martes, 19 de octubre de 2021

1984 (2)

 

Veamos otra de las características con que la novela 1984 describe un partido comunista o totalitario: No es necesario adoctrinar a los pobres o “proles” porque “no es deseable que tengan formación política y por eso el sistema no los dota de telepantallas en sus hogares” (hoy muchos de ellos no están conectados por internet). “El Partido enseñaba que los pobres eran inferiores por naturaleza y debían ser sometidos como animales mediante la aplicación de unas cuantas normas muy sencillas”. “Entre ellos siempre habían infiltrados unos cuantos agentes de la Policía del Pensamiento que extendían rumores falsos, señalaban y eliminaban a los pocos individuos que se consideraban peligrosos”.

Hemos visto cómo las mismas estrategias descritas por George Orwell se vienen aplicando en el Acuerdo de paz. La Comisión de la Verdad, el Consejo Nacional de Memoria Histórica y la JEP tienen las mismas funciones del Ministerio de la Verdad: modificar la historia, reescribir el conflicto armado de tal forma que la violación de niños, el secuestro, terrorismo, asesinato y demás fechorías de los guerrilleros aparezcan como “actos políticos”, perfectamente justificados en una guerra “respetuosa” de los derechos humanos y las normas internacionales.

Otro aspecto fascinante de “1984” es su precoz presentación del pensamiento europeo y norteamericano de la segunda mitad del siglo pasado y su utilización por el totalitarismo de derecha o izquierda como estrategia para llegar al poder. Veamos un resumen de algunos.

La negación de la realidad. “Te aseguro que la realidad no es externa”; “el Partido insta a negar la evidencia de tus ojos y oídos”; “nada existe sino es a través de la consciencia humana”.  En efecto, para 1948, año en que se escribió la novela, el estructuralismo y la ciencia habían establecido que nuestra “realidad” es virtual o simbólica y que a ella ingresamos cuando aprendemos a hablar. Asimismo, se niega la existencia del sujeto, tema central en estas columnas desde enero de 2019.

El enfoque de género marxista. “Separaremos los niños de sus madres al nacer, igual que se recogen los huevos de una gallina”; “aboliremos el orgasmo (relaciones heterosexuales)”; “Hemos cortado los vínculos entre hijos y padres, entre los hombres y las mujeres”; “las civilizaciones antiguas decían estar basadas en el amor y la justicia, pero la nuestra se funda en el odio”. (El enfoque de género fue incluido en el Acuerdo de paz).

La nueva lengua. Por medio de la propaganda y el control de los medios (y de las redes sociales hoy) el Gran Hermano creará un nuevo diccionario o una nueva semántica o cambiará el significado de las palabras. Uribe significa “paraco”; Petro es “decente”.

El cinismo o “negro-blanco”. “Aplicado negro-blanco” a un opositor se refiere a la costumbre de llamar descaradamente blanco a lo negro, en contradicción con los hechos evidentes; aplicado a un miembro del Partido, alude a su leal disposición a afirmar que lo negro es blanco cuando la disciplina del Partido así lo exija”.

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