martes, 15 de marzo de 2022

LA PRIMERA LÍNEA FEMINISTA

 


El bochornoso espectáculo de un grupo de bogotanas el 8 de marzo, con motivo del día de la mujer, fue una continuación de las protestas de la primera línea de izquierda. Con unos 800.000 universitarios que hay en la Capital no es difícil conformar un grupo de tres mil chicas ideologizadas para hacer terrorismo.

El libreto de la primera línea seguido por las energúmenas feministas, algunas encapuchadas, funcionó a la perfección. Atacaron la sede de RCN, como lo han hecho los machos acompañados de terroristas, narcos, organizaciones criminales y mercenarios pagados por el ELN y otras organizaciones de la izquierda nacional e internacional. RCN es un medio comprometido con la defensa de la democracia. Las agresivas neonazis no atacaron esta vez la revista Semana y nunca atacarán a sus parceros de la W Radio, Caracol y El Espectador.

De la misma forma bloquearon el Transmilenio con el propósito de crear caos, despertar los peores resentimientos de las comunidades pobres y mostrar la debilidad de un régimen que juega a ser democrático y permite cualquier manifestación anarquista contra los derechos de las mayorías. Como los varones heteronormativos de la primera línea, las histéricas feministas, que acababan de celebrar en un aquelarre la legalización del aborto, atacaron en las horas de la noche, favorecidas por su cómplice, la alcaldesa que antes de posesionarse participaba en las protestas.

Mientras veía la destrucción de las estaciones de buses por las agresivas mujeres, pensaba en el principio del libre desarrollo de la personalidad defendido en la jurisprudencia colombiana por el magistrado Carlos Gaviria Díaz. Él siempre mostró en su paso por el Polo Democrático Alternativo que era uno de los más radicales marxistas colombianos.

Más que de izquierda, el libre desarrollo es anarquía, tal como corresponde a la evolución ideológica de la izquierda en los últimos años. El ser libre no es algo dado; es madurez, deseo, responsabilidad, proyección. El desarrollo de la personalidad no es un capricho del sujeto o de cada uno; es el resultado de la influencia de los otros, en particular de la familia, el colegio, las condiciones económicas en que crecemos, los amigos, etc.

Por eso, no entiendo la razón para que la Corte siga “legislando” sin estar facultada para ello con base en un principio anarquista o marxista. No es un principio democrático. Esto muestra que las facultades de derecho están fallando y que ideologías extrañas a la democracia inspiran los errores de las cortes.

La democracia es libertad y orden. No hay libertad absoluta para cambiar de género sexual y hacerle trampa a la ley que fija la edad de la pensión; para que la mujer gestante termine la vida de un miembro de la especie humana que todavía no puede protestar; no hay libertad para destruir medios de transporte y perjudicar a las comunidades más pobres. La primera línea actúa como una horda anarquista y es la demostración del fracaso comunista.

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