martes, 30 de agosto de 2022

La nueva Constitución de Chile


Esta es una invitación a los lectores para que estudien la nueva Constitución de Chile que será sometida a un plebiscito el 4 de septiembre próximo. Allí encontrarán, en líneas generales, la barbarie que nos espera en el gobierno Petro.

Los derechos humanos se predican de todo ciudadano por el hecho de existir, sin ninguna connotación o característica particular. Los derechos humanos no dependen de la condición sexual o de género, raza, situación económica, religiosa o de opinión. No hay derechos humanos colectivos.

Estos principios son violados por la Constitución chilena al dar prioridad a mujeres, comunidad LGBTIQ+ e indígenas. Las mayorías chilenas de hombres, mujeres (que no están de acuerdo con el enfoque de género marxista) y no indígenas son discriminadas.

Se establece el carácter constitucional y transversal del enfoque de género, tal como hizo el Acuerdo de paz colombiano con las FARC. Esto dice el art. 8, numeral 4 de la CN chilena: “Los poderes y órganos del Estado (…) deberán incorporar transversalmente el enfoque de género en su diseño institucional, de política fiscal y presupuestaria y en el ejercicio de sus funciones”.

El artículo 10: “El Estado reconoce y protege a las familias en sus diversas formas, expresiones y modos de vida, sin restringirlas a vínculos exclusivamente filiativos (sic) o consanguíneos, y les garantiza una vida digna”. Cualquier vínculo que se cree entre los muchos géneros de la comunidad LGBTIQ+ debe recibir su aprobación como familia por el Estado con todos los derechos. Como entre un pedófilo y su menor de edad y entre consanguíneos (incesto).

“Art. 6, inciso 3: El Estado promoverá la integración paritaria en sus demás instituciones y en todos los espacios públicos y privados y adoptará medidas para la representación de género diverso a través de mecanismos que establezca la ley”.

La integración paritaria se refiere a hombres y mujeres; la representación, a la comunidad LGBTIQ+. La norma desconoce las minorías raciales o étnicas. Negros e indígenas no tienen cuotas en el poder. En cada empresa u organización privada debe haber paridad de hombres y mujeres, y es obligatoria la vinculación de miembros de la comunidad LGBTIQ+ que son un 10 por ciento de los ciudadanos.

El art. 2, inciso 1, establece la democracia directa, que se presta para abusos como lo hemos visto en Colombia en las consultas a pequeñas comunidades en casos de minería legal, aprovechando la ignorancia de la comunidad o el control que guerrillas, izquierda, líderes indígenas y bandas criminales tienen sobre algunos territorios y pueblos.

El art. 1, inciso 2, establece la igualdad “sustantiva” o por resultados que se presta para muchos abusos y discriminaciones. Se obliga a usar el lenguaje inclusivo y se trata al Estado como enemigo del pueblo. Es una constitución de izquierda para una democracia. Es antitécnica, incoherente, confusa, llena de contradicciones, antidemocrática, con muchos vacíos y que permite variadas interpretaciones.

Vea en YouTube el Análisis de la nueva constitución chilena por Agustín Laje

martes, 23 de agosto de 2022

El trino de Uribe (2)

 

Mi propósito es mostrar la forma como la izquierda se ha apoderado de nuestra cultura y de nuestro lenguaje a través de la educación en el campo de las humanidades y la filosofía. No me interesa asumir una posición favorable al uribismo porque ese partido no conoce el tema que voy a tratar y se ha limitado a lanzar unos comentarios sueltos sobre la Revolución Molecular (RM), pero ninguno de sus seguidores los ha sustentado. Parto de la ignorancia generalizada en Colombia en materia filosófica, circunstancia que aprovecha la izquierda para hacer populismo y engañar a los estudiantes y a la comunidad.

El 3 de mayo de 2021, el expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó en Twitter un comentario sobre la RM siguiendo la opinión del chileno Alexis López, quien había venido a ilustrar a nuestras fuerzas militares sobre la relación que había entre los bloqueos y manifestaciones, que se venían presentando en Chile y Colombia, con las teorías de Félix Guattari (1930 – 1992), expresadas en el libro La revolución molecular, publicado en 1976.

El año siguiente se aplicó la RM en Italia bajo la dirección de Guattari, llamado “El lacaniano de la Primera Línea (PL)”. Lo llamaban así porque había sido psicoanalizado por Jacques Lacan y había asistido a sus seminarios en París. Guattari recibió ese año una llamada de la izquierda alemana para que le enseñara la estrategia. No pudo asistir porque tenía una cita con Luiz Inácio Lula da Silva. Fue siete veces a Brasil. En 1991 respondió a una invitación de la izquierda chilena con el mismo propósito un año antes de su muerte. Estos hechos demuestran que el trino de Uribe era cierto y que las universidades del Rosario y Santo Tomás mienten.

Los mamertos se molestaron cuando leyeron el trino. Publicaron un ridículo artículo en El Espectador inspirado en la confusión mental de un profesor de apellido Tamayo (del que hablaré más adelante) y lanzaron sendos videos en YouTube para insultar al expresidente. Los profesores actuaban como cómplices de la PL terrorista y asesina, pues el propósito de los bloqueos era simular un “estallido social” y de hecho engañaron a la comunidad.

Los dogmáticos de la izquierda decían que se había tergiversado a Deleuze y Guattari al presentar la PL como una aplicación del Anti-Edipo en Colombia y Chile. En realidad, ambos filósofos eran izquierdistas. Aunque quisieron elaborar una estrategia para la izquierda, fueron tachados de fascistas por representantes de la izquierda maoísta en Francia, en particular por Alain Badiou, quien con una banda de sus seguidores bloqueaba las clases de Deleuze en Vincennes donde Badiou también enseñaba.

Esa pelea entre militantes del Partido Comunista ha sido habitual porque todo marxista es un fascista para otro. Es “uribista” y fascista quien no sigue la izquierda. Cada corriente estalinista, trotskista o maoísta se cree dueña de la verdad absoluta y de la interpretación correcta de Carlos Marx. Guattari era trotskista. El maoísta Robledo ataca a Petro.

martes, 16 de agosto de 2022

EL FIN DE LA HISTORIA

 

Francis Fukuyama siguió las teorías del filósofo alemán G. W. F. Hegel en su libro El fin de la historia y el último hombre, publicado luego de la caída del marxismo y del Muro de Berlín (1989), con el propósito de mostrar que no es posible un gobierno mejor que la democracia.  Después de la democracia desaparecería la especie humana o regresaría a su condición animal. La humanidad asiste hoy al cumplimiento de ese pronóstico. 

 

Dos instituciones daban sentido a nuestras vidas: la religión y la familia. Ambas se encuentran en crisis por el crecimiento del ateísmo y el avance rápido de nuevas formas de sexualidad, distintas a la heterosexualidad. En pocos años pasaremos a una sociedad heterofóbica y al incendio de las iglesias. 

 

La OEA acaba de emitir una resolución para rechazar la persecución del clero y la destrucción de las iglesias en Nicaragua. Ese país y el régimen ateo de Gustavo Petro fueron los únicos que no firmaron la resolución. Sin embargo, los cristianos no saldrán a las calles a protestar, lo que sin duda será un estímulo para que otros países gobernados por la izquierda imiten el régimen de Daniel Ortega. 

 

Por todas partes aparecen signos del fin de la especie humana, pero solo pensamos en vivir sabroso y en la legalización de las sustancias psicoactivas. Estamos a las puertas de una guerra nuclear; el calentamiento global hará inhabitable nuestro planeta en pocas décadas. El proyecto del Partido Comunista Chino es destruir la democracia para establecer una dictadura socialista mundial hacia el año 2050; 17 países africanos han sido “comprados” por China mediante enormes préstamos impagables; bandas criminales dominan amplios territorios en África y Latinoamérica.

 

Rusia amenaza las democracias europeas, tiene en Venezuela su mejor aliado en Latinoamérica, y la dictadura de Petro se une a ese eje mafioso y fascista. El capitalismo tardío ha creado la cultura del emprendimiento como nueva forma de dominación. En las redes sociales desaparece el “otro”, soporte fundamental de la religión, la familia y la democracia. Los votos individuales ya no eligen los gobiernos, sino las mentiras de las redes sociales y el voto de los indígenas adoctrinados por la izquierda o el ordenado por organizaciones criminales.

 

La tecnología ha descubierto nuestra condición de algoritmos. Ya no somos personas. No somos humanos. Nos identificamos con una mascota para eludir el compromiso amoroso con otro humano. Retornamos al paraíso animal de donde salimos cuando bajamos de los árboles e inventamos la palabra.

 

En pocos años, nuestra organización familiar desaparecerá para ser sustituida por otras formas convivencia y nuevas perversiones sexuales; se legalizarán la pedofilia y el incesto. La inseguridad será total en nuestras calles y, en lugar de enseñarles a los hijos el respeto y la dignidad del otro, los entrenaremos para desenfundar rápido, tal como lo imaginó Yuval Noah Harari.

 

Nota: en próximas columnas continuaré “El trino de Uribe”.

martes, 2 de agosto de 2022

LA PAZ DE LOS SEPULCROS

 

La “paz total” de la izquierda es la paz de los muertos. La paz sin humanos o del “paraíso” animal; es la positividad de quienes viven sabroso en una traba permanente; la paz sin contradicciones que se imaginan los cristianos en el cielo.

Están tan emocionados con la fácil y tramposa toma del poder que deliran como locos. “Vamos a salvar el mundo”, gritó el Canciller Leyva Durán. Iván Cepeda: “Disidentes de las Farc que se salieron del acuerdo de La Habana podrían reincorporarse”. Y ni siquiera se ruborizó el cínico. Roy Barreras: “Con el ELN habría un proceso más rápido y eficiente”. Como si él fuera parte del Ejecutivo o de una dictadura.

Tal vez apliquen el otrosí en el humillante acuerdo habanero que el ingenuo Rodolfo Hernández quería proponer a los asesinos de su hija. Eso implicaría 26 nuevas curules para Petro, incluidas las 16 de víctimas impuestas por los delincuentes en sus territorios, como muchos colombianos lo habíamos previsto, pero que a la Corte Constitucional no le importó. Si otra banda criminal firma el otrosí, el total de congresistas asesinos, violadores de niños y mafiosos serían 48. Sobraría el Congreso y el dictador podría hacer lo que quisiera, como Nicolás Maduro o Daniel Ortega.

Todo parece un montaje. Las guerrillas y las bandas criminales conformaban la Primera Línea y obligaron a votar por Petro en sus zonas de influencia a cambio de un acuerdo de paz que utilizarán según sus intereses, pero, como las FARC, no dejarán el negocio. Será el segundo acto del sainete o de nuestro drama, esta vez sin Nobel comprado.

La presión de los carteles mexicanos y las circunstancias nuevas de la narcodictadura venezolana pueden estar cambiando las condiciones del narcotráfico y eso podría ser un determinante de los acuerdos. El restablecimiento de relaciones inmediatas con el cómplice del genocida ruso hace parte del libreto. “¡Qué Ucrania ni qué ocho cuartos!”. Eso de dignidades, de respeto por el otro y de no correr los límites de la ética no va con los mamertos.

El maestro de ceremonias, que más parece un payaso, ya está listo para bendecir todas las formas de lucha porque “la guerra es un derecho humano” en la cartilla marxista, aunque en la Constitución Nacional del 91 no se incluyó. Tal vez lo hagan ahora.

La paz total es imposible. Esa promesa demagógica de la izquierda debe recordar a los cristianos el cielo que esperan después de la muerte, sin conflictos, sin odios y sin pecadores o corruptos porque todos irán al infierno. O tal vez la paz total de los mamertos recuerde el paraíso terrenal, metáfora de la condición animal del hombre antes de evolucionar o de ser expulsado del paraíso. Esa paz es la condición de quienes viven sabroso, hartos de comida, licores y psicotrópicos, condición que Byung-Chul Han llama positividad, sin conflictos, sin diferencias, porque no hay “otro”, como en el narcisismo de las redes sociales.