Mi propósito
es mostrar la forma como la izquierda se ha apoderado de nuestra cultura y de
nuestro lenguaje a través de la educación en el campo de las humanidades y la
filosofía. No me interesa asumir una posición favorable al uribismo porque ese
partido no conoce el tema que voy a tratar y se ha limitado a lanzar unos
comentarios sueltos sobre la Revolución Molecular (RM), pero ninguno de sus
seguidores los ha sustentado. Parto de la ignorancia generalizada en Colombia
en materia filosófica, circunstancia que aprovecha la izquierda para hacer
populismo y engañar a los estudiantes y a la comunidad.
El 3 de mayo
de 2021, el expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó en Twitter un comentario
sobre la RM siguiendo la opinión del chileno Alexis López, quien había venido a
ilustrar a nuestras fuerzas militares sobre la relación que había entre los
bloqueos y manifestaciones, que se venían presentando en Chile y Colombia, con
las teorías de Félix Guattari (1930 – 1992), expresadas en el libro La
revolución molecular, publicado en 1976.
El año
siguiente se aplicó la RM en Italia bajo la dirección de Guattari, llamado “El
lacaniano de la Primera Línea (PL)”. Lo llamaban así porque había sido
psicoanalizado por Jacques Lacan y había asistido a sus seminarios en París.
Guattari recibió ese año una llamada de la izquierda alemana para que le
enseñara la estrategia. No pudo asistir porque tenía una cita con Luiz Inácio
Lula da Silva. Fue siete veces a Brasil. En 1991 respondió a una invitación de
la izquierda chilena con el mismo propósito un año antes de su muerte. Estos
hechos demuestran que el trino de Uribe era cierto y que las universidades del
Rosario y Santo Tomás mienten.
Los mamertos se
molestaron cuando leyeron el trino. Publicaron un ridículo artículo en El
Espectador inspirado en la confusión mental de un profesor de apellido Tamayo
(del que hablaré más adelante) y lanzaron sendos videos en YouTube para
insultar al expresidente. Los profesores actuaban como cómplices de la PL
terrorista y asesina, pues el propósito de los bloqueos era simular un
“estallido social” y de hecho engañaron a la comunidad.
Los
dogmáticos de la izquierda decían que se había tergiversado a Deleuze y
Guattari al presentar la PL como una aplicación del Anti-Edipo en Colombia y
Chile. En realidad, ambos filósofos eran izquierdistas. Aunque quisieron
elaborar una estrategia para la izquierda, fueron tachados de fascistas por
representantes de la izquierda maoísta en Francia, en particular por Alain
Badiou, quien con una banda de sus seguidores bloqueaba las clases de Deleuze
en Vincennes donde Badiou también enseñaba.
Esa pelea
entre militantes del Partido Comunista ha sido habitual porque todo marxista es
un fascista para otro. Es “uribista” y fascista quien no sigue la izquierda. Cada
corriente estalinista, trotskista o maoísta se cree dueña de la verdad absoluta
y de la interpretación correcta de Carlos Marx. Guattari era trotskista. El
maoísta Robledo ataca a Petro.
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