más barato y frío con un paisaje sombrío); tenga en cuenta que el programa incluya visitas guiadas a las principales ciudades; en ciudades importantes, como Roma y París, las empresas ofrecen planes adicionales no incluidos en el proyecto inicial que, si usted los toma, termina por no disfrutar esas ciudades; los guías suelen ser muy ignorantes en aspectos históricos, pero no tienen el menor escrúpulo en transmitir informaciones falsas.

Las empresas españolas favorecen las visitas a lugares religiosos dada la tradición cristiana de Latinoamérica, como Lourdes, Padua o Asís, aunque los guías parecen poco creyentes; los guías desconocen temas cruciales como la Reforma protestante o la historia de la iglesia católica. No faltan las visitas a los estadios de fútbol, algo sin sentido cuando se ignoran los museos y otros sitios trascendentales. Es lamentable que poco se ofrezcan los recorridos a pie, como se acostumbra para los turistas de otros países no latinoamericanos, lo que, en Roma, por ejemplo, debería ser mandatorio.

Ahora, para referirme a casos concretos, es un engaño atravesar Alemania y solo visitar ciudades como Rotemburgo y Heidelberg como simple trámite para pasar a Italia, cuando es mucho mejor el paseo por Brujas, Basilea, Lucerna y Zúrich, por ejemplo. ¿Cómo ir a Toledo y no visitar su catedral? ¿Cómo llegar a Barcelona a dormir sin realizar una visita guiada a los sitios más llamativos de la ciudad? El viaje en bus de una ciudad a otra limita el tiempo de visita a las maravillas europeas. ¿Por qué entonces no usar algunos medios rápidos de transporte, como el avión y o el tren, para ganar tiempo?

Vale la pena contar algunas anécdotas. El año pasado sugerí a la guía un comentario amplio sobre la Reforma con motivo de los 500 años de esa revolución, cuando pasábamos por Alemania. “Ya lo hice”, me contestó. “Cierto -le respondí- pero solo hablaste un minuto”. “Es suficiente”, me dijo. En Venecia, la guía explicaba que en la iglesia de san Marcos está sepultado el evangelista. Comenté que eso debía ser una leyenda porque no se sabe quiénes escribieron los evangelios. Sin ocultar su ira me gritó: “Es la fe, señor”.

martes, 15 de octubre de 2019

Historia de la cultura



Iván Tabares Marín

La nota de la semana pasada, dedicada a la religión en el marco del propósito general planteado en esta columna a lo largo de este año sobre el pensamiento estructural y posmoderno, nos permite revisar algunos puntos de la historia de nuestra cultura occidental que hasta ahora no teníamos muy claros.

La iglesia católica desconfiaba del misticismo y de hecho los principales impulsores de este fueron teólogos cristianos ortodoxos de oriente, para quienes la persona, soporte de nuestra teología, era un concepto problemático. Cuando no es posible una relación personal con Dios, solo nos queda la meditación para encontrarlo. El catolicismo siempre habló de tres personas en Dios y de su relación amorosa con la persona humana.

En el siglo XVI, dos clérigos contribuyeron a cambiar el concepto que teníamos de nosotros mismos: Martín Lutero y Nicolás Copérnico. El primero ha sido considerado como el gestor del concepto de “sujeto” y gracias a él occidente inició la Ilustración que habría de concluir en la democracia y el capitalismo. Es decir, si la teología católica presentaba como personal la relación del hombre con Dios, la Reforma protestante sería la vía para crear la democracia sobre el mismo mito de la persona como sujeto de derechos.

Cuando se empezaba a consolidar la sociedad burguesa con la revolución francesa, en Alemania e Inglaterra comenzaba el romanticismo que puso en duda el sujeto burgués de la nueva sociedad capitalista. El romanticismo mira a los seres humanos olvidados por la Ilustración: los pobres, los diferentes, los inconformes, los discriminados, la mujer, el campesino, el enfermo mental, los herejes, etc. Del romanticismo surgieron el marxismo, el nazismo y el psicoanálisis, entre otras ideologías. 

Ahora bien, Copérnico modificó la visión que teníamos del universo y demostró que la tierra no es el centro. El golpe dado a la vanidad humana fue tan violento que todo cambio importante desde entonces se llamó “copernicano”. En el siglo XIX vendrían Charles Darwin, Sigmund Freud y F. Nietzsche: nuestros padres fueron los primates, nuestra mente está controlada por el inconsciente y “Dios ha muerto”. En el siglo XX, la teoría de la relatividad y la mecánica cuántica desbarataron la realidad que habíamos construido: nada es como creíamos.

Jacques Lacan revisará las teorías de Freud y mostrará que el inconsciente es el lenguaje del Otro; que somos una creación imaginaria del lenguaje cuando nuestra madre nos enseña las primeras palabras. Otro gran pensador, Ludwig Wittgenstein, no tendrá dudas al declarar que nuestro lenguaje en nuestra cárcel, para acabar así definitivamente con nuestras ilusiones. Ya perdimos el GPS. No hay un centro en el universo y tampoco en nuestra mente. Dios, el hombre y nuestro planeta no son el centro de nada. Los científicos buscan el algoritmo que nos define.

Y aquí estamos, tratando de buscar una salida a una vida sin sentido, reinventando la religión, procurando un sustituto del sujeto para construir una nueva sociedad…