martes, 24 de agosto de 2021

Jesús, el sabio cínico

 


Algunos investigadores de los evangelios han encontrado marcadas similitudes entre las enseñanzas de Jesús de Nazaret y de los filósofos cínicos de la antigua Grecia y el imperio romano. El significado de la palabra “cínico” en este contexto es distinto al que tiene en nuestro lenguaje ordinario o convencional. Llamamos habitualmente cínica a “la persona que actúa con falsedad o desvergüenza; impúdica, procaz”. Hay otro significado mucho más descriptivo de lo que entendemos por cínico. Con varios ejemplos me explicaré.

Cuando se le pregunta a un varón por su esposa, él podrá responder: “está bien, pero hay mejores”. Ese es la respuesta típica del cínico. Otra respuesta a la misma pregunta podría ser: “está bien, pero el amor es cuestión de gustos”. La segunda frase en ambas respuestas es objetiva, real, válida: “hay mejores”, “el amor es cuestión de gustos”. Son respuestas sin sujeto, como si quien la pronuncia no existiera; es una posición imposible o inaceptable en una persona enamorada.

Otro ejemplo. Claudia López dijo hace unas semanas: “En las manifestaciones de hoy fueron destruidos ocho buses del Sistema Integrado de Transporte de Bogotá; pero eso no es problema porque se pagan con los impuestos”. La segunda frase, objetiva o real, es expresión cínica porque la dice como si a ella no le importara, como si ella no existiera, como si los millones de pesos perdidos no tuvieran importancia porque los ponen los ricos. El discurso izquierdoso de Claudia incluye además un mensaje subliminal para los terroristas de la primera línea: “sigan destruyendo que los ricos pagan”; como si los pobres no pagaran impuestos. Recordemos que Claudia participó en las protestas de 2019.

Cuando hablamos de Jesús como un cínico, no lo estamos comparando con el marido cínico o la alcaldesa. Para que tengamos un referente, pensemos en los jipis del siglo pasado: su indumentaria sucia y descuidada, el desprecio por los convencionalismos sociales; la obsesión por la libertad, la felicidad o el sentido de la vida que dan las cosas y labores sencillas; el estilo itinerante o aventurero y el desprecio por la sociedad. Hay, pues, ciertas analogías entre los jipis, los filósofos cínicos y los discípulos de Jesús.

La expresión “cínico” aplicada a Claudia López tiene un sentido completamente opuesto al que le damos cuando nos referimos a los sabios filósofos de la antigüedad. Si el cínico hoy es quien habla como si él mismo no existiera o se despreciara, los filósofos cínicos, igual que los cristianos, centraban sus enseñanzas en la preocupación por sí mismo y el rechazo a la sociedad, el dinero, los honores, la sabiduría. Recordemos las bienaventuranzas o “no os preocupéis por la comida o el vestido… mirad los lirios del campo…” y veremos que el mensaje de Jesús parece el de un filósofo que predica la pobreza para cuestionar la sociedad. El marxismo destructor de Claudia y la primera línea es la antítesis del cristianismo y la democracia.

martes, 17 de agosto de 2021

Cambios de la estrategia marxista

 

Hubo cuatro momentos claves en la evolución del marxismo: 1. Las modificaciones que le hizo alias Lenin en 1917 al promover una revolución contra la burguesía en un país sin burguesía y mayoritariamente campesino. Nunca hubo una revolución marxista en un país verdaderamente capitalista.

2. La visión hegemónica de la revolución propuesta por Antonio Gramsci (1891 -1937). El proletariado sigue siendo el sujeto revolucionario principal y logrará cambiar la cultura campesina con la colaboración de los intelectuales y educadores. El paradigma economicista de Marx es remplazado por el cultural: la mente del pueblo debe cambiar primero. Todas las grandes revoluciones han sido culturales, de las mentes o del lenguaje: judaísmo, cristianismo, la reforma protestante y la revolución burguesa.

 3. El socialismo del siglo XXI o posmarxismo del argentino Ernesto Laclau y su esposa Chantal Mouffe. Este nuevo marxismo rompe definitivamente con la tradición economicista de la izquierda, suprime el concepto de clase social, niega a la clase obrera su condición de sujeto revolucionario; busca la construcción discursiva de los sujetos revolucionarios articulando diversas fuerzas sociales mediante el cambio de su identidad con el adoctrinamiento de estudiantes, indígenas, mujeres, comunidad LGBTI, ecologistas, entre otros. Ese adoctrinamiento también se llama “la utilización de la función performativa del lenguaje” o la capacidad que tienen las palabras de cambiar la “realidad” o la identidad de esos nuevos actores que se suman a los obreros como sujetos de la revolución.

Slavoj Zizek, filósofo marxista, considera populista este socialismo del siglo XXI: “La manera de combatir el populismo de derechas consiste en recurrir al populismo de izquierda (de Chantal Mouffe) que, al tiempo que mantiene las coordenadas populistas básicas (la lógica de Nosotros contra Ellos, el pueblo contra una élite corrupta), las llenan de contenido izquierdista”. En esta crítica coincide el historiador Loris Zanatta: el populismo marxista es una nueva elaboración del mito del “pueblo elegido” del cristianismo. El populismo de izquierda es fascista.

4. La revolución molecular. Como hace el populismo bolivariano ante el fracaso contundente de la revolución comunista, el marco teórico del socialismo esquizoide de Félix Guattari busca incluir nuevos “sujetos” (máquinas deseantes) al proceso revolucionario sin ninguna consideración moral. Como las identidades (de cristiano, colombiano, demócrata, marxista, capitalista, etc.) las asumimos después de aprender el lenguaje en la familia, Deleuze y Guattari fundan la revolución molecular en una ficción soportada en el individuo antes de aprender a hablar y cuyo modelo es el esquizofrénico. Algo absurdo porque los humanos no podemos renunciar al lenguaje ni a la familia.

Todos los frustrados en su deseo individual están invitados a la primera línea: criminales, enfermos mentales, terroristas, guerrilleros, adolescentes, comunidad LGBTI, inmigrantes, indígenas, mujeres maltratadas, obreros, etc. Es anarquismo y populismo; el fracaso definitivo del socialismo. De la destrucción y el caos surgirá una nueva sociedad, según León Trotski (ídolo de Guattari) y quien abogó por la aplicación del terror de masas contra los “enemigos” del pueblo.

martes, 3 de agosto de 2021

Las noticias falsas de DW

 

No es difícil descubrir el sesgo marxista del canal alemán DW y su inclinación a favorecer el terrorismo, algo que se ha hecho más evidente en los acontecimientos recientes de Colombia. A eso puede contribuir la ingenuidad o a la falta de profesionalismo de sus reporteros, para no pensar en un plan general del canal.

Invitaron a participar en el programa Cuadriga (“A fondo”, hoy) a un profesor de una universidad suiza para quien el régimen de Nicolás Maduro es una democracia; pero ninguno de los contertulios lo cuestionó. En otro programa participó una militante del movimiento marxista Marcha Patriótica, residente en Alemania y de nombre Etna Martínez, cuyas declaraciones grabé y discutí en una columna. Eran tiempos del plebiscito del proceso de paz. Etna dijo, entre otras falsedades y ninguna verdad, que el Uribismo estaba llamando por teléfono a los colombianos para amenazarlos si votaban Sí al costoso Acuerdo.

Acababa de terminar el borrador de esta columna, cuando me encontré otra vez a Etna en DW, ahora con el título de socióloga y acompañada de otra chica, también de piel morena, que ratificaba todo lo que ella decía. Un hombre mayor de barba blanca y Úrsula Moreno, la moderadora, callaban y no le exigían pruebas de sus terribles afirmaciones. Esto dijo Edna: “El cartel de los Ochoa era de Cali” (falso); “no hay posibilidad de que en Colombia haya justicia porque Uribe controla las cortes y todas las instituciones” (falso); “los blancos de Cali creen que pueden matar indígenas y negros con total impunidad” (falso); “la salida es el proceso de paz, no una constituyente” (falso).

El abuso y la irresponsabilidad del canal alemán llegó al colmo con la presentación que hizo desde Siloé un joven desinformado y encargado de entrevistar encapuchados, terroristas y líderes de la revuelta. Un cínico “líder indígena” aseguró el 13 de mayo que los amotinados tenían más de 900 heridos, centenares de desaparecidos y muchas mujeres abusadas por la fuerza pública.

Esas falsas noticias se reflejan en los comunicados de la Unión Europea, las Naciones Unidas y los gobiernos extranjeros. También explican que una holandesa llegue a Pereira camuflada como profesora de inglés con el único propósito de vincularse a las FARC y compartir su catre con ingenuos campesinos e indígenas recién reclutados, según cuenta el exguerrillero León Valencia en la biografía de Tanja. O que una alemana, enceguecida por la visión romántica que Edna y sus camaradas difunden por Europa, venga a Cali para unirse a la primera línea de adolescentes criminales, tan ingenuos como ella.

Se entiende que una periodista chilena refugiada en Alemania por sus posiciones revolucionarias se imagine hoy, muchos años después, que todos los presidentes latinoamericanos no marxistas son clones de Pinochet. También es probable que los periodistas jóvenes del canal se alimenten de teorías conspiratorias y las informaciones mentirosas de las redes sociales, algo evidente en una de sus corresponsales en Bogotá.