domingo, 16 de octubre de 2016

IDEOLOGÍA DE GÉNERO


Se podría definir la ideología de género como aquella visión parcializada de las relaciones humanas para favorecer un grupo humano o lograr determinados beneficios sociales o políticos.  Eso significa que puede existir una ideología de género machista, feminista u homosexual. 

En el debate desencadenado por la cartilla elaborada por la ONU y la organización Colombia Diversa, se llamó ideología de género esa visión no científica de la organización LGTBI que planteaba, entre otras cosas discutibles, que la identidad de género se define por la influencia del medio o de los otros sin consideraciones con la genética o la biología. En ese enfoque se desconocía la familia y las diferencias culturales o religiosas para dar prioridad en la educación sexual a la escuela y a los maestros sin plantear la idoneidad de los mismos.

La ministra Gina Parody y el Presidente Santos negaron la existencia de la ideología de género y en su lugar hablaron de enfoque de género, término que también se ha usado en la discusión sobre los diálogos de La Habana.  En estos últimos se habla de enfoque de género en dos sentidos:  uno, para referirse a la mujer; otro, para referirse a la comunidad LGTBI.  Algunos críticos de los acuerdos como el jurista Rafael Nieto consideran que no se deben conceder privilegios o prerrogativas a la comunidad LGTBI que no tengan todos los colombianos.  Creo que centrar el programa de reparación de víctimas en la mujer no tiene discusión y es apenas obvio.

Como puede verse, las FARC tratan de aparecer como defensores de los homosexuales a quienes siempre han perseguido y asesinado.  Además,  después de que han tenido en las mujeres como sus principales víctimas al dejarlas viudas y apartarlas de sus hijos reclutados, con todo el cinismo del caso repiten muchas veces que los acuerdos  las tienen a ellas como su centro.

El negociador del Gobierno, Humberto de La Calle Lombana, dijo hoy que con el enfoque de género no se estaba más que ratificando la Constitución Nacional, argumento discutible y que lleva a la pregunta: si ya estaba en la Carta, ¿qué necesidad había de repetirlo?  De todas maneras, la utilización de estos términos, que la mayor parte de la comunidad no entiende, desencadenó una serie de errores y tergiversaciones en los grupos religiosos especialmente aquellos con una visión de la sexualidad distinta a la que siempre ha tenido la izquierda en general y la guerrilla en especial.  Como en los acuerdos se trataba de dar gusto a los guerrilleros en casi todo lo que pidieron y redactaron, las comunidades cristianas y tradicionalistas no importaron; pero con su voto negativo al plebiscito respondieron el ultraje.


En toda esta discusión ha surgido lo que se conoce como “el narcisismo de las minorías”, expresado con agresividad y vehemencia por la “gamina” de la Alianza Verde en el debate que se le hizo a la ministra Parody en el Congreso.  Toda la discusión la redujo la grosera parlamentaria a un ataque a la Ministra por su condición homosexual y  a que quienes criticaban la cartilla estaban violando la Carta y los derechos humanos. Ridículo.

1 comentario:

  1. Gracias por las aclaraciones escritas en un lenguaje muy didáctico, aunque persisten muchos interrogantes.

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