Hay una clara relación entre el abuso de los medios y el
enorme peligro que implica para la democracia, la salud mental de todos y el
futuro de la humanidad el enorme poder de las nuevas tecnologías de internet,
las redes sociales y la inteligencia artificial. Esta amenaza se aprecia en el impactante
documental de Netflix, El dilema de las redes sociales. También es evidente la
influencia de medios y redes sociales en la polarización universal que se
expresa entre nosotros en las corrientes de derecha e izquierda.
Hay una pregunta clave al final del documental: “¿Cómo
despiertas de la Matrix si no sabes que estás en la Matrix?” Esa
referencia a la muy exitosa película marca la diferencia en la interpretación
que damos al problema. Una persona culta evitará escuchar aquellas emisoras que
todas las mañanas manipulan a sus oyentes con un numeral orientado a generar
odios y polarizaciones, como a desprestigiar al gobierno que no les compra publicidad;
pero los adictos a esas emisoras no se dan cuenta de que los están utilizando con
fines políticos y lucrativos.
Es exactamente lo mismo que hacen Google, Facebook, Twitter y
el resto de las empresas de algoritmos: “si no pagas por lo que venden,
entonces tú eres la mercancía”. La W radio y otros medios se están
enriqueciendo con tu ingenuidad. Te crees importante porque te dan un micrófono
para expresar tu ignorancia o porque participas en una red para mostrar tu
mascota y liberar tu rencor contra el partido contrario. Mientras te haces más idiota y agresivo, ellos
se enriquecen.
Cuando aprendemos a hablar ingresamos a una matrix, a
un mundo simbólico o de palabras en el cual creemos o al cual aceptamos porque
nos es impuesto por la familia y/o los otros. Internet, las redes sociales, la
radio y la televisión son la nueva matrix en que vivimos y somos
sometidos con poca posibilidad de defendernos: determinan nuestras vidas y nos
convierten en sus esclavos. Ingenuamente pensamos que somos autónomos frente a
esos monstruos; pero somos algoritmos; el ego no existe.
Citas del documental: Por Dios, ¿qué les pasa a nuestros
hijos?; eres una rata de laboratorio; colocamos el engaño en el centro de todo
lo que hacemos; Facebook es el arma más peligrosa jamás creada; los algoritmos
y los políticos han aprendido a bombardearnos con noticias falsas; la
tecnología está dominando la naturaleza humana y es un jaque mate a la
humanidad.
Más: las empresas de internet condicionan todos tus actos, pueden
afectar tu comportamiento, tus posiciones políticas y tus emociones sin que te
des cuenta. La generación Z, nacida después de 1997, es más ansiosa, más
agresiva, toma menos riesgos, ha disminuido sus citas románticas, su teléfono
es su chupo digital y tras cada uno de ellos, hospitalizado por depresión o
intento de suicidio, hay una familia sufriendo.
Es hora de apagar las redes y la radio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario