Es repugnante el feminismo de la paridad de género utilizado por el paramilitarismo y muchos partidos, incluido el Pacto Histórico. Aprovechando esa farsa feminista, el petrismo metió en listas cerradas para Congreso a la exesposa de Gustavo Petro (la exguerrillera Mary Luz Herrán), a la exesposa de Roy Barreras y a la hermana de María José Pizarro.
Si en Colombia hay desigualdades que afectan a otros grupos, etnias o comunidades en peores condiciones que las mujeres de las clases altas o de la “rosca” de los partidos, ¿por qué no se reconoce la paridad en los cargos públicos para ellos también? Me refiero a los negros, campesinos, indígenas y diferentes, entre otros.
Existe un feminismo democrático que la mayoría de los colombianos apoyamos, incluida la comunidad LGBTIQ+, con todos sus derechos consagrados en nuestra Constitución Nacional. También existe el feminismo posmoderno de izquierda o de la teoría Queer, impulsado por Judith Butler y Paul Beatriz Preciado, aplicado erróneamente por nuestra Corte Constitucional con fundamento en el enfoque de género del Acuerdo de paz: todo hombre puede pensionarse a los 57 año si se declara mujer ante un notario. Ridículo.
Claudia Goldin ganó el Nobel de Economía 2023 por sus investigaciones sobre la disparidad de los salarios entre hombres y mujeres. Mostró que todo el discurso feminista en este campo es engañoso y que los determinantes de tal disparidad son históricos o económicos por la decisión de muchas mujeres de ganar menos y disponer de más tiempo para participar en la crianza de sus hijos.
Es repugnante el feminismo que llevó a la cárcel al futbolista Dani Alves por el montaje realizado por una mujer que lo acompañó al baño después de embriagarse y consumir drogas con él en una discoteca, y de rechazarlo maliciosamente en el “último momento” para provocarlo y recibir 150 mil euros de indemnización. Es un truco perfecto. El kit del consentimiento afirmativo, condicionante de una relación sexual, es la perversión de las relaciones íntimas.
Repugnante feminismo es El Violentómetro creado en México para que las mujeres, antes de casarse, estén alertas a los indicios sospechosos de violencia de sus maridos. ¿Qué hombre se va a casar en esas condiciones? Es el desconocimiento de la condición amorosa y del carácter especular de las relaciones humanas: mi tratamiento contigo está condicionado por tu conducta, y viceversa. Es el mito de “los hombres malos y las mujeres santas”.
El psicólogo Jonathan Haid acaba de publicar el libro La generación ansiosa, y lo resume así: “Estas dos tendencias —la sobreprotección en el mundo real y la infraprotección en el virtual— son las principales razones por las cuales los niños nacidos a partir de 1995 se convierten en la generación ansiosa”
El repugnante feminismo combina la moral religiosa con la mitología posmoderna en la que el otro no existe. El celular que dan a sus niños en la cuna prepara los feminicidas y abusadores de menores. Ustedes, feministas, los criaron. ¡Hipócritas!