Evaluna
Montaner y Camilo han decidido que su hije (sic) será educade (sic) de tal
forma que elija su identidad de género porque no quieren que sea binaria. Los
medios siempre se refieren a Índigo como “niña” para referirse a sus genitales,
aunque para sus padres no debiera ser así. El propósito de esta nota es mostrar
los gravísimos errores que los jóvenes heterosexuales están cometiendo con ese
experimento o juego, probablemente porque están mal informados como estamos
todos.
Es importante
saber qué significa género no binario. En la tradición de todas las culturas,
la mayor parte de los niños son heterosexuales, masculinos o femeninos, y lo
son porque los padres determinan su género por sus genitales. Esa asignación de
género binario se hace mediante una palabra, “niño” o “niña”. Esas palabras,
como muchas, tiene una función performativa, lo que significa que crean
realidad o que, por efecto de esas palabras, serán criados de forma distinta
según el programa establecido por la sociedad para cada género y esa será su
“realidad”, aunque puede haber errores en esa asignación.
No binario
significa que Índigo no tendría género, según sus padres. Su primer error
consiste en que van a dejar que escoja su género con la posibilidad no deseada de
que sea binario, es decir, heterosexual, y se comporte como una mujer que amará
a un varón y entonces el deseo de los padres no se cumplirá.
La ingenua
pareja cree que en el cerebro de la niña hay un duendecito que decidirá su
género. En realidad, no hay sujeto, e Índigo irá aprendiendo su identidad de
género con el lenguaje. No tendría identidades solamente si es criada por una
manada de animales, si no habla. Todas nuestras identidades como persona, de
género, nacionalidad, religión, partido político o cualquiera otra se logra o
se nos imponen por medio del lenguaje.
Damos la
identidad de género a los hijos de manera inconsciente por medio del trato,
juguetes, vestidos y comportamientos determinados para cada género; pero
especialmente por la forma como se tratan papá y mamá. Índigo comprenderá lo
que es ser del género femenino al ver la forma como su mamá trata a su papá
Camilo y como él a Evaluna.
Género no
binario significa no tener uno, no ser heterosexual, homosexual o bisexual,
sino transgénero o de género nulo. La negación de la diferencia de los sexos es
el comienzo de la perversión. La confusión de Índigo puede ser tal, en una
sociedad binaria como cualquier comunidad humana, que estará en riesgo de presentar
un trastorno mental grave o de que se suicide. La identidad de género tiene un
determinante biológico, a diferencia de otras identidades. La filosofía
posmoderna supone una sociedad sin lenguaje en la que no habría identidades de
género.
La izquierda
utiliza los medios oficiales como el Canal Capital para adoctrinar en teoría
queer a los colombianos sin explicar sus falacias, mitos y consecuencias, como
había intentado Gustavo Petro en la alcaldía de Bogotá.