Los
acontecimientos políticos de los últimos días han aclarado el panorama de la
contienda electoral porque nos están mostrando la verdadera cara de los
diversos partidos y la condición de sus seguidores. Eso es muy positivo porque
nadie se puede llamar a engaño después de las elecciones, al menos los
colombianos que tratamos de informarnos en los medios, aunque no somos la
mayoría.
En otra entrega
de esta columna se había señalado las contradicciones existentes en la
Coalición Colombia que tiene a Sergio Fajardo como candidato a la presidencia.
Los hechos me han dado la razón. Claudia López, precandidata de los Verdes,
aunque elegida por una minoría, ha señalado que no apoya el régimen de Maduro y
que su partido es de centro. Sin embargo, en la Alianza Verde encontramos
exguerrilleros de derecha (M-19) y seguidores de la ideología de izquierda que
se retiraron del Polo Democrático Alternativo y apoyan sin limitaciones al
conductor de buses.
Como muchos
militantes Verdes han dicho públicamente que no aceptan la candidatura de
Fajardo porque aparece demasiado “light”
y prefieren votar por Petro, aquel ha corrido ha demarcarse de este y a
asegurar que no es de izquierda porque está jugando a la conciliación nacional
y que ya superó esa división artificial derecha-izquierda o la lucha de clases
impulsada por Gustavo Petro. Al proclamar a Claudia López como su
vicepresidente, Fajardo también ha tomado distancia de los grupos cristianos
que rechazan la ideología de género.
La posición de
los movimientos zurdos no deja ninguna duda, según una publicación reciente de
la Silla Vacía. La Marcha Patriótica --ese movimiento dedicado a crear
calumnias y noticias falsas contra sus contradictores en Colombia y el
exterior— va a votar por la FARC. FECODE,
el sindicato de los maestros encargado de adoctrinar a nuestros hijos,
repartirá sus votos entre Petro y Fajardo. Los movimientos indígenas, de
afrodescendientes y de campesinos prefieren orientar a sus seguidores en favor
del exalcalde de Bogotá y la FARC.
En este
cuadro salta una pregunta relacionada con las encuestas. Si los movimientos de
izquierda son minoritarios, ¿de dónde sale ese repunte en las encuestas de
Fajardo, apoyado por el PDA, y de Petro?
Una encuesta reciente mostró que el 39 % de los muchachos ente los 18 y
24 años apoya a la izquierda. Otra estadística tomada del Reto Electoral RCN,
el proyecto que busca divulgar la opinión de los candidatos al Congreso sobre
diversos temas de interés, indica que el grupo de ciudadanos que más mira esa
página en internet está entre los 25 y 39 años.
Haga usted,
amigo, su propio análisis. Algunos pensarán que los adolescentes se motivan en
su elección por conflictos emocionales, no por ideologías, y que no les importa
conocer otras opiniones. Eran adolescentes los camisas pardas nazis, los
camisas negras fascistas y los autores de la bárbara Revolución Cultural de Mao
Zedong en 1966.