Es una reforma garantista. El proyecto de la Constitución Nacional de Chile, redactado por una mayoría de constituyentes izquierdistas y que fue rechazado por el 60 por ciento de los ciudadanos en 2022, “garantizaba” los derechos humanos a todos los chilenos. La palabra “garantía” aparece 49 veces en los 35 artículos de la reforma Petro. Nuestra constitución no es garantista, entre otros motivos, por los enormes costos, conflictos y millones de demandas por incumplimiento.
La reforma GARANTIZA la educación desde el preescolar
hasta la universidad para todos, incluidos los delincuentes privados de la
libertad, discapacitados, retardados mentales, afectados por el síndrome de
Down, autismo, progeria, personas en condición de enfermedad hospitalizados o
no y con cualquier otro trastorno. Imaginemos cómo hará cada municipio para
abrir escuelas con profesores expertos en cada uno de esos casos pagados con
nuestros impuestos, o cómo pagará millones de indemnizaciones por no haber
cumplido con la garantía.
No existe el derecho a la educación como un cupo
escolar, sino como aprendizaje según un estudio del Banco Mundial: “La
escolarización sin aprendizaje es una injusticia y una oportunidad perdida”. Y más
del 60 por ciento de los egresados de nuestras universidades no encuentran
trabajo para su profesión y deben emigrar. Seguiremos subsidiando a los países
ricos. Debemos formar solo los profesionales que necesitamos y podamos emplear.
Algunas carreras y universidades deberían cerrarse porque con la IA no tienen
futuro.
La reforma es estatista. Petro echó al director de
Planeación Nacional porque no aceptó la creación de 5.000 cupos universitarios
nuevos y gratuitos con el propósito de acabar con las universidades privadas.
Establece como obligatorio el enfoque de género en
todo el sistema. Y como la educación empieza desde el nacimiento, según el
proyecto, y continúa con los tres grados de preescolar, obligatorios para
todos, el plan de Petro que fracasó en su alcaldía se aplicará en todo el país
para que los niños aprendan a masturbarse y comprendan que pueden tener
cualquier género (heterosexual, homosexual o transgénero) y tener relaciones
sexuales consentidas con adultos. El incesto será despenalizado en la reforma a
la justicia del ministro gay.
Los proyectos de la izquierda se fundamentan en dos
principios: adoctrinamiento y subsidios. La reforma da facultades extraordinarias
a Petro para crear un régimen especial en las Escuelas Normales Superiores
(Art. 35). En México, las escuelas normales rurales, que preparan a los
maestros adoctrinadores, han sido controladas por la izquierda. Por eso, Claudia
Sheinbaum, es la presidente electa. Quien controla las escuelas normales tiene
el poder.
El literal b del Art. 9 es un chiste: “GARANTIZA que
las y los docentes sean personas con idoneidad académica”. Eso es imposible
porque Fecode nunca permitirá la evaluación de los maestros, y menos ahora, con
un gobierno al que está sometido a cambio de mantener sus privilegios. Por
ejemplo, la UPC en salud de cada maestro es de $ 2.300.000, un millón más que
la del resto de los colombianos que es de $1.444.086 (2024).
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