martes, 21 de julio de 2020

UNA INFILTRADA EN LA JAVERIANA


En un artículo, titulado La profesora de la Javeriana, hice una referencia marginal al caso de la doctora en filosofía, la argentina Luciana Candahia, que había sido despedida de su cátedra sin justa causa y mediante el pago de la indemnización de ley. Ella presentó una acción de tutela que fue aceptada y fallada a su favor con un regaño para que la Universidad “en adelante se abstenga de realizar conductas y promover protocolos estándares que prevengan la discriminación en razón de (sic) género u opiniones políticas”.
En mi columna comenté la posible ignorancia del juez porque, además de desconocer el fondo del debate, su fallo era obviamente improcedente, tal como lo decidió el juez de segunda instancia: no se demostró ningún derecho fundamental afectado por la decisión de la Universidad. 
Hay tantas aristas en este caso que muchas se quedarán por fuera de esta nota: el apoyo incondicional de la muy izquierdosa revista Arcadia, de la casa editorial Semana, a la profesora interesada en acabar la heterosexualidad; el respaldo de cien intelectuales encabezados por la reina de la cultura queer y principal ideóloga de la educación de género único que intenta despenalizar la pedofilia y el incesto, la norteamericana Judith Butler; el apoyo de la Colombia Humana; el desprecio de la profesora hacia Álvaro Uribe Vélez, cuya foto encabeza una entrevista publicada el 22 de mayo del 2019 por el Partido Comunista Colombiano con este titular: “Colombia tiene la dictadura más sangrienta e hipócrita” (en ese mes Iván Duque ya era Presidente).
Es de público conocimiento la influencia que el marxismo ha tenido en la religión católica, en particular en la Universidad de los jesuitas, por medio de la teología de la liberación; pero no es lo mismo que el cristianismo imite a la izquierda en la defensa de los más pobres a que contrate una profesora para enseñar la estrategia del comunismo internacional para destruir la familia. Es este aspecto al que me refería cuando señalaba la ignorancia del juez de primera instancia que ordenó el reintegro. 
Por fortuna para la democracia y las iglesias cristianas, los primeros intentos realizados en Latinoamérica para introducir el enfoque de género en guarderías y colegios ha sido un verdadero fracaso. Así lo expresa una “educadora” en el texto “Para una didáctica con perspectiva de género”, coordinado por Ana María Bach y publicado en Buenos Aires en 2015, usado para introducir a los maestros argentinos en las estrategias marxistas y enseñar a los niños que la heterosexualidad es un engaño del capitalismo.  
En Perú recibió el rechaza de la comunidad; en Colombia fracasaron los planes de Gustavo Petro y luego de la exministra de Educación en el mandato de Juan Manuel Santos, Gina Parody. Esa ideología de género fue defendida en el Congreso de la República por la entonces senadora de la Alianza Verde, Claudia López; el expresidente Santos dijo que no existía. 

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