martes, 28 de enero de 2025

Oportunismo sindical

  


El presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, amenazó con convocar un nuevo estallido social si este año no se aprueba la reforma laboral del gobierno. Son muchas las reflexiones que provoca este desatino. Recordemos:  la CUT es la confederación de sindicatos de la izquierda o del viejo Partido Comunista; un paro de la misma central acabó con la discusión de la reforma en el Congreso el año pasado porque los trabajadores no compartían los acuerdos entre el Gobierno y la oposición sobre la evaluación de los docentes. 

No olvidemos: más del 80 por ciento de esa reforma había sido elaborada por los mismos sindicatos con la complicidad de la ministra Gloria Inés Ramírez Ríos, la maestra sindicalista; solo un 5 por ciento de los trabajadores formales están sindicalizados y la mayoría de ellos ocupan cargos públicos; el 55 por ciento de los trabajadores colombianos son informales y no forman parte de las centrales obreras; la izquierda ya no es marxista, es decir, los obreros y sindicatos no son sujetos revolucionarios; los nuevos sujetos revolucionarios son las mujeres, comunidad LGBTIQ+, indígenas, negros  y migrantes.  

Las centrales obreras reconocieron en las protestas de 2021 que no tenían vínculo alguno con la Primera Línea, a pesar de que se habían mostrado como sus voceras en las discusiones con el gobierno de Iván Duque, papel que habían asumido también en las protestas de 2019. Por tanto, Fabio Arias miente con el cinismo de Gustavo Petro y de los mamertos en general. 

Como lo he repetido, no fue un “estallido” o una manifestación espontánea del pueblo, sino una actividad terrorista y asesina organizada por la izquierda internacional con la participación de universitarios entrenados, organizaciones criminales, guerrillas, países extranjeros, mercenarios, la comunidad LGBTIQ+, la minga indígena y el Pacto Histórico. Quien quiera investigar la forma como la criminal izquierda internacional descartó el estallido social como movimiento revolucionario puede leer el libro Hegemonía y estrategia socialista (1985) escrito por Ernesto Laclau y su esposa Chantal Mouffe. 

Insisto, el proyecto de las protestas de la Primera Línea tiene su origen en 1977, en Italia, bajo la dirección de Félix Guattari, el trotskista conocido como el lacaniano de la primera línea (era discípulo de Jacques Lacan). Guattari publicó en 1976 La revolución molecular, texto que explica los fundamentos teóricos de esas protestas. Puede consultarse también el texto Gilles Deleuze y Félix Guattari, biografía cruzada, del profesor François Dosse. 

La ignorancia de los dirigentes sindicales también se extiende a la disciplina económica. El presidente de la CUT piensa que las prestaciones sociales de los trabajadores se deben a la buena voluntad de los gremios económicos y no a las relaciones mismas del mercado; en su ingenuidad supone que la igualdad social se logrará con salarios altos, horas extras, dominicales o festivos y demás privilegios para los trabajadores formales. Más que un experto en economía o en la ideología marxista, Arias es mentiroso e ingenuo, siempre dispuesto a engañar a los mal informados