Para una investigación que estoy
realizando adquirí dos textos guías para la enseñanza de la filosofía. Uno se
titula Filosofía para mentes inquietas, y el otro, Filosofía para profan@s,
subtitulado Una guía para profesores y estudiantes, de Damián Pachón Soto. El primero es tan mediocre y anticuado que no
merece comentario; el segundo, aunque igual de cuestionable, amerita una
discusión por la forma maliciosa como está elaborado. Es de ediciones “Desde
abajo” que solo produce textos marxistas.
Esa guía tiene como propósito
adoctrinar a los jóvenes en la ideología comunista que el autor llama “latinoamericana”,
aunque no hace más que repetir los viejos cuentos de Marx adornados con los
aportes de un pensador argentino, Enrique Dussel. Como coartada pone en consideración los
pensamientos de diversos filósofos en forma fragmentada, con citas fuera de
contexto y que convierten todo el texto en ininteligible e inútil. Aunque el manual
se refiere con frecuencia a Michel Foucault, Heidegger y Nietzsche, entre
otros, el infortunado lector se queda sin entender nada.
Si bien el autor es presentado como
Doctor en filosofía de la Universidad Santo Tomás y profesor de la Universidad
Industrial de Santander, hace unos planteamientos que no se esperarían de un
estudiante de pregrado. Por ejemplo, defiende el historicismo que es esa
creencia en un fin de la historia y en el camino que debe recorrer la humanidad
para lograrlo; sostiene que “la filosofía fija el horizonte a la ciencia” y que
“la ciencia no tiene nada que decir sobre los problemas fundamentales de la
vida en sociedad”. Horror.
Sintomáticas de la soberbia y los
delirios del autor son las “correcciones” que dice hacer a Martín Heidegger,
uno de los más grandes e influyentes pensadores del siglo XX; la crítica
general de Heidegger al hombre o da-sein,
“el ser-ahí”, la acomoda Pachón a su discurso anticapitalista o de lucha de
clases. Exactamente lo mismo hace en el capítulo dedicado a la microfísica del
poder de Foucault para ratificar su esquema mamerto.
También presenta la filosofía del
Vitalismo Cósmico, del colombiano Darío Botero Uribe, como un complemento a su
esquema mental: la ecología ideológica y un nuevo humanismo que nos recuerdan los
programas políticos de los Verdes y la Colombia Humana de “ el señor de la
bolsa”
Este problema del adoctrinamiento de
nuestros hijos es viejo y está íntimamente relacionado con la discusión que se
viene dando en todo el mundo sobre la utilidad de las humanidades. Con la ignorancia
de muchos maestros y los manuales burdos que se usan, cualquiera pensaría que
es mejor que esas materias no se dicten. El señor Pachón Soto adoctrina a sus
alumnos, satisface a FECODE y se gana unos cuantos pesos. ¿El editorial “Desde
abajo” no será propiedad de las FARC?
Es similar al adoctrinamiento
marxista que hace un programa de la emisora Cultural RAC, llamado La
Buhardilla, con los impuestos que pagamos los pereiranos.
Me gusta cuando miras con Lupa y encuentras lo que esconden algunos pensando que somos todos tontos.
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