La primera
línea (PL) peruana sigue el mismo libreto de la colombiana y la chilena. Está
conformada por estudiantes adoctrinados, guerrilleros de Sendero Luminoso,
narcotraficantes, indígenas, “Rondas Campesinas”, mercenarios y mineros
ilegales. Todos reciben apoyo económico y logístico del marxismo internacional
a través de la izquierda boliviana dirigida por Evo-que-no-lee.
La estrategia
es la misma en todos los países latinoamericanos. Bloqueos de carreteras que ya
han provocado la muerte de dos niños; incineraron vivo un agente de policía y
atacan los sistemas de transporte. Se creen con derecho a exigir el cierre del
Congreso, una nueva Constitución Nacional y hasta la renuncia de la nueva
presidenta, Dina Boluarte, la expresidenta del destituido Pedro Castillo por quien
votaron todos los izquierdosos y los ciudadanos mal informados (Es como si
Petro fuera destituido, y sus seguidores no aceptaran a Francia Márquez como sucesora).
Los muertos de la confrontación llegan en el primer mes a 48, la mayoría de
ellos miembros de la PL.
Si comparamos
los videos de las protestas contra el recién posesionado presidente Castillo
con los de las actuales, las diferencias son evidentes y similares a las que se
dan en otros países. La polarización es la misma porque Latinoamérica vive una
guerra generacional con su principal campo de batalla en las redes sociales
donde es muy fácil correr las líneas rojas de la ética para ganar elecciones.
El combustible de la violencia se encuentra en las redes sociales y en el
sistema educativo controlados por la izquierda. Los bots o cuentas falsas en
redes sociales y la PL son las nuevas guerrillas
El mismo
panorama encontramos en Brasil con una connotación especial: allí los enemigos
de la izquierda conforman grupos tan agresivos como la PL que ha utilizado Luiz
Inácio Lula da Silva. En otros países las protestas contra la izquierda son
pacíficas, incluido Colombia.
Esa
estrategia populista en Latinoamérica se inició desde la primera visita, de
siete, que el filósofo trotskista francés Félix Guattari hizo a Lula da Silva
en 1977 para enseñarle la Revolución Molecular inaugurada ese año en Italia.
Guattari era conocido en Europa como “el lacaniano de la primera línea” porque
había sido discípulo de Jacques Lacan. Estuvo en Chile en 1991, un año antes de
su muerte, con el mismo propósito de enseñar la organización de las protestas terroristas.
Los medios
nacionales e internacionales incurren en el mismo error en la presentación de
ambos tipos de protesta. Cuando ataca la PL se habla de estallidos populares espontáneos,
no planeados, lo cual es mentira; en cambio, la agresiva protesta contra Lula
se cataloga como un intento de golpe de Estado de grupos extremistas, se
responsabiliza a Jair Bolsonaro y los encarcelados son centenares. En Colombia,
ningún juez ha iniciado un juicio contra Petro como responsable de la masacre a
pesar del apoyo financiero que el Pacto Histórico dio a los miembros de la PL y
de su interés en liberarlos.
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